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Lunes 7 de noviembre de 2005 
 
La oposición de México, contra el ALCA
 

La petición del presidente de México, Vicente Fox, durante la Cumbre de las Américas, de reactivar las negociaciones para crear el ALCA, ha incomodado a la oposición mexicana. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), con mayoría en el Congreso y el Senado mexicano, ha criticado a Fox por convertirse en el portavoz de un proyecto conservador que, a su juicio, beneficia a los intereses estadounidenses. Los miembros priístas aseguran además que el tratado afectará al sector agrícola, que ocupa al 4% de la población de México, un sector que no tiene capacidad para competir en el mercado internacional.

El presidente del PRI, Mariano Palacios, en un encuentro que mantuvo con agricultores del Estado de Querétaro, en el centro del país, considera que el ALCA no representa una apertura, sino una invasión por parte de EEUU en el comercio mexicano y ha pedido al jefe del Ejecutivo que deje de promover un proyecto que no tiene futuro.

Estas opiniones son compartidas por el candidato a la Presidencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador, el favorito para convertirse en el sustituto de Fox en las próximas elecciones generales de 2006. Obrador indicó que la política exterior del mandatario mexicano da vergüenza ajena, y criticó las declaraciones realizadas por Fox en la Cumbre de las Américas.

Por su parte, el aspirante del gobernante Partido de Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón, respondió que el ALCA beneficiará a México, y tildó de infundadas las críticas a la colaboración entre el presidente Fox y su homólogo estadounidense, George Bush. Además Calderón acusó al mandatario venezolano, Hugo Chávez, fiel opositor a la iniciativa, de ser autoritario y demagogo.

Distinas posiciones. EEUU, México y Chile son los tres países del continente americano que buscan reactivar el ALCA, expuesto inicialmente durante la I Cumbre de las Américas en 1994. Una propuesta que debería haber entrado en vigor este año, pero que ha recibido el rechazo del resto de las naciones americanas.

Por el contrario, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, es el máximo defensor de que el ALCA sea enterrado. Chávez ha calificado el acuerdo como un proyecto colonialista que busca imponerse sobre las Constituciones de los países latinoamericanos. Además, el mandatario venezolano trata de impulsar su propia alternativa, la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA).

 
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