La agencia de calificación Fitch Rating ha incremento el rating de la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Venezuela desde 'B+' a 'BB-', tres notas por debajo del grado de inversión. La clave de esta mejora ha sido el incremento de los fondos procedentes de las exportaciones petroleras gracias al aumento de los precios del crudo en los mercados. Pero este alza no podrá mantenerse más allá de 2007, año en el que la economía venezolana podría incluso entrar en recesión.
En
estos momentos, las reservas, que ascienden a 30.415 millones
de dólares (26.011 millones de euros) y los activos
bancarios extranjeros representan el 208% del servicio de
la deuda del próximo año más el stock
de deuda externa a corto plazo, un porcentaje que,
según destaca el analista de Fitch Rating Morgan
Harting, es superior a la media de los países que
tienen calificación 'BB' (133%).
La
mejora de los indicadores externos se debe al incremento
de los precios del petróleo, pero Fitch Rating no
espera que esta tendencia pueda prolongarse más
allá de 2006. No obstante, si se confirma que los
precios del crudo caen, Venezuela podría contener
sus necesidades de financiación ajustando el tipo
de cambio oficial, lo que provocaría una reducción
de los gastos en términos de dólar que limitaría
la expansión del déficit fiscal.
Los
activos del sector público. Además,
el sector público ha acumulado numerosos activos
en los dos últimos años y un porcentaje de
ellos podría destinarse a financiar al Gobierno central.
Según estimaciones de Fitch, los fondos gestionados
por el sector público han acumulado activos por valor
de 26.000 millones de dólares (22.235 millones de
euros), y la agencia de rating espera que en el
caso de que el precio del petróleo caiga una parte
de estos activos se destine a retirar deuda pública
en circulación.
Fitch
también advierte que en un escenario extremadamente
cauto si el precio del crudo desciende en 2007, la economía
venezolana podría entrar en recesión debido
a que no está previsto un aumento de la producción
de petróleo que compense esa caída y a que
el sector no petrolero está pobremente posicionado
para resarcir las pérdidas por ingresos del petróleo.
En
un escenario de este tipo, los flujos de la cuenta de capital
aumentarán y el déficit fiscal se ensanchará
debido a que será políticamente muy complicado
reducir los gastos en la misma proporción que los
ingresos.
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