Viernes 11 de noviembre de 2005
 
La detención de Fujimori en Chile suaviza la tensión entre Santiago y Lima
 
Curiosas coincidencias
Víctor López
 

Cuando las relaciones diplomáticas entre Perú y Chile no atravesaban uno de sus mejores momentos, la providencial llegada de Alberto Fujimori a suelo chileno parece haber suavizado las diferencias entre ambos países. Con la detención del ex mandatario peruano por la Policia Internacional de Chile (Interpol), los dos gobiernos parecen haber firmado una tregua y dejado atrás sus principales diferencias.

El ex presidente peruano ya había anunciado su intención de permanecer una temporada en Chile antes de viajar a Lima, con el objetivo de presentarse a las próximas elecciones presidenciales de Perú, el próximo mes de abril, para buscar su tercer mandato. La Interpol le detuvo pocos minutos después de que aterrizase su avión en Chile procedente de Japón, donde el ex mandatario estuvo refugiado durante cinco años gracias a su doble nacionalidad. Fuentes diplomáticas manifestaron a Americaeconomica.com sentirse sorprendidas por la facilidad con la que Fujimori, sobre el que pesan más de 20 delitos consiguió llegar a suelo chileno. Pero hay otro interrogante que añade más polémica en esta inesperada llegada: si el vuelo hizo escala en México y en EEUU, ¿por qué las autoridades de estos dos países no avisaron a Chile de su presencia?

De momento, el actual presidente peruano, Alejandro Toledo, ha querido agradecer al Gobierno chileno su rápida intervención en el 'caso Fujimori'. Una acción con la que parece que se han suavizado las tensas discusiones con el país vecino y que durante casi un mes habían sido clave en la prensa de ambas naciones. Ahora, los periódicos apenas le dedican espacio a estas antiguas diferencias.

Mar territorial. La crisis en las relaciones diplomáticas entre Perú y Chile alcanzó su clímax la semana pasada, cuando el Congreso peruano aprobó por unanimidad un proyecto de ley para determinar el inicio de las 200 millas de su más territorial, algo que enfureció al país vecino ya que asegura que esta propuesta sobrepasará el límite fronterizo entre los dos países.

Según ha podido saber Americaeconomica.com, entre los analistas políticos chilenos se baraja la posibilidad de que Fujimori habría aprovechado las diferencias entre Lagos y Toledo para llegar a Chile. El ex mandatario peruano quizá pensó que los procesos de extradición que iniciaría Perú sobre su persona podrían verse dificultados por la mala relación de los dos países a consecuencia de las aguas territoriales y del 'caso Luksic'.

Parecia una discusión irresoluble. La actitud del presidente chileno, Ricardo Lagos, sobre las diferencias surgidas con el el Gobierno peruano en relación a la soberanía marítima ha sido siempre tajante. Lagos asegura que el Congreso de su país no considerará como válida la ley aprobada en la Cámara Legislativa de Perú. Además, ninguna de estas dos naciones andinas tienen intención de ceder porque poseen intereses en el área conflictiva, rica en recursos marítimos. Entre ellos, destacaba la anchoveta, la materia prima para la elaboración de la harina de pescado, de la que Perú es el principal productor del mundo y Chile, el segundo.

Hasta los empresarios chilenos mostraron su preocupación por la disputa entre Lima y Santiago e intentaron aliviar la gravedad del conflicto. La presidenta de la Asociación de Exportadores de Manufacturación y Servicios de Chile (Asexma), Patricia Pérez, pidió a los trabajadores peruanos que la disputa maríima no afecte a las relaciones comerciales entre ambas naciones. Según Asexma, que aúna a casi el 30% de las 2.000 empresas manufactureras chilenas, Perú es uno de los principales destinos de las exportaciones de Chile.

El magnate chileno Luksic. Otro de los temas que también ha perdido importancia con la llegada de Fujimori ha sido el caso del magnate chileno Andrónico Luksic. La Justicia peruana acusa al empresario de Chile de tráfico de influencias en el litigio que su empresa Lucchetti mantenía con la Municipalidad de Lima. Este ente municipal aseguraba, según sus informes, que la planta de Luksic infringía normas de ecología y su infraestructura dañaba al medio ambiente.

Nadie duda de que este conflicto seguirá su curso en los tribunales peruanos, a los que por cierto Luksic, el hombre más rico de Chile, nunca ha llegado a ir a pesar de las tres vistas orales que se han celebrado y que demandaban su presencia. El periódico chileno La Tercera publicó que el propio Lagos habría aconsejado al empresario que no fuese a Perú ya que no podría garantizarle plenas condiciones de seguridad.

Estas informaciones incomodaron a las autoridades peruanas y comenzaron a calentar las relaciones diplomáticas entre ambos países. Según investigaciones de este medio, todo parece apuntar a que, de momento, Chile no usará a Fujimori como 'moneda de cambio' para que su país vecino abandone su persecución de Luksic.

Interrogantes. Como se ha señalado, sin embargo, el presidente peruano, Alejandro Toledo, se mostró bastante preocupado tras conocer que Fujimori había hecho escala en EEUU y en México antes de llegar a Chile, pero ninguno de los dos países había alertado sobre su presencia. Tan sólo un día antes de la detención del ex mandatario peruano, Toledo celebraba, junto al resto de sus homológos en el continente Americano, la Cumbre de las Américas, en Argentina.

Desde la Casa Basa Blanca se asegura que la única posibilidad de que el ex presidente peruano haya podido llegar a suelo estadounidense es mediante el empleo de una identidad falsa. Según recoge la agencia EFE, fuentes diplomáticas de EEUU indicaron que Fujimori no tiene visado estadounidense y que además, hay una ley que obliga a detener a toda aquella persona sobre la que pesa una orden de captura internacional.

Por su parte, las autoridades de México explicaron que no disponían de una solicitud expresa para detener al ex presidente peruano, quien permaneció en el aeropuerto de Tijuana durante 50 minutos el pasado sábado. Además, aseguraron que habían informado a la Interpol chilena de la presencia de Fujimori. Unas declaraciones que por el contrario han sido desmentidas desde el Gobierno chileno. El portavoz de la policía de investigaciones de Chile declaró a Americaeconomica.com que México no había avisado sobre la presencia del ex presidente peruano en su territorio.

En medio del cruce de versiones de cómo Fujimori consiguió llegar hasta Chile, el Gobierno de Japón ha irrumpido en la escena. El ministró nipón de Interior, Taro Aso, ha barajado la posibilidad de que el Ejecutivo de su país asista al detenido con el cuerpo diplomático japonés que se encuentra en Santiago de Chile.

Pase lo que pase a partir de ahora, y aunque el Gobierno de Perú ya ha iniciado los trámites para poner en marcha el proceso de extradición de Fujimori, Toledo y Lagos vuelven a ser amigos.

 

 

 

 

 
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