| Buenos días,
Muchas gracias a todos por su asistencia a esta séptima edición del Foro Latibex, que se ha convertido en una cita anual ineludible para las empresas latinoamericanas, las compañías españolas presentes en la zona y para los inversores españoles y europeos interesados en la región.
Permítanme dirigirles unas breves palabras de bienvenida a este acto inaugural con las que me gustaría trasladarle dos ideas: un mensaje de optimismo y un compromiso.
Un mensaje de optimismo: La situación económica en Latinoamérica goza de buena salud, quizás la mejor en décadas. Pero además, por primera vez, puede afirmarse que este momento económico no se debe sólo a factores coyunturales externos. Los países iberoamericanos han trabajado durante los últimos años y ahora están en una favorable posición para recoger los frutos. Naturalmente, los factores externos también ayudan. Hay que aprovecharlos. Y, por supuesto, hay que seguir avanzando, porque queda mucho que hacer, en especial en el campo de lo social, de la corrección de la desigualdad y la erradicación de la pobreza. La región está creciendo, ha recuperado la confianza de los mercados, presenta un cuadro macroeconómico excelente y tiene la oportunidad de seguir haciéndolo de modo sostenible.
- Lo segundo que quisiera expresar es un compromiso. El que mantiene Bolsas y Mercados Españoles con las empresas latinoamericanas y los inversores a través de Latibex. Creo que puedo asegurar que, con Latibex, hemos construido un mercado eficiente, una herramienta útil para el inversor europeo y para el emisor latinoamericano. Latibex permite ahorrar costes, ampliar horarios de contratación y mejorar la comunicación y el conocimiento de los valores de América Latina en Europa. Latibex es un proyecto de largo plazo y el compromiso de BME es trabajar para que pueda seguir creciendo como hasta ahora. Y lo hacemos en la confianza de que su potencialidad aumenta en la medida que Latinoamérica es cada vez más atractiva desde una perspectiva económica, que los inversores europeos van a ser capaces de percibirlo y eso va a propiciar que el centro de gravedad de la actividad inversora en la región se vaya desplazando hacia Europa.
Permítanme que fundamente estas dos ideas.
El ciclo económico expansivo en América Latina se consolida y sus perspectivas son positivas por el apoyo que representa un entorno de tipos bajos, unos precios de materias primas elevados y un comercio internacional en expansión. Pero, más allá de estos factores coyunturales externos, los países de la región han sabido mejorar su credibilidad a partir de una política económica responsable, propiciada por instituciones más maduras e independientes y por Gobiernos que han asumido la lucha contra la inflación y contra el déficit como objetivos ineludibles. Estos avances permitirán a la región crecer al 4% este año, con una inflación controlada debajo del 6% y una tendencia a rebajar los tipos de interés.
La recuperación de la región ha sido espectacular. A principios de 2003 Argentina, Uruguay y Venezuela se encontraban en “default” y parecía inevitable para muchos que Brasil también lo estuviera en breve. Sin embargo, desde entonces, la prima de riesgo ha pasado de 650 a 300 p.b., menos de la mitad; la deuda externa se ha reducido en un tercio de su tamaño relativo al PIB, hasta un 34%; y la posición externa de su balanza de pagos ha mejorado hasta alcanzar el superávit por cuenta corriente por segundo año consecutivo, lo que no se recuerda desde los años cincuenta. Todos estos datos son muy positivos.
No quisiera pecar de falta de realismo en mis apreciaciones sobre las economías de la región y es justo reconocer también que hay algunas zonas de sombra junto a las luces. El ritmo de crecimiento, si bien saludable, es más lento que el de los países asiáticos e incluso que el de Europa del Este. Es necesaria mayor inversión en infraestructuras para superar la brecha existente con otras regiones e impulsar la competitividad. La inversión extranjera directa a la región está todavía por debajo de los niveles de los años noventa. El ahorro y la inversión domésticos siguen siendo poco significativos, con alguna excepción. En el campo social se ha avanzado, aunque despacio; el 43% de la población continúa bajo el umbral de la pobreza. Las desigualdades siguen siendo clamorosas y están en el origen de las crisis políticas recientes en algunos países. La agenda electoral en 2006 se presenta muy cargada y eso ha sido en el pasado una fuente de volatilidad.
La situación tan positiva de la zona ha tenido su reflejo lógico en el comportamiento del mercado bursátil. El índice FTSE Latibex TOP, que recoge las 15 empresas más grandes y líquidas del mercado, ha subido un 65% en 2005, después de haber avanzado un 31% en 2004. Un rendimiento excepcional, incluso descontando el factor divisa, muy favorable en los últimos 12 meses. De hecho, es el mercado que más ha subido de toda la región en este año, precisamente por este efecto, ya que las principales divisas se han apreciado respecto al dólar y éste, a su vez, respecto al euro. Entre tanto, en el mismo período, el Eurostoxx 50 ha avanzado un 16%. Es natural que los inversores quieran saber cómo ganar 4 veces más que con la Bolsa europea y eso está ayudando al crecimiento del mercado.
En 2005 Latibex ha incrementado su efectivo medio un 50% y el número de operaciones contratadas en una proporción mayor, un 86%. La tendencia va creciendo y los meses de septiembre y octubre han presentado “records” consecutivos. Es significativo que el número de operaciones ha crecido en mayor medida que el efectivo y se explica por la incorporación decidida de inversores minoristas al mercado. Esto, que es una buena noticia en sí, lo será aún mejor si los intermediarios financieros que los atienden son capaces de trasladarles la información necesaria para entender los valores en los que están invirtiendo y las economías en las que se integran. Este fenómeno presenta un significado adicional en la medida en que los pequeños inversores son casi inexistentes en muchos mercados de Latinoamérica, por lo que no sería raro que algunos de los valores de Latibex comiencen a tener en España más accionistas que en sus países de origen.
Entre tanto, las empresas de América Latina han vuelto a confiar en Latibex en 2005. Tres nuevas incorporaciones se suman al mercado hasta alcanzar un total de 36 valores, cuya capitalización conjunta supera los 200.000 millones de euros, una cuarta parte del tamaño del mercado español. Se trata de compañías representativas de sectores dinámicos y atractivos. Desde Brasil, se ha incorporado Usiminas, una compañía siderúrgica líder con una excelente proyección internacional y uno de los valores más líquidos de la Bolsa brasileña. Y desde México han comenzado a cotizar dos compañías del sector inmobiliario, el Grupo Geo, una de las compañías que ha sabido aprovechar el impulso del sector y ha recibido el reconocimiento rotundo del mercado bursátil. Hoy quisiera dar una bienvenida especial a SARE, la compañía inmobiliaria que comenzó ayer mismo su andadura en Latibex, que ha demostrado también una gran capacidad de crecimiento y que ha visto en este mercado una oportunidad para profundizar en su expansión. Optimismo, pues, pero con los pies en el suelo y en permanente atención.
Latibex es un mercado que funciona de modo eficiente y constituye una buena herramienta para el inversor y para el emisor. Es un mercado joven, pero sus mecanismos y su infraestructura son ya maduros.
La permanencia del compromiso de BME tiene la misma premisa que la de las empresas españolas en la región: la expansión de Latibex, como la de Latinoamérica, sólo continuará si se insiste en el modelo, si se invierte. La inversión en infraestructura es la condición necesaria para el crecimiento. Y este mercado constituye la infraestructura que permite que las empresas latinoamericanas puedan acceder mejor al mercado del euro y viceversa.
Latibex cuenta con un soporte técnico competitivo con cualquier Bolsa internacional. De hecho, es el mismo sistema electrónico de contratación y liquidación que la Bolsa española, que ha demostrado ser tan bueno o mejor que el de otras Bolsas mundiales y que se han exportado a varios mercados latinoamericanos. En este sentido, la actividad de exportación de tecnología y de servicios de consultoría se ha consolidado como otro de los aspectos de la vocación latinoamericana del grupo BME.
Además de un excelente sistema de contratación, Latibex ha construido un original sistema de interconexión de Iberclear, el depositario central español, con los registros y depositarios centrales de los países de la región. Este sistema permite una permeabilidad absoluta entre los mercados locales y el español. Las acciones cotizadas en Latibex son exactamente las mismas que las negociadas en la Bolsas de la región y pueden transferirse en ambos sentidos con enorme facilidad y a un coste muy pequeño. Eso permite que un inversor traslade en tiempo real las acciones que ha comprado en México y las venda en Latibex, para comprar a continuación acciones brasileñas y venderlas después en Sao Paulo.
A veces se dice que Latibex no tiene liquidez, que las órdenes no se ejecutan con fluidez suficiente. No estoy de acuerdo. Los valores que forman parte del FTSE Latibex TOP, por ejemplo, cruzan un volumen diario similar a los otros valores españoles de los índices Ibex MediumCap o Ibex SmallCap. Pero además disfrutan de una ventaja adicional, y es que al existir otros mercados latinoamericanos donde también se negocian, la liquidez de éstos puede trasladarse con facilidad a Latibex. De este modo, podemos afirmar que la liquidez de Latibex es, en cada momento, equivalente a la que exista en el mercado de origen, en México, Brasil o Chile. Con independencia de que cualquier inversor puede arbitrar entre estos mercados y Latibex, hay unos intermediarios que están obligados a hacerlo para dar contrapartida permanente en cada valor. Estos intermediarios, que llamamos especialistas, constituyen una red de seguridad para la liquidez del mercado. Un estándar mínimo en la calidad de los precios y en el volumen disponible, que garantiza al inversor la posibilidad de comprar y vender siempre.
Este años se han incorporado dos nuevos intermediarios especialistas a Latibex: Caja Madrid y Bancoval. Junto a Ahorro Corporación, BBVA, Espírito Santo Investment y Santander Investment son ya seis los especialistas que los emisores designan para asegurar la liquidez de sus valores, ofreciendo unos diferenciales de precios cada vez más competitivos y ventajosos para los inversores.
Los inversores que han confiado en Latibex para ejecutar las órdenes vinculadas a la gestión de sus carteras han podido comprobar un avance en la eficiencia. Han recibido una ejecución cómoda y transparente, pero sobre todo, han reducido sus costes de “back office” al evitar los costes de cambio de divisa y beneficiarse de unas tarifas de ejecución y depósito más competitivas. En 2004, el fondo español que alcanzó mayor revalorización gestionaba toda su cartera a través de Latibex y difusores de información tan prestigiosos como Reuters acaban de desarrollar la herramienta informática que permite al inversor comprobar estos ahorros de coste. Les invito a que lo comprueben.
Además de la infraestructura técnica, un mercado debe asegurarse de ofrecer siempre una gama adecuada de productos a los inversores. En Latibex, los intermediarios financieros han generado productos que completan la oferta con una vocación de innovación y originalidad. Ya el año pasado se lanzaron los primeros warrants y certificados sobre un índice latinoamericano y se negociaron no sólo en España, sino también en Alemania y Francia. Este año han continuado emitiéndose estos derivados y se han construido otros más sofisticados. Confiamos en que el año próximo, una vez aprobado el reciente Reglamento de Instituciones de Inversión Colectiva, se lancen los primeros ETFs o fondos cotizados sobre el índice FTSE Latibex TOP. Ya se han recibido las primeras expresiones de interés por parte de emisores especializados en este tipo de productos. De nuevo será un ejercicio de innovación en el ámbito de los valores latinoamericanos.
En los próximo meses, desde Latibex seguiremos trabajando para mejorar la percepción de Latinoamérica y sus empresas por parte de los inversores españoles y del resto de Europa. Sólo con una divulgación permanente de la realidad económica de América Latina lograremos eliminar la barrera del desconocimiento y los prejuicios que impiden una inversión más extendida y una valoración más justa de estos activos. Nos alegramos de sentirnos unidos a un colectivo cada vez mayor que también trabaja en esta dirección y que en buena medida está hoy aquí representado. Y animamos a las compañías que han hecho el esfuerzo de participar en este 7º Foro a que intenten alcanzar el perfil público que merecen en Europa; una tarea para la que cuentan con nuestro apoyo.
Quiero terminar agradeciendo a todos los presentes la confianza y la sensibilidad que tienen con esta iniciativa. A los presidentes de la empresas que, un año más, nos acompañan en este acto inaugural; su presencia y sus palabras son un gran estímulo y una referencia inequívoca para nuestro trabajo. A las más de 70 compañías que participarán en los paneles y en los centenares de reuniones bilaterales que componen el programa de este Foro. A los numerosos analistas y gestores que manejan con responsabilidad los ahorros de miles de inversores que están sabiendo ver en Latinoamérica una oportunidad. A los medios de comunicación que tanto nos apoyan en la tarea divulgativa que les mencionaba. A todos, en fin, los que profesional y personalmente se sienten vinculados a esta magnífica región y que en un número superior a los 700 vamos a participar en este encuentro. Que no duden que el compromiso de Bolsas y Mercados Españoles es estratégico y que nuestro objetivo se mantiene inalterado: Latibex ha de ser el mercado de referencia para el inversor europeo interesado en América Latina, un punto de conexión entre esta zona económica y la zona euro.
Muchas gracias
A continuación, es un placer ceder la palabra a D. Francisco González, presidente del BBVA. |