Viernes 4 de noviembre de 2005
 
Los intermediarios desatan tormentas bursátiles para salvar el año
 
Los brokers, en apuros
Por Americaeconomica.com
 

Tras el anuncio de la compra de O2, Telefónica se ha convertido en estos días en el objetivo de los movimientos de los brokers. Y la situación puede extenderse durante un tiempo.

En el entorno actual del mercado especialmente complicado para obtener ganancias en las operaciones bursátiles por la alta volatilidad, la tendencia bajista de las bolsas y la tendencia al alza de los tipos de interés de referencia en EEUU, las acciones de la operadora española pueden convertirse en una de las pocas fuentes de ingresos de que disponen los intermediarios bursátiles en el sprint final del año. Estas circunstancias estarían afectando ahora a la cotización de Telefónica mucho más que las opiniones de los analistas sobre la compra de O2.

Estas circunstancias bursátiles hicieron, por ejemplo, que ayer se paralizase en EEUU la fusión entre Johnson & Johnson y Guidant, valorada en 21.000 millones de euros. En sólo dos semanas, la presión de los intermediarios bursátiles que necesitaban marcar diferencias rápidas intradía en los precios de las acciones de ambas compañías convirtió en inútil la ecuación de canje inicialmente prevista. El precio de los títulos de Guidant descendió un 15% en diez sesiones.

Ahora las acciones de Telefónica proporcionan a los brokers una gran oportunidad. La empresa tiene un volumen de negocio estable y de los más altos de la bolsa española (hoy ha superado los 1.600 millones de euros) y con una gran capitalización (por encima de los 62.000 millones de euros). Además, cotiza en varios mercados financieros del mundo y cuenta con un elevado número de títulos. Según datos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la sociedad tiene un total de 4.921.130.397 acciones.

Sus movimientos empezaron a verse el mismo lunes. Entonces, la posibilidad de que se presentara una contraoferta sirvió para conseguir una revalorización de las acciones de O2 superior al 20%. Pero, una vez que se hizo oficial la retirada de las dos compañías que sonaban como posibles candidatas a competir con Telefónica, KPN y Deutsche Telekom, los títulos de la firma de móviles británica se estabilizaron.

El hecho de que Telefónica haya hecho una oferta de 200 peniques por acción que se pagarán en efectivo supone una barrera casi infranqueable que elimina cualquier posibilidad de movimientos especulativos.

Pero, sí se puede actuar sobre las acciones de Telefónica. Y para conseguir rápidamente beneficios es fundamental que su cotización baje. Este es el único escenario donde se pueden realizar las operaciones más típicas.

Arbitraje. La primera es el arbitraje que permite obtener beneficios gracias a la gracias a la diferencia horaria del mercado español con Wall Street (en ambas plazas financieras es donde se concentra la mayor actividad de contratación de Telefónica). El sistema es sencillo y conocido. “Vender los títulos de Telefónica al precio más alto posible cerca del inicio de la sesión en Madrid y recomprarlos posteriormente cuando bajen durante el periodo de cotización en EEUU”, dice un operador.

Otra de las opciones con las que cuentan los intermediarios bursátiles en este escenario son las operaciones al descubierto, basadas en los préstamos de acciones a muy corto plazo. En ellas, un gestor de fondos o simplemente un tenedor de acciones de Telefónica presta a un broker una cierta cantidad de títulos a cambio de una comisión prefijada. Posteriormente, el intermediario bursátil las vende y ‘procura’ asegurarse de que el precio caiga durante las horas o días siguientes. Entonces, las vuelve a comprar para devolvérselas al prestamista. Descontada la comisión, la diferencia obtenida a su favor es una ganancia neta de dinero.

Sin duda, los bancos de inversión contribuyen a formar este ‘decorado’ con sus informes sobre las empresa en cuestión, en este caso Telefónica. Desde el pasado lunes, entidades como UBS, Credit Suisse, Société Générale o Morgan Stanley han publicado informes sobre la operadora en la que rebajaban recomendaciones y precios objetivos.
Casi todos estos estudios centran su posición de incertidumbre sobre el precio objetivo de las acciones de Telefónica en el aumento del endeudamiento que va a suponer la adquisición de O2.

Deuda. Sin embargo, a 30 de junio (última fecha en la que hay datos publicados), la deuda de la compañía española se situaba en algo menos de 28.000 millones de euros mientras que el endeudamiento de Deutsche Telekom y France Telecom, sus principales competidores, era de 44.500 y 46.300 millones de euros, respectivamente.

Con la adquisición de O2, que no se completará hasta 2006, la deuda de Telefónica se situará cerca de los 52.000 millones. Pero, al mismo tiempo, y según el último informe de Morgan Stanley (precisamente una de las entidades que más ha cargado contra la compra), la facturación de la operadora española superará los 50.000 millones en el año 2006, cerca de un 60% más que la cifra alcanzada en 2004.

En el primer semestre, los ingresos de Telefónica fueron de 17.359 millones de euros frente a 23.700 millones de France Telecom y 29.100 millones de Deutsche Telekom. Con la compra, la empresa española va a situarse en línea con sus rivales europeos. Con una particularidad, los ingresos de la compañía que preside César Alierta aumentaron un 20% en este periodo frente a un 3% de Deutsche Telekom y un 2,3% de France Telecom.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.