Viernes 4 de noviembre de 2005
 
Los músicos de la Isla, otra vez ausentes de la gala de los Grammy latinos
 
Un cubalibre sin ron
Clark Parker
 

Un año más, los músicos cubanos residentes en la Isla se vieron forzados a mantenerse ausentes de la gala anual de los Grammys latinos, aunque la Academia Latina de Grabaciones Musicales (LARAS, por sus siglas en inglés) negoció hasta el último momento para conseguir evitarlo.

La gran fiesta internacional de la música cantada en castellano trasladó su sede a Los Angeles desde Miami, precisamente para evitar las habituales protestas de la línea más dura del exilio ante estos espectáculos cuando participaban en ellos músicos que aún residen y trabajan en Cuba.

Pero la maniobra no ha surtido efecto porque las autoridades estadounidenses han negado desde entonces de forma sistemática a los artistas isleños los visados necesarios para participar en este evento, que se retransmite en directo a todo el mundo y se ha constituido en una potente plataforma promocional unitaria para los músicos que compiten por este mercado que año tras año, aumenta sus cifras de venta en EEUU.

Desde hace tres años, la LARAS cursa puntualmente las invitaciones, pero el resultado es el mismo, los invitados no pueden acudir a la fiesta. Y no sólo ellos, en este tiempo un buen número de intelectuales, científicos y deportistas del país han sufrido el mismo problema, a pesar de la presión realizada por la comunidad estadounidense de estos sectores para dejar a la cultura fuera de las habituales diferencias políticas entre Washington y La Habana.

Según las listas de nominados, cinco grabaciones correspondientes a artistas que viven en Cuba aspiraban este año al premio. Los discos han sido grabados por Juan Formell y los Van Van, Omara Portuondo, el trompetista Manuel Mirabal, legendaria estrella del jazz latino, el tresero Pancho Amat y el el guitarrista clásico y compositor Leo Brower, que durante varios años fue el director de orquesta titular de la Orquesta Sinfónica de Córdoba. Ninguno de ellos consiguió el premio.

El cierre de la Oficina de Intereses de EEUU en Cuba provocado por el impacto del huracán Wilma en la Capital Habanera ha podido convertirse en este caso concreto en un problema añadido para la realización de los trámites necesarios para que se expidieran los permisos. Aunque no necesariamente.

Las últimas medidas adoptadas por la Administración Bush sobre la concesión de visados especiales, que se emitieron en 2002, han servido para casi bloquear los intercambios deportivos y culturales entre Cuba y EEUU. Entre otras cosas porque el trámite administrativo para la concesión de los permisos puede dilatarse hasta siete meses. Una circunstancia que afecta especialmente a los Grammys, donde las invitaciones no se cursan hasta que se conoce la identidad de los nominados, sólo tres meses antes de la gala.

En este tiempo, cerca de siete giras en EEUU de músicos cubanos residentes en la Isla han sido canceladas por las dificultades de los 48 músicos que iban a participar en ellas para conseguir los visados a tiempo de cumplir las fechas previstas. De hecho, la última actuación de un grupo cubano en el país norteamericano se produjo en noviembre de 2003, cuando Juan Formell y Los Van Van, tocaron con gran éxito en varias ciudades estadounidenses.

Aún así, la música cubana estuvo representada en la gala de los Grammy Latino a la que asistirán algunos relevantes músicos exiliados como Israel López ''Cachao'', Generoso Jiménez, Arturo Sandoval, Bebo Valdés y Andy García. Y dos de ellos, “Cachao y Bebo sí consiguieron el premio.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.