| Sólo
faltan dos semanas para que los ciudadanos de Honduras acudan
a las urnas para votar al nuevo presidente de su país.
El 27 de noviembre esta república celebrará
sus séptimas elecciones presidenciales consecutivas
desde que volvió a la democracia y que enfrentarán
a Lobo Sosa, aspirante del gobernante Partido Nacional (PN),
contra Zelaya Rosales, del Partido Liberal (PL). Sin embargo,
un estudio presentado por el Centro de Investigación
y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh) advierte
que los hondureños participarán en los comicios
sin conocer con claridad los programas políticos
de los principales candidatos.
Según
denuncia el informe, tanto Lobo como Zelaya han mantenido
una campaña que se inició hace tres meses,
centrada en una confrontación que ha llegado hasta
las ofensas personales. Ciprodeh acusa al PL de orientar
sus programas políticos en culpar a su principal
rival nacionalista de emplear los fondos estatales en actividades
electorales, algo que ellos rechazan.
Lobo
Sosa (PN). Sin embargo, los diferentes candidatos
sí que parecen tener definidas sus actuaciones en
caso de que se conviertan en presidentes de la República.
El lema de la campaña de Lobo Sosa es 'Trabajo y
Seguridad', con la que advierte a las maras (pandillas armadas),
que les perseguirá sin descanso. Lobo
apuesta además por la aplicación de la pena
de muerte para algunos crímenes, tales como la violación
o el asesinato de menores, una propuesta que le enfrenta
directamente con su rival del PL.
Manuel
Zelaya (PL). Esta agrupación luchará
por ser el relevo de Ricardo Maduro bajo la consigna 'El
poder del ciudadano', un lema que para algunos hondureños
no define con claridad los objetivos del candidato liberal.
Partidos
con minoria. El resto de las agrupaciones políticas
ha intentado vencer este escollo de ausencia de propuestas
y dejar bien claro cuáles son sus aspiraciones políticas,
que sin embargo han tenido poca presencia en los medios
de comunicación debido a su escaso presupuesto electoral.
El
candidato de Unión Social Demócrata (UD),
Almendárez Bonilla, ha explicado que el principal
problema del país es el desempleo y la necesidad
de limpiar la corrupción del Gobierno. Además
luchará por aumentar el salario mínimo y fomentar
las inversiones con el objetivo de crear fuentes de empleo
y elevar los ingresos.
Ramón
Martínez, el aspirante a la Presidencia de Democracia
Cristiana (DC) detalló que su programa político
gira en torno a tres ejes: reformar el sistema público
con la creación de un Ministerio de Planificación
Estratégica, la elección directa de los magistrados
de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por parte de los ciudadanos
y volver a un sistema bicameral en el Poder Legislativo
con la formación de un Senado compuesto, entre otros,
por los ex presidentes de la República.
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