| Los
efectos
del huracán Wilma en Cancún, uno
de los principales destinos turísticos de México,
son ya sólo una mala pesadilla para algunas cadenas
hoteleras en la zona. La empresa española Iberostar
ha informado en un comunicado que sus complejos turísticos
funcionan prácticamente al 100%. Los responsables
de la compañía aseguran que la rapidez
con la que han conseguido reanudar el servicio se debe a
las características en la construcción de
los hoteles que permiten resistir el paso de los huracanes.
Según
los informes, los complejos turísticos de Iberostar,
que han llegado a registrar la tasa media más
alta de ocupación frente a la competencia, un 90%,
mantenían
tras el paso de Wilma el 18% de su ocupación,
de un total de 4.800 camas. Muchos de los huéspedes
decidieron además permanecer voluntariamente en el
hotel a pesar de que se les había ofrecido la posibilidad
de retornar a sus lugares de origen.
El
presidente de México, Vicente Fox, visitó
hace quince días las instalaciones de la empresa
española y valoró la rapidez de los
trabajos de reconstrucción que permitieron, en su
opinión, mantener la operatividad de los hoteles
de Iberostar y recuperar la totalidad de sus servicios en
pocos días.
Una
herida en el turismo. Según un estudio realizado
por el diario británico Financial Times,
los destrozos del huracán en la península
de Yucatán podrían ralentizar la economía
méxicana en un 25%. El periódico añade
además que la región, que representa el 35%
de la industria del turismo mexicano, necesitará
por lo menos tres o cuatro meses para recuperarse.
Los
ingresos turísticos anuales del Caribe alcanzaron
los 11.000 millones de dólares (9.095 millones de
euros) en 2004, lo que supone casi el 2,5% del PIB de México.
|