Viernes 4 de noviembre de 2005
 
La operadora compra la británica O2 por 26.000 millones de euros
 
Telefónica se hace europea
Por Ryan O'Connelly
 

Telefónica se ha hecho más europea. La compañía anunció a principios de esta semana que ha llegado a un acuerdo con los responsables de O2 para la adquisición de la operadora británica por unos 26.000 millones de euros, que pagará en efectivo. La operación es la mayor de la historia de la economía española por delante de la compra del Abbey por el Santander y de la posible fusión de Gas Natural y Endesa.

La adquisición de O2, antigua filial de BT, convertirá a Telefónica en el segundo operador de móviles del Reino Unido por detrás de Vodafone y por delante de France Telecom, Deutsche Telekom y Hutchison; en el tercero de Alemania y en el segundo de Irlanda. Telefónica incorporara 26 millones de clientes. La compañía aseguró que la compra se financiará con emisiones de deuda en los mercados de capitales. También cuenta con un crédito puente de 27.200 millones proporcionado por Citigroup, Goldman Sachs y el Royal Bank of Scotland.

Telefónica reiteró que no habrá variaciones en el programa de dividendos ni en el plan de recompra de acciones. La empresa descarta además ampliar su capital. La compañía española pagará en efectivo 200 peniques por acción, cifra que supone una prima del 22% en relación al valor de cierre del viernes.

Ante la posibilidad de que se presentara una contra OPA, el presidente de Telefónica, César Alierta, afirmó en una rueda de prensa en la sede de Gran Vía que la oferta “es firme y clara”. Además, dijo que el precio es muy correcto asegurando que O2 es “aditiva para los ingresos, el beneficio y el ebitda”.

Las posibilidades de que apareciera una contra OPA por O2 se duraron muy poco. Sólo 48 horas después, el consejero delegado de Deutsche Telekom, Kai Uwe Ricke, descartó de plano esta opción asegurando que no era de interés para sus accionistas.

La posición era complicada. Para empezar, la empresa alemana tiene en estos momentos muy limitada su capacidad de endeudamiento. De hecho, el directivo germano anunció casi al mismo tiempo que la operadora reducirá su plantilla en más de 32.000 trabajadores hasta el año 2008. Un movimiento que tendrá unos costes de 3.300 millones de euros.

Además, algunos analistas recuerdan que Deutsche Telekom habría tenido graves regulatorios con la operación puesto que compite con O2 tanto en Alemania como en Reino Unido. Y por si fuera poco, el Gobierno alemán todavía no tiene muy claras las cosas tras su reciente formación. No hay que olvidar que el Estado germano es todavía el principal accionista de Deutsche Telekom con más de un 25% del capital.

Valor. Frente a las dificultades germanas, Alierta dijo en su presentación que la compra de O2 generará valor para el accionista puesto que situará el crecimiento de los ingresos de Telefónica en el 5,5% anual hasta 2008, muy por encima del 2,5% de Deutsche Telekom, el 2,6% de France Telecom o el 1,8% de Telecom Italia. Además, habrá un repunte del beneficio por acción que subirá con la operación, un 3,5% en 2006 y un 6% en 2007.

Con la compra, que Telefónica prevé cerrar a principios de 2006, la empresa diversificará su cartera de clientes. De hecho, en 2008, el ebitda en España será el 44% del grupo frente al 61% de la actualidad. Las sinergias anuales sólo por equipos y eficiencias de red rondarán los 293 millones aunque, el valor de todas las sinergias se ha cuantificado en 3.300 millones, de los que un 89% corresponderán a O2 y el 11% a Telefónica.

Al mismo tiempo, Telefónica ha decidido mantener la marca dado su alto grado de conocimiento (O2 patrocina a clubs de fútbol como el Arsenal londinense) y al equipo directivo. Al mismo tiempo, el presidente y el consejero delegado de la operadora británica, David Arculus y Peter Erskine, respectivamente se incorporarán al consejo de la empresa española. Este último entrará también en el comité ejecutivo y en el comité directivo. Al mismo tiempo, el consejero delegado de O2 Germany, Rudolf Groeger, será propuesto para el consejo de Telefónica Móviles.

Ratings. Aunque siempre hay dificultades. Standard & Poor’s anunció poco después de la presentación de la oferta una rebaja en el rating de Telefónica desde ‘A’ a ‘A-’ mientras que la calificación de la deuda a corto plazo de ‘A-1’ a ‘A-2’. La perspectiva se situó en negativa. También ha puesto en revisión la calificación de Cesky, operadora checa adquirida por Telefónica durante la pasada primavera. Asimismo, Fitch decidió poner en revisión el rating de Telefónica.

De todas maneras, no ha sido una sorpresa para la dirección de la operadora que ya se lo esperaba. En su presentación, la cúpula de Telefónica señaló que su “intención al estructurar la operación es mantener una categoría de rating de ‘A’ o como mucho estar un notch por debajo”.

Cambios. Telefónica de momento va a mantener a O2 como una unidad de negocio separada de Telefónica Móviles. Y pese a los rumores, la firma española negó que vaya a haber una OPA de exclusión sobre su filial de celulares y ha aparcado cualquier cambio en la estructura del grupo hasta que se cierre la operación.

Tampoco habrá cambios dramáticos en la nueva filial británica. En una de sus primeras declaraciones, realizada a la BBC, el consejero delegado de O2, Peter Erskine, dejó claro que no habrá reestructuración de plantilla en la empresa que tiene un total de 15.000 empleados.

Lo cierto es que la entrada de O2 en el Grupo Telefónica reducirá los costes que sufren sus clientes por el roaming de sus llamadas en sus desplazamientos en Europa. Además, O2 va a entrar en la alianza Free Move con lo que da un golpe mortal a Starmap Mobile Alliance, agrupación internacional de operadoras en la que estaban además de la firma británica, Amena (que también la dejará cuando se integre en Orange), Wind, One o Pannon.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.