| Los
partidarios de Alberto Fujimori, unidos en la plataforma
'Si Cumple', han anunciado que inscribirán al ex
presidente como candidato a las elecciones presidenciales
de Perú en 2006, aunque esté en la cárcel. El director
del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Enrique Mendoza,
si bien no ha querido adelantar ninguna opinión de
su organismo al respecto, ha recordado que Fujimori está
inhabilitado para presentarse como aspirante en las presidenciales
Además,
el portavoz de 'Si Cumple', Luis Delgado Aparicio, ha exigido
la renuncia del ministro de Exteriores, Oscar Maúrtua,
debido a las declaraciones que hizo el canciller sobre el
Gobierno de Japón, de quien aseguró que estaba
'harto'. Marúrtua realizó estas críticas
después de el que Ejecutivo nipón asegurarse
que el ex presidente no había cometido ningún
delito.
Sin
embargo, para que Fujimori pueda intenar recuperar el Poder
Ejecutivo del país todavía tiene que superar
unos cuantos obstáculos. Antes de que su candidatura
en los comicios sea real, el Jurado Nacional Electoral deberá
aceptar su propuesta que, parece ser, se convertirá
en un trabajo difícil, sobre todo, porque el Congreso
de Perú aprobó en 2001 una ley, amparada por
el Tribunal Constitucional, que inhabilita las funciones
del ex presidente por un periodo de diez años.
Las
formaciones políticas de Perú están
tranquilas ante las pretensiones fujimoristas.
Así lo ha hecho saber el líder del Partido
Aprista Peruano (PAP), Alan García, quien ha declarado,
que a pesar de las trabas legales para la aceptación
de la candidatura del ex presidente, le gustaría
enfrentarse a Fujimori para derrotarle y demostrar que ya
no tiene el apoyo de la población.
Pero
no todos los miembros del PAP parecen estar tan calmados.
El diputado aprista, Víctor Velarde, tuvo la intención
de presentar un proyecto de ley que impidiese la inscripción
de Fujimori en la candidatura. Rápidamente, Alan
García desautorizó la iniciativa del parlamentario
con una alusión histórica. Según declaró,
sería romper la tradición electoral peruana,
ya que algunos aspirantes políticos han hecho campaña
desde la cárcel.
|