| Muy buenos días a todos.
El Foro Latibex cumple ya su séptimo año.
Quiero dar la enhorabuena a Antonio Zoido por haber conseguido que este importante encuentro sea ya una tradición.
Desde la inauguración del Foro Latibex he participado en este mismo panel todos los años. El título elegido para esta ocasión es “Oportunidades en un entorno de crecimiento”.
Pues bien, hoy les hablaré,
Primero, de nuestra visión macro de la región
En segundo lugar del sector financiero
En tercero, del Santander
Finalmente, haré algunas reflexiones sobre el futuro.
Latinoamérica va bien
Latinoamérica va más que bien.
El promedio de crecimiento de los últimos dos años es el más alto desde 1980: casi un 5%.
La renta per cápita
crece.
La inflación, el déficit público, y la deuda interna y externa se reducen.
Las cuentas externas ya
no están en rojo, y la región no necesita
100.000 millones de dólares para crecer. Ahora basta
con la décima parte de entradas de capital para pagarle
al FMI, estabilizar los tipos de cambio e incrementar en
85.000 millones de dólares las reservas internacionales
de la región.
Aunque no haya muchos países o regiones que puedan mejorar ese balance, a mí esta excelente mejoría económica de América Latina no me sorprende.
En 2003 ya dije que estaba convencido de las buenas expectativas económicas para Iberoamérica en los próximos años, que lo mejor estaba por venir.
Y aquí está.
El crecimiento de la región superará el 4% de nuevo este año, la inflación está controlada y los déficit públicos también. Además, por primera vez en su historia la región mantiene un superávit por cuenta corriente tras tres años de elevado crecimiento económico.
Los mercados financieros también muestran una gran estabilidad. Los tipos de cambio se mantienen fuertes y las primas de riesgo en mínimos, por debajo de la media de países emergentes.
Y todo ello a pesar de que el contexto exterior es algo menos favorable este año, con un crecimiento mundial algo inferior al del año pasado y unos tipos de interés que han subido fuertemente en Estados Unidos.
A diferencia de otros años, esta vez tampoco lo político ha tenido impacto en los mercados. Los movimientos pre-electorales en Brasil, México y Chile apenas se han notado.
Latinoamérica ha sido capaz de atraer importantes flujos de inversión en 2005 a pesar de la fuerte competencia que supone Asia.
Este año podrían entrar en la región unos 46 .000 xx millones de dólares , muy por encima de los 31.000 millones de 2004 de dólares hasta la fecha .
Un buen reflejo de este flujo de capitales es el índice Latibex, que ha subido casi un 60% en lo que va de año, cuatro veces más que el Ibex 35 y muy por encima de otras bolsas europeas.
Un dato importante es el crecimiento de la inversión directa extranjera .
En Brasil, por ejemplo, esta inversión crece al 6 0 % interanual y se sitúa cerca de los 1 8 .000 millones de dólares . , que aumentó el xx% hasta xx. Y más importante aún es el hecho de que gran parte de esta inversión la realizan empresas medianas y pequeñas.
En su día decíamos que si bien los primeros movimientos de inversión extranjera directa los realizábamos las empresas grandes, las pymes seguirían nuestros pasos. Y así está siendo, aunque a este proceso aún le queda mucho recorrido.
La buena marcha de la región se ha extendido a todos los países, y las tasas de crecimiento son aún más homogéneas que en 2004.
Brasil alcanzará un crecimiento del 3,5 5 %, acelerándose en la segunda mitad del año. Los tipos de interés seguirán bajando pues se han estabilizado las expectativas de inflación. La credibilidad de las políticas económicas ha llevado a la s las agencias de rating a mejorar su percepción calificación de riesgo país.
Brasil afronta un escenario muy favorable de estabilidad económica, lo que le permitirá seguir avanzando en políticas de responsabilidad social.
México crecerá también entre el 3% y 3, 5 % este año y ha empezado a reducir los tipos de interés ante e l descenso de la inflación. Las cuentas externas son muy sólidas, a lo que están contribuyendo la fuerte entrada de las remesas y la inversión extranjera. ……. Las perspectivas son también favorables para el 2006.
Chile mantien e una tasa de crecimiento muy elevada, que este año podría superar e l 6%. Chile es ya una economía del primer mundo. Sus sólidas instituciones y la buena gestión de políticas económicas garantizan un elevado crecimiento en el largo plazo. ……..
Argentina crecerá en torno al 8,0%. La renegociación de la deuda fue bien acogida y los spreads de la deuda soberana se han reducido fuertemente.
En definitiva, los principales países de Latinoamérica han conseguido en los últimos años estabilizar sus principales variables macroeconómicas, sentando las bases para un crecimiento sostenido.
Pero, además, se han creado instituciones capaces de tomar decisiones con transparencia, pragmatismo y visión de medio plazo.
La solidez de los bancos centrales, de las entidades supervisoras o los marcos de responsabilidad fiscal son pilares fundamentales de unas políticas económicas creíbles y capaces de responder con agilidad a posibles cambios de tendencia en las condiciones externas o internas de estas economías.
Con un mayor grado de estabilidad económica e institucional la región está hoy mejor preparada que nunca para encadenar varios años seguidos de crecimiento.
Lo importante es que a diferencia del pasado, hoy estaría mucho mejor preparada para hacer frente al peor entorno internacional.
El propio FMI ha calculado que el “peor de los escenarios” para la región supondría que en los próximos 5 años, la región crecería 1 punto menos por año.
Hemos mejorado mucho y eso se lo debemos todos a la sensatez democrática y a la visión de todos aquellos que han apostado por políticas económicas que han propiciado el crecimiento sostenible.
El sector financiero
Pasaré ahora a hablar sobre el papel del sector financiero en la región. No hay duda de que un sector bancario sólido es un pilar fundamental del desarrollo económico de un país. Pues bien, en los principales países latinoamericanos la banca es sólida y competitiva.
En los últimos años se han llevado a cabo procesos de re-estructuración, privatización y saneamiento de los sistemas bancarios. Además, ha aumentado la presencia de los grandes bancos internacionales, que han llevado a cabo importantes inversiones en tecnología, en sistemas de control de riesgos y en capacidad comercial.
Sin embargo, el grado de bancarización en la mayoría de los países sigue siendo bajo.
El crédito sobre PIB en Brasil se sitúa en el 22% y en México en el 16%. La única excepción es Chile, donde alcanza el 70% acercándose a los niveles de los países industrializados que están entorno al 100%.
Evidentemente para los bancos esto es una gran oportunidad. Y también para los países. La expansión del crédito tiene una gran capacidad para impulsar el crecimiento económico.
En el Banco Santander estamos firmemente comprometidos con la bancarización en Latinoamérica, con ampliar el acceso al sector financiero al mayor número posible de ciudadanos y empresas de la zona.
En estos momentos el crédito crece fuertemente en los principales países de la región, aún más que en 2004.
Y estoy convencido de que seguirá creciendo por los siguientes motivos:
Por el entorno de crecimiento económico sostenido, con inflación y tipos de interés controlados y una mayor solidez institucional.
Por la fortaleza de los sistemas financieros. Los ratios de capital se mantienen muy por encima de los límites establecidos por los reguladores, y la cartera morosa se sitúa en mínimos históricos en varios países.
Y finalmente, por las importantes reformas estructurales como la Ley de Quiebras en México y Brasil, que dan mayores garantías a los prestamistas.
En el caso de Latinoamérica, es especialmente importante impulsar el crédito a las pequeñas y medianas empresas. El potencial económico de la región depende, en gran medida, de ellas.
Un aumento d el crédito bancario a las Pymes, que normalmente no acceden a los mercados de capitales para obtener financiación, incrementará el potencial inversor de Latinoamérica. Contribuirá, por tanto, a mejorar el stock de capital de la región.
En este sentido, las reforma s encaminada s a favorecer la concesión de crédito a pymes tendrá n un efecto positivo muy importante.
La banca internacional está jugando un papel fundamental en la bancarización de Latinoamérica. Bancos como BBVA, Citi, Hong Kong and Shangai o el Santander, estamos contribuyendo a:
Hacer más baratos los créditos . Nuestros márgenes de intermediación son inferiores a los de otros competidores.
Aumentar la eficiencia del sector . Hemos invertido mucho en tecnología. El Santander tiene centros de excelencia de desarrollo tecnológico en Brasil, México y Chile.
A I ncrementar la gama de productos .
A crear sistemas de pagos muy avanzados , que agilizan operaciones como el pago de impuestos o la concesión de liquidez a las empresas.
Y a Impulsar negocios clave para la región , como es el negocio internacional.
E n resumen , la economía latinoamericana va bien y los sistemas bancarios están contribuyendo a ello . Y van a seguir haciéndolo, porque América Latina es una gran oportunidad.
Los bancos son sólidos, los reguladores muy profesionales, los ahorradores tienen más confianza que en el pasado y las entidades vuelven a dar crédito a los particulares y a las empresas.
Los números están ahí: desde el año 2002, el volumen de crédito ha aumentado más de un 30%; 100.000 millones de dólares más de crédito que sin duda han apoyado el crecimiento del consumo, de la inversión y de la economía de la región.
La expansión del crédito también ha contribuido a que aumenten la rentabilidad y el valor de mercado de los bancos latinoamericanos. En los últimos 2 años el valor en bolsa de los mayores bancos de la región se ha más que duplicado.
Se dan todas las circunstancias para que esta tendencia de bancarización y de creación de valor en la región se mantenga.
El Grupo Santander
El Santander está en una posición excelente para aprovechar las oportunidades que surgen de este escenario. Hemos confiado y apostado por la región en todo momento. En los momentos malos, y ahora en los buenos.
Tenemos vocación Iberoamericana desde nuestros orígenes. El banco nació hace 150 años en Santander, con el objetivo fundamental de financiar el comercio del norte de España con Latinoamérica.
Hoy contamos en la región con más de 4.000 oficinas, 62.000 empleados y 19 millones de clientes bancarios, incluidas más de 800.000 empresas. Banco Santander tiene una cuota de alrededor del 10% en el negocio bancario (créditos, depósitos y fondos) en Latinoamérica.
Tenemos un modelo de negocio claramente orientado hacia el cliente, muy segmentado y apoyado en la tecnología. El foco está actualmente en el desarrollo de los negocios con clientes y el crecimiento de los ingresos recurrentes.
Nuestros resultados ya reflejan fuertes aumentos del negocio comercial en nuestros principales mercados. Nuestra cartera de créditos crece por encima del 20% en Brasil, México y en Chile.
También están creciendo fuertemente los depósitos y fondos de inversión, con aumentos entre el 20% y el 25% en los tres países.
Además, tenemos importantes proyectos en marcha con los que queremos reforzar la franquicia regional y aprovechar sinergias. Estamos impulsando productos regionales como tarjetas de crédito, cash management, comercio exterior, fondos de inversión y seguros, lo que está dando muy buenos resultados.
A principios de 2004 nos marcamos como objetivo duplicar el negocio con clientes en tres años, y lo vamos a conseguir.
Lo vamos a conseguir, además, mejorando nuestra eficiencia y nuestra rentabilidad. Tenemos un ratio de eficiencia del 47% en la región, y bajando.
Nuestro beneficio en Latinoamérica superó los 1.350 millones de euros en los primeros nueve meses de 2005, con un crecimiento interanual del 17,2%.
Esto representa el 33% del beneficio atribuido de las áreas operativas del Grupo. Un beneficio recurrente y muy diversificado.
Como ya he dicho en muchas ocasiones, nuestro compromiso con Latinoamérica es de largo plazo. Por ello acompañamos nuestra actividad comercial con un intenso programa de responsabilidad social corporativa.
El Grupo Santander invirtió el año pasado más de 30 millones de euros en Responsabilidad Social Corporativa en Latinoamérica.
Esta inversión se destinó fundamentalmente a financiar acuerdos de cooperación integrales con 307 universidades que incluyen, entre otros, los siguientes ámbitos:
- Proyectos tecnológicos y de reducción de brecha digital
- Programas de becas
- Programas de movilidad de profesores y estudiantes
- Cátedras Conjuntas
- Proyectos de investigación y desarrollo
- Fomento a la actitud emprendedora en la universidad
Estamos convencidos de que la inversión en educación es la mejor forma de contribuir al progreso económico y social de los países en los que estamos presentes. Y más aún en un mundo globalizado y competitivo, donde el capital humano es más que nunca el factor diferencial.
También tenemos iniciativas de cooperación social como programas de microcréditos en Brasil, Chile, Venezuela y Puerto Rico, que dan acceso al crédito a los colectivos más marginados.
Reflexiones de futuro
Por tanto, el presente de la región es bueno y el Santander tiene muy claro su compromiso, pero aún queda camino por recorrer.
Quisiera hacer algu nas reflexiones mirando hacia el futuro de la región.
Primera idea:
La estabilidad institucional es clave para consolidar las expectativas de crecimiento económico y de progreso social de Latinoamérica.
Para avanzar por la senda del crecimiento sostenible es esencial contar con democracia, seguridad jurídica y solidez institucional.
Segunda reflexión:
Son muy importantes los foros de diálogo y de búsqueda de políticas comunes para la región, como la Cumbre Iberoamericana que recientemente se ha celebrado en Salamanca.
L a Secretaría General de la Cumbre, dirigida por una persona de enorme profesionalidad y prestigio como es Enrique Iglesias, seguirá dando pasos importantes para promover el progreso en Latinoamérica. En el Santander compartimos sus objetivos y les ofrecemos todo nuestro apoyo.
Tercera idea:
Latinoamérica, al igual que España y el resto de países, tiene que poner el foco en ser más competitivos. Vivimos en un mundo cada vez más globalizado, lleno de oportunidades y también de nuevos retos.
En este mundo, es necesario tener acceso a nuevas tecnologías y a buen capital humano.
En España los expertos nos han dicho muy claramente que hacen falta 60.000 nuevos científicos hasta el 2010 para ser más competitivos.
En Latinoamérica, mejorar los niveles de educación debe ser una prioridad. Cada país debe marcarse objetivos ambiciosos en este sentido.
Todos tenemos el reto de evitar la fuga de cerebros. Esto requiere el esfuerzo conjunto de gobiernos, universidades y empresas. Entre todos debemos establecer los incentivos adecuados para que las mejores personas quieran desarrollar sus carreras en nuestros países.
Finalmente:
Para España, Latinoamérica es el destino natural de nuestras inversiones y de nuestras exportaciones. Tenemos afinidades culturales, lazos históricos y un entendimiento común que es fundamental para hacer negocios.
En el Santander estamos convencidos de que aún nos queda mucho por ver, por dar y por recibir en esta región.
Muchas gracias. |