Las
negociaciones informales previas a la Cumbre de la Organización
Mundial del Comercio (OMC) que se celebrará en diciembre
en Hong Kong han sido un fracaso. Tanto, que el director
general de este organismo, Pascal Lamy, ha reconocido que
es necesario un cambio urgente de actitud por parte de los
países. El principal enfrentamiento dialéctico
lo mantienen las autoridades brasileñas y las de
la Unión Europea (UE).
El
ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorim,
ha advertido que si Europa no pone una oferta adicional sobre
la mesa en materia agrícola, quizá sería
necesario desactivar las negociaciones de la OMC y posteriormente
retomar el asunto en Hong Kong.
Amorim
ha realizado estas declaraciones en un diario europeo, el
francés La Tribune, desde donde ha criticado
la propuesta europea realizada el mes pasado y que, a su
juicio, supone una rebaja de los aranceles sobre las importaciones
agrarias del 39% y no del 46% como asegura la Comisión
Europea (CE).
El
ministro brasileño también criticó
las exigencias impuestas por la UE respecto a la reducción
de aranceles sobre los productos industriales, una demanda
que supondría una reducción en el caso de
Brasil de sus derechos sobre las importaciones industriales
del 75%. En estos momentos, según Amorim, la UE es
la que tiene la clave para desbloquear las negociaciones.
La
postura de Brasil ha sido contestada por la UE. El medio
elegido también ha sido un periódico, el diario
alemán Tagesspiegel, desde el cual la comisaria
europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, criticó
la actitud de este país latinoamericano y se mostró
escéptica sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo
para liberalizar el comercio mundial en Hong Kong.
La
comisaria también aprovechó para defender
la reducción de los aranceles a los productos agrarios
un 46% (un 39%, según Brasil) y explicó que
si se reducen más y la UE y Brasil entran en una
relación directa de competencia, "nuestros paisajes
(Europa) se transformarían por completo", en
referencia a que sería necesario producir mucho más
para poder competir con Brasil, nación que cuenta
con "una agricultura eficiente y competitiva".
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