Latinoamérica
y el Caribe crecerá en 2005 un 4,5% frente al 5,9%
del año anterior. Esta tendencia a la desaceleración
se mantendrá en 2006 (3,9%) y 2007 (3,6%) debido,
en parte, a factores externos como el aumento del precio
del petróleo, que provocará una reducción
de la demanda interna en los países importadores
de crudo, según el último informe de 'Perspectivas
Económicas' del Banco Mundial (BM).
Los
países más afectados por esta coyuntura serán
los caribeños, donde "la dependencia del petróleo
importado para la generación de electricidad es particularmente
severa". Como consecuencia de este aumento de los precios
del petróleo se espera un incremento de la pérdida
de ingreso neto que será aún más pronunciada
porque, además, no se espera que los precios de los
productos básicos no petroleros vayan a aumentar
como lo hicieron entre 2000 y 2003 por lo que se resentirán
las exportaciones de productos agrícolas.
Los
exportadores de petróleo. Bastante mejor,
según el BM, les irá a los países que
exportan metales y minerales, aunque también se espera
una desaceleración de las exportaciones. Los
países exportadores de petróleo no se librarán
de la desaceleración debido a las restricciones a
la capacidad en la producción de petróleo.
En
general, se espera que en 2006 los elevados precios del
crudo y la disminución de los de productos no petroleros
generen una disminución del PIB de la región
un 0,8% en los saldos en cuenta corriente de los países
importadores de petróleo.
Los
subsidios. El BM también alerta del deterioro
que sufrirán estos países debido a que muchos
de ellos subsidian diversos precios del petróleo,
lo que genera un coste fiscal importante por el aumento
del precio de la energía.
En
el caso de los países exportadores, estos subsidios
se manifiestan "en términos de ingresos sacrificados,
la imposibilidad de reducir deuda y, como los precios internos
del petróleo no reflejan los aumentos, en una estructura
económica ineficiente en el sector de la energía".
Las
elecciones. El organismo también tiene en
cuenta el gran número de elecciones que se esperan
en la región y que podrían afectar a las perspectivas
de crecimiento. El verdadero riesgo del ciclo político
que se avecina es que en este contexto serán pocas
las reformas estructurales clave que se iniciarán
o se completarán antes de que terminen las elecciones,
y no tanto el hecho de que se incremente el gasto público
antes de los comicios, según el BM.
Otros
riesgos. Según
el BM, otro peligro para la región lo constituye
la evolución futura de los tipos de interés
y las primas de riesgo, en especial para los países
altamente endeudados (como Brasil, Colombia y Uruguay) y
aquellos que presentan grandes déficit por cuenta
corriente.
El
problema vendría si se produjera un incremento de
200 puntos básicos en los tipos de interés
mundiales con la consiguiente desaceleración de la
economía mundial. En un contexto de este tipo el
PIB de Latinoamérica y el Caribe podría presentar
una contracción del 2% en los próximos años.
El
largo plazo. En
el largo plazo, el BM estima que el PIB de la región
crecerá entre 2006 y 2015 un 3,6% anual. La entidad
advierte que para que la evolución económica
continúe mejorando se necesitará que "los
gobiernos consoliden las recientes mejoras de las políticas
y establezcan políticas microeconómicas estructurales
(en particular las orientadas a mejorar la infraestructura,
la educación y reducir el costo de hacer negocios)
clave para mejorar la competitividad".
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