Viernes 4 de noviembre de 2005
 
Empresarios y sindicatos de Costa Rica anuncian movilizaciones sobre el Cafta
 
Todos a la calle
Miguel Cano
 

Costa Rica ha iniciado las negociaciones para la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y EEUU (Cafta). El texto ya está en la mesa del Congreso costarricense con el objetivo de que el país deje de ser el único miembro del grupo que aún no ha ratificado el acuerdo. Pero no va a ser fácil. Los sindicatos, que lo han calificado como una imposición estadounidense, han advertido que harán todo lo posible para impedir que el Gobierno apruebe el Cafta. Sin embargo, en su lucha se enfrentarán también con los empresarios, quienes han anunciado que realizarán movilizaciones a favor del tratado. La batalla ha comenzado. Y nadie está dispuesto a rendirse.

El bando de los trabajadores. ‘El Cafta es una gran mentira’, será el principal lema de Dennís Cabeza, el director de la Unidad Sindical de Trabajadores de Costa Rica (UST), una agrupación que reúne a todos los sindicatos del país, aproximadamente unos 300, además de casi 2.500 asociaciones y comunidades de diferente tipo, tales como profesores, estudiantes, mujeres y ecologistas. Según explicó Cabeza a Americaeconomica.com, el acuerdo comercial privatizará servicios básicos como el agua, los seguros y las telecomunicaciones, que deben ser dirigidos por el Estado. Este panorama permitirá, según la UST, que el capital estadounidense entre en sectores estratégicos, con lo que Costa Rica perderá soberanía a favor de EEUU.

Su oposición al Cafta es máxima. Cabeza asegura que no aceptará ni si quiera una renegociación del tratado. Esta es la razón que ha llevado a los sindicatos a programar una estrategia de movilizaciones a seguir durante las próximas semanas para impedir que el Congreso costarricense lo apruebe. La UST comenzará por la capital, aún no hay una fecha definida, pero la movilización serán antes de que termine noviembre. Se espera que al encuentro acudan miles de personas, aunque el responsable sindical indicó a este medio que todas las organizaciones que se quieran unir serán bien recibidas.

Después, los sindicatos intentarán concienciar a los trabajadores por sectores para reiterarles que el acuerdo comercial contaminará al país. Y si esto no es suficiente, comenzará una campaña de contacto directo con los ciudadanos de Costa Rica para acercarles la verdad de un texto, que según Cabeza, no conocen al detalle una gran parte de los ciudadanos.

El bando de los empresarios. Pero los trabajadores chocarán en su camino con los empresarios del país, quienes han anunciado que el próximo 24 de noviembre iniciarán manifestaciones pacíficas en la capital para respaldar el Cafta. Carlos Quesada, director de la Unión de Cámaras de Comercio (UCC) del país, aseguró a Americaeconomica.com que el tratado comercial potenciará la competitividad de Costa Rica en el ámbito internacional.

A esta movilización, propuesto inicialmente por la Cámara de Industrias y respaldada por todas sus hermanas, se espera que acudan más de 42 sectores empresariales que contarán con el apoyo del Movimiento Solidarista, una agrupación que contribuye al desarrollo y fortalecimiento de los empresarios a través de la representación nacional e internacional, defensa de los intereses, promoción y asesoría.

Sin embargo, estas movilizaciones no son consideradas como una respuesta frente a las manifestaciones anunciadas por los sindicatos en los próximos días, según explicaron miembros de la UCC a Americaeconomica.com. El acto se realizará de forma pacífica y a él asistirán además ciertos trabajadores que han manifestado no sentirse no estar de acuerdo con las ideas de la UST, aunque hasta la fecha se desconoce su número exacto.

Las mismas fuentes aseguraron a este medio que según los últimos datos de la consultora Cid-Gallup, más del 60% de la población costarricense quiere que el Cafta se convierta en una realidad, unos datos que contrastan con los ofrecidos a finales de julio del presente año por la empresa Unimer, que reveló que el 51% de los ciudadanos del país rechazaban la aprobación del tratado comercial.

Los empresarios consideran que la nación está preparada para la aprobación del Cafta. Pero Quesada advirtió a este medio que si el acuerdo no está listo antes del 1 de enero de 2006, podría afectar a la competitividad de algunos productos en los mercados centroamericanos, dominicano y estadounidense. Una opinión compartida con el máximo responsable de la Cámara de Industrias, Jack Liberman, quien ha señalado la necesidad de que apruebe pronto el tratado para que el país pueda beneficiarse de las oportunidades comerciales.

Cumbre de las Américas. Tanto empresarios como sindicatos están pendiente ahora de cualquier decisión en relación al Cafta que se pueda tomar en la Cumbre de las Américas, que se celebra hoy y mañana. El director de la UCC aseguró a este medio que los distintos mandatarios del subcontinente firmantes del Cafta, tratarán sobre los aspectos relativos al acuerdo, de forma separada al tema central del evento.

Sobre todo porque Costa Rica es el único país que no ha ratificado aún en el convenio comercial, que ya ha sido aceptado por Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras, República Dominicana y EEUU. El Cafta fue firmado por estos siete países en mayo de 2004, pero para su entrada en vigor es necesaria la aprobación de los respectivos parlamentos.

El presidente estadounidense George Bush podría haber decidido incluir en su agenda citas con sus homólogos miembros del acuerdo comercial para presionar al Gobierno de Pacheco. Sin embargo, las fuentes de la UCC no supieron precisar en qué medida estas reuniones bilaterales llegarían a afectar el proceso de aprobación en Costa Rica del tratado comercial.

En el Congreso. En cualquier caso, e independientemente del anuncio de movilizaciones tanto de empresarios como trabajadores, el Cafta está en manos de los diputados del Congreso costarricense. El presidente del país, Abel Pacheco, envío el texto la semana pasada para que los legisladores lo debtan durante los próximos días, después de postergarlo durante 14 meses.

El mandatario tomó la decisión tras una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros y en un momento en el que EEUU presiona para que el Cafta entre en vigor a finales de 2006. Sin embargo, las pretensiones de Washington podrían no realizarse, ya que algunos expertos han indicado que preparar el país para el tratado podría retrasar la fecha de su implantación hasta mediados del próximo año.

La actuación del jefe del Ejecutivo costarricense se ha producido pocos días después de que el Congreso recibiese el proyecto de ley para modificar el regimen del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que también ofrece servicio telefónico al 94% del país. Entre las variaciones a la actual legislación, destaca el nombramiento de la junta directiva, un aumento en la capacidad de endeudamiento y una mayor autonomía para invertir.

El mandatario había asegurado que el estudio de esta reforma era imprescindible para enviar el acuerdo comercial a debate al Congreso. Sin embargo, algunos expertos han declarado a Americaeconomica.com que el ICE no está preparado para abrirse a los mercados extranjeros y aseguran que la participación de empresas estadounidenses en el campo de las telecomunicaciones podría aumentar las tarífas telefónicas en un 300%.

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