| El prestigioso
columnista tecnológico Alex Halperin se ha encargado de dar
la voz de alarma en un largo artículo publicado por Venturewire,
la revista que todo el mundo tiene que leer en este momento para
estar al tanto de lo que sucede intramuros del maravilloso y exclusivo
mundo en el que viven los 'gurús' de la alta
infórmatica. Según él, Silicon Valley, el pueblo
más importante del universo está perdiendo su viejo
atractivo.
Por lo menos, para quienes tienen que plantearse
ahora crear una nueva empresa, o simplemente hacer las maletas y
empezar a trabajar junto a la Bahía de San Francisco. Los
motivos parecen de peso: el alto coste de la vida, la presión
del tráfico, los impuestos y la falta de servicios adecuados
para la vida familiar tales como colegios o guarderías. El
hueco puede ser aprovechado por otros.
Por enclaves que han competido desde hace tiempo
con el Valley para atraer a las nuevas empresas tecnológicas.
Lugares como Seattle, Austín, San Diego, Salt Lake City o
el sur de Florida. El peligro ha provocado que un grupo autodenominado
“Coalición de líderes de Silicon Valley”,
integrado por empleados notables de las empresas instaladas allí,
haya publicado un informe al respecto. Es su contribución
para no perder el líderazgo que también ven amenazado
por los nuevos paraísos tecnológicos emergentes situados
en China, La India o Irlanda. Quiere ser también una llamada
a la acción de todos los afectados.
Los líderes de Silicon Valley opinan
que las cifras son concluyentes. Un ejemplo, una casa de 120 metros
cuadrados, lo que marca el promedio familiar en el área de
San José, cuesta 750.000 dólares (629.000 euros),
una cantidad un 58,2% superior de lo que habría que pagar
para adquirir un hogar de las mismas características en San
Diego, por ejemplo. Claro que a esas contundentes cifras se oponen
de similar potencia. De momento, Silicon Valley sigue siendo la
zona del país que más inversión capta de las
empresas de capital riesgo y donde más nuevas empresas tecnológicas
se crean en EEUU, un 57% del total. Y, además, que emprendedor
informático que aspire a convertirse en millonario puede
permitirse el lujo de tener sus primeras oficinas lejos de las de
Google, sin ir más lejos. Aunque quizá, los elevados
sueldos que tenga que pagar a su plantilla le compliquen la vida.
Porque al final parece que sólo se trata de eso.
El Grupo de líderes de Silicon Valley
piensa que todo podría arreglarse si los salarios de los
trabajadores del valle se anotarán un aumento porcentual
líneal que paliara las desventajas que se padecen por habitar
y trabajar en una zona tan exclusiva como ésa.
Claro que no parece que lo vayan a tener fácil,
sobre todo porque el sueldo medio de la zona ya supera en más
de un 33% al del resto de los trabajadores de elite del sector.
Un grupo que además cobra mensualmente bastante más
que los ciudadanos medios del país. Gente que también
tiene problemas con su poder adquisitivo y no precisamente por vivir
en el valle.
|