El gigante siderúrgico
Arcelor, resultante de la fusión de la empresa luxemburguesa
Arbed, la francesa Usinor y la española Aceralia, no ha conseguido
comprar la mayor acería de Ucrania, Kryvorizhstal, que ha
sido adquirida por el grupo Mittal Group, de origen indio, con sede
en Holanda. La operación se ha cerrado en 24.200 millones
de gravinas (4.012 millones de euros).
Arcelor competía aliada con las empresas
ucranianas Industrial Unión de Donbass y LLC Smart. Esta
última empresa se retiró de la subasta en la fase
inicial. Arcelor controlaba el 60% de esta operación, de
haberse llevado a cabo. El precio de adquisición de la siderúrgica
ucraniana ha duplicado con holgura la cifra mínima fijada
por el Gobierno de Ucrania, presidido por Viktor Yushchenko. Este
alcanzó el poder gracias al apoyo de países y empresas
occidentales. Las grandes multinacionales se encuentran muy interesadas
en entrar en un mercado con 47 millones de habitantes.
Yushchenko ha emprendido una serie de medidas
conducentes a liberalizar la economía del país, con
vistas, en un futuro más o menos lejano, a poder entrar en
la Unión Europea. Pese a este relativo inconveniente, Arcelor
continuará buscando oportunidades de negocio para seguir
creciendo. En este caso, Arcelor consideró que el precio
de la operación se había encarecido más de
lo razonable. En la bolsa, el valor de Arcelor subió un 4,05%,
tras haber fracasado la puja por la empresa ucraniana.
Los expertos piensan que Arcelor cotiza con
un PER (relación precio / beneficio por acción) que
es muy atractivo dentro de sus homólogas en Europa, de 5,31
veces, frente a las 9,55 de Acerinox o a las 8,95 de Thyssen-Krupp.
También se espera, según los especialistas, que el
consumo de acero se incremente en el cuarto trimestre, lo que podría
provocar un aumento de los precios, lo que, indudablemente, favorecería
a Arcelor.
Pese a este relativo descalabro, Arcelor intenta
posicionarse fuera de la Unión Europea, sobre todo en las
ex repúblicas soviéticas y en los cuatro países,
que se agrupan en el término BRIC: Brasil, Rusia, India y
China. En los próximos diez años, Arcelor producirá
en Asia un 30% de su volumen de negocio, un 15% en América
Latina y entre un 4% y un 5% en EEUU.
Arcelor se ha consolidado ya en Brasil. Cerró
el primer semestre de este año con un beneficio de 1.937
millones de euros, lo que representa un 124% superior al obtenido
en el mismo periodo de tiempo de 2004.
Como en otros aspectos de la economía,
hay que mirar a China, que se ha convertido en un referente mundial.
En este año, el gigante asiático ha pasado de ser
importador de acero a convertirse en un neto exportador, lo que
ha obligado a multitud de empresas siderúrgicas a recortar
su producción para mantener los precios de esta materia.
Recientemente, Arcelor ha inaugurado en su
fábrica de Esch-Belval (Luxemburgo), un nuevo tren de laminación
de perfiles, con una capacidad de producción anual de 800.000
toneladas, lo que ha significado una inversión de unos 170
millones de euros, lo que representa una de las mayores inversiones
de Arcelor desde su creación. De este modo, se obtiene un
empleo más racional de la energía, al tiempo que una
reducción de las emisiones de anhídrico carbónico.
Este tren de laminación da trabajo a unos 200 empleados.
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