Costa Rica ha iniciado
las negociaciones para la aprobación del Tratado de Libre
Comercio entre Centroamérica y EEUU (Cafta). El texto ya
está en la mesa del Congreso costarricense con el objetivo
de que el país deje de ser el único miembro del grupo
que aún no ha ratificado el acuerdo. Pero no va a ser fácil.
Los sindicatos, que lo han calificado como una imposición
estadounidense, han advertido que harán todo lo posible para
impedir que el Gobierno apruebe el Cafta. Sin embargo, en su lucha
se enfrentarán también con los empresarios, quienes
han anunciado que realizarán movilizaciones a favor del tratado.
La batalla ha comenzado. Y nadie está dispuesto a rendirse.
El bando de los trabajadores.
‘El Cafta es una gran mentira’, será el principal
lema de Dennís Cabeza, el director de la Unidad Sindical
de Trabajadores de Costa Rica (UST), una agrupación que reúne
a todos los sindicatos del país, aproximadamente unos 300,
además de casi 2.500 asociaciones y comunidades de diferente
tipo, tales como profesores, estudiantes, mujeres y ecologistas.
Según explicó Cabeza a Americaeconomica.com,
el acuerdo comercial privatizará servicios básicos
como el agua, los seguros y las telecomunicaciones, que deben ser
dirigidos por el Estado. Este panorama permitirá, según
la UST, que el capital estadounidense entre en sectores estratégicos,
con lo que Costa Rica perderá soberanía a favor de
EEUU.
Su oposición al Cafta es máxima.
Cabeza asegura que no aceptará ni si quiera una renegociación
del tratado. Esta es la razón que ha llevado a los sindicatos
a programar una estrategia de movilizaciones a seguir durante las
próximas semanas para impedir que el Congreso costarricense
lo apruebe. La UST comenzará por la capital, aún no
hay una fecha definida, pero la movilización serán
antes de que termine noviembre. Se espera que al encuentro acudan
miles de personas, aunque el responsable sindical indicó
a este medio que todas las organizaciones que se quieran unir serán
bien recibidas.
Después, los sindicatos intentarán
concienciar a los trabajadores por sectores para reiterarles que
el acuerdo comercial contaminará al país. Y si esto
no es suficiente, comenzará una campaña de contacto
directo con los ciudadanos de Costa Rica para acercarles la verdad
de un texto, que según Cabeza, no conocen al detalle una
gran parte de los ciudadanos.
El bando de los empresarios.
Pero los trabajadores chocarán en su camino con los empresarios
del país, quienes han anunciado que el próximo 24
de noviembre iniciarán manifestaciones pacíficas en
la capital para respaldar el Cafta. Carlos Quesada, director de
la Unión de Cámaras de Comercio (UCC) del país,
aseguró a Americaeconomica.com que el tratado comercial
potenciará la competitividad de Costa Rica en el ámbito
internacional.
A esta movilización, propuesto inicialmente
por la Cámara de Industrias y respaldada por todas sus hermanas,
se espera que acudan más de 42 sectores empresariales que
contarán con el apoyo del Movimiento Solidarista, una agrupación
que contribuye al desarrollo y fortalecimiento de los empresarios
a través de la representación nacional e internacional,
defensa de los intereses, promoción y asesoría.
Sin embargo, estas movilizaciones no son consideradas
como una respuesta frente a las manifestaciones anunciadas por los
sindicatos en los próximos días, según explicaron
miembros de la UCC a Americaeconomica.com. El acto se realizará
de forma pacífica y a él asistirán además
ciertos trabajadores que han manifestado no sentirse no estar de
acuerdo con las ideas de la UST, aunque hasta la fecha se desconoce
su número exacto.
Las mismas fuentes aseguraron a este medio
que según los últimos datos de la consultora Cid-Gallup,
más del 60% de la población costarricense quiere que
el Cafta se convierta en una realidad, unos datos que contrastan
con los ofrecidos a finales de julio del presente año por
la empresa Unimer, que reveló que el 51% de los ciudadanos
del país rechazaban la aprobación del tratado comercial.
Los empresarios consideran que la nación
está preparada para la aprobación del Cafta. Pero
Quesada advirtió a este medio que si el acuerdo no está
listo antes del 1 de enero de 2006, podría afectar a la competitividad
de algunos productos en los mercados centroamericanos, dominicano
y estadounidense. Una opinión compartida con el máximo
responsable de la Cámara de Industrias, Jack Liberman, quien
ha señalado la necesidad de que apruebe pronto el tratado
para que el país pueda beneficiarse de las oportunidades
comerciales.
Cumbre de las Américas.
Tanto empresarios como sindicatos están pendiente ahora de
cualquier decisión en relación al Cafta que se pueda
tomar en la Cumbre de las Américas, que se celebra hoy y
mañana. El director de la UCC aseguró a este medio
que los distintos mandatarios del subcontinente firmantes del Cafta,
tratarán sobre los aspectos relativos al acuerdo, de forma
separada al tema central del evento.
Sobre todo porque Costa Rica es el único
país que no ha ratificado aún en el convenio comercial,
que ya ha sido aceptado por Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras,
República Dominicana y EEUU. El Cafta fue firmado por estos
siete países en mayo de 2004, pero para su entrada en vigor
es necesaria la aprobación de los respectivos parlamentos.
El presidente estadounidense George Bush podría
haber decidido incluir en su agenda citas con sus homólogos
miembros del acuerdo comercial para presionar al Gobierno de Pacheco.
Sin embargo, las fuentes de la UCC no supieron precisar en qué
medida estas reuniones bilaterales llegarían a afectar el
proceso de aprobación en Costa Rica del tratado comercial.
En el Congreso. En cualquier
caso, e independientemente del anuncio de movilizaciones tanto de
empresarios como trabajadores, el Cafta está en manos de
los diputados del Congreso costarricense. El presidente del país,
Abel Pacheco, envío el texto la semana pasada para que los
legisladores lo debtan durante los próximos días,
después de postergarlo durante 14 meses.
El mandatario tomó la decisión
tras una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros
y en un momento en el que EEUU presiona para que el Cafta entre
en vigor a finales de 2006. Sin embargo, las pretensiones de Washington
podrían no realizarse, ya que algunos expertos han indicado
que preparar el país para el tratado podría retrasar
la fecha de su implantación hasta mediados del próximo
año.
La actuación del jefe del Ejecutivo
costarricense se ha producido pocos días después de
que el Congreso recibiese el proyecto de ley para modificar el regimen
del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que también
ofrece servicio telefónico al 94% del país. Entre
las variaciones a la actual legislación, destaca el nombramiento
de la junta directiva, un aumento en la capacidad de endeudamiento
y una mayor autonomía para invertir.
El mandatario había asegurado que el
estudio de esta reforma era imprescindible para enviar el acuerdo
comercial a debate al Congreso. Sin embargo, algunos expertos han
declarado a Americaeconomica.com que el ICE no está
preparado para abrirse a los mercados extranjeros y aseguran que
la participación de empresas estadounidenses en el campo
de las telecomunicaciones podría aumentar las tarífas
telefónicas en un 300%.
|