| Cuando las relaciones
diplomáticas entre Perú y Chile no atravesaban uno
de sus mejores momentos, la providencial llegada de Alberto Fujimori
a suelo chileno parece haber suavizado las diferencias entre ambos
países. Con la detención del ex mandatario peruano
por la Policia Internacional de Chile (Interpol), los dos gobiernos
parecen haber firmado una tregua y dejado atrás sus principales
diferencias.
El ex presidente peruano ya había anunciado
su intención de permanecer una temporada en Chile antes de
viajar a Lima, con el objetivo de presentarse a las próximas
elecciones presidenciales de Perú, el próximo mes
de abril, para buscar su tercer mandato. La Interpol le detuvo pocos
minutos después de que aterrizase su avión en Chile
procedente de Japón, donde el ex mandatario estuvo refugiado
durante cinco años gracias a su doble nacionalidad. Fuentes
diplomáticas manifestaron a Americaeconomica.com
sentirse sorprendidas por la facilidad con la que Fujimori, sobre
el que pesan más de 20 delitos consiguió llegar a
suelo chileno. Pero hay otro interrogante que añade más
polémica en esta inesperada llegada: si el vuelo hizo escala
en México y en EEUU, ¿por qué las autoridades
de estos dos países no avisaron a Chile de su presencia?
De momento, el actual presidente peruano, Alejandro
Toledo, ha querido agradecer al Gobierno chileno su rápida
intervención en el 'caso Fujimori'. Una acción con
la que parece que se han suavizado las tensas discusiones con el
país vecino y que durante casi un mes habían sido
clave en la prensa de ambas naciones. Ahora, los periódicos
apenas le dedican espacio a estas antiguas diferencias.
Mar territorial. La crisis
en las relaciones diplomáticas entre Perú y Chile
alcanzó su clímax la semana pasada, cuando el Congreso
peruano aprobó por unanimidad un proyecto de ley para determinar
el inicio de las 200 millas de su más territorial, algo que
enfureció al país vecino ya que asegura que esta propuesta
sobrepasará el límite fronterizo entre los dos países.
Según ha podido saber Americaeconomica.com,
entre los analistas políticos chilenos se baraja la posibilidad
de que Fujimori habría aprovechado las diferencias entre
Lagos y Toledo para llegar a Chile. El ex mandatario peruano quizá
pensó que los procesos de extradición que iniciaría
Perú sobre su persona podrían verse dificultados por
la mala relación de los dos países a consecuencia
de las aguas territoriales y del 'caso Luksic'.
Parecia una discusión irresoluble. La
actitud del presidente chileno, Ricardo Lagos, sobre las diferencias
surgidas con el el Gobierno peruano en relación a la soberanía
marítima ha sido siempre tajante. Lagos asegura que el Congreso
de su país no considerará como válida la ley
aprobada en la Cámara Legislativa de Perú. Además,
ninguna de estas dos naciones andinas tienen intención de
ceder porque poseen intereses en el área conflictiva, rica
en recursos marítimos. Entre ellos, destacaba la anchoveta,
la materia prima para la elaboración de la harina de pescado,
de la que Perú es el principal productor del mundo y Chile,
el segundo.
Hasta los empresarios chilenos mostraron su
preocupación por la disputa entre Lima y Santiago e intentaron
aliviar la gravedad del conflicto. La presidenta de la Asociación
de Exportadores de Manufacturación y Servicios de Chile (Asexma),
Patricia Pérez, pidió a los trabajadores peruanos
que la disputa maríima no afecte a las relaciones comerciales
entre ambas naciones. Según Asexma, que aúna a casi
el 30% de las 2.000 empresas manufactureras chilenas, Perú
es uno de los principales destinos de las exportaciones de Chile.
El magnate chileno Luksic.
Otro de los temas que también ha perdido importancia con
la llegada de Fujimori ha sido el caso del magnate chileno Andrónico
Luksic. La Justicia peruana acusa al empresario de Chile de tráfico
de influencias en el litigio que su empresa Lucchetti mantenía
con la Municipalidad de Lima. Este ente municipal aseguraba, según
sus informes, que la planta de Luksic infringía normas de
ecología y su infraestructura dañaba al medio ambiente.
Nadie duda de que este conflicto seguirá
su curso en los tribunales peruanos, a los que por cierto Luksic,
el hombre más rico de Chile, nunca ha llegado a ir a pesar
de las tres vistas orales que se han celebrado y que demandaban
su presencia. El periódico chileno La Tercera publicó
que el propio Lagos habría aconsejado al empresario que no
fuese a Perú ya que no podría garantizarle plenas
condiciones de seguridad.
Estas informaciones incomodaron a las autoridades
peruanas y comenzaron a calentar las relaciones diplomáticas
entre ambos países. Según investigaciones de este
medio, todo parece apuntar a que, de momento, Chile no usará
a Fujimori como 'moneda de cambio' para que su país vecino
abandone su persecución de Luksic.
Interrogantes. Como se ha
señalado, sin embargo, el presidente peruano, Alejandro Toledo,
se mostró bastante preocupado tras conocer que Fujimori había
hecho escala en EEUU y en México antes de llegar a Chile,
pero ninguno de los dos países había alertado sobre
su presencia. Tan sólo un día antes de la detención
del ex mandatario peruano, Toledo celebraba, junto al resto de sus
homológos en el continente Americano, la Cumbre de las Américas,
en Argentina.
Desde la Casa Basa Blanca se asegura que la
única posibilidad de que el ex presidente peruano haya podido
llegar a suelo estadounidense es mediante el empleo de una identidad
falsa. Según recoge la agencia EFE, fuentes diplomáticas
de EEUU indicaron que Fujimori no tiene visado estadounidense y
que además, hay una ley que obliga a detener a toda aquella
persona sobre la que pesa una orden de captura internacional.
Por su parte, las autoridades de México
explicaron que no disponían de una solicitud expresa para
detener al ex presidente peruano, quien permaneció en el
aeropuerto de Tijuana durante 50 minutos el pasado sábado.
Además, aseguraron que habían informado a la Interpol
chilena de la presencia de Fujimori. Unas declaraciones que por
el contrario han sido desmentidas desde el Gobierno chileno. El
portavoz de la policía de investigaciones de Chile declaró
a Americaeconomica.com que México no había
avisado sobre la presencia del ex presidente peruano en su territorio.
En medio del cruce de versiones de cómo
Fujimori consiguió llegar hasta Chile, el Gobierno de Japón
ha irrumpido en la escena. El ministró nipón de Interior,
Taro Aso, ha barajado la posibilidad de que el Ejecutivo de su país
asista al detenido con el cuerpo diplomático japonés
que se encuentra en Santiago de Chile.
Pase lo que pase a partir de ahora, y aunque
el Gobierno de Perú ya ha iniciado los trámites para
poner en marcha el proceso de extradición de Fujimori, Toledo
y Lagos vuelven a ser amigos.
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