El
alcalde de La habana, Juan Contino, ha confirmado que el
Gobierno cubano ha decomisado productos agrarios en los
mercados que se destinarán a abastecer las tiendas
estatales de la isla en las que se venden alimentos a precios
prefijados. Este es el resultado de un operativo policial
que ha puesto en marcha la Administración de Fidel
Castro destinado a combatir el delito, la malversación
y el enriquecimiento ilícito, todas ellas operaciones
que, según el presidente de la isla, están
llevando acabo los “nuevos ricos”.
En
los últimos días, las autoridades cubanas
han iniciado la vigilancia de los mercados agrarios, establecimientos
en los que venden sus productos fundamentalmente los campesinos
particulares y las cooperativas, para saber si el material
que llega lo hace por la vía legal. También
están interviniendo contra los intermediarios, personas
que compran en los mercados para revender la mercancía
con el consiguiente incremento de los precios.
Según
aseguran fuentes de La Habana, además de decomisos,
se han impuesto multas y otras sanciones en el circuito
de los ‘agromercados’ y como consecuencia de
ello ya se aprecia el desabastecimiento de productos en
los principales mercados de La Habana. Algunos
observadores aseguran que la actuación de la Administración
puede tener un final incierto, incluso la desaparición
de este tipo de mercados.
Esta
operación del Gobierno complementa la realizada hace
unas semanas en las gasolineras, donde los empleados fueron
sustituidos por trabajadores sociales (jóvenes formados
por el Ejecutivo cubano para realizar labores específicas)
con el objetivo de frenar el contrabando de los combustibles.
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