Viernes 11 de noviembre de 2005
 
Este medio ganó la partida contra la televisión y ahora mantiene una batalla con Internet
 
Presente y futuro de la radio en España
Alberto Miguel Arruti
 

Cuando surgió la radio, en pleno siglo XX, ésta se convirtió en la gran competidora de la prensa escrita. Luego, vino la televisión. Fue el momento más difícil de la radio. Muchos pronosticaron que desaparecería. Si el ferrocarril acabó con la diligencia, la televisión acabaría con la radio.

En todos los países de Europa, los gobiernos se montraron muy celosos del nuevo medio. Y, en España, en plena República, en 1934, una ley decretó que la radiodifusión era un servicio cuya titularidad correspondía al Estado. Este principio se haría luego extensivo a la televisión. Hasta la Guerra Civil, España no tuvo una radio oficial.

En ese momento, además de radio estatal, existen cuatro cadenas nacionales, que se reparten la audiencia, casi en su totalidad. Estas son: la SER, con un 45%, Onda Cero, con un 23%, COPE, con un 21%, y Punto Radio, con 1% de audiencia. El resto, el 10% se reparte en un amplio conjunto de emisoras.

Y aquí reside uno de los más graves problemas. La proliferación de emisoras, que operan sin licencia, coloca a las legales en una situación muy delicada. La Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC) subraya la pasividad de las autoridades como principal causa del problema. Según un informe de esta Asociación, el número de frecuencias piratas es 2.928. Además, las emisoras municipales alcanzan el número de 509. Lo que significa que el total de ilegales casi triplica al de legales.

El pasado año estuvo señalado por el nacimiento de Punto Radio. Inició sus emisiones oficiales el pasado 6 de septiembre, entonces a través de 46 emisoras.

El problema que se plantea es saber si hay mercado para cuatro cadenas. Muchos son los que opinan que esta última cadena, Punto Radio, acabará cerrando o fusionándose con otras. Y aquí viene el recuerdo de Antena 3. Punto Radio presenta dos aspectos, más o menos diferenciados de los demás. En primer lugar, el escaso número de empleados y en segundo lugar que la programación la confía a distintas productoras, lo que es una imitación de lo que hacen las distintas televisiones.

Y todo esto en un contexto muy variado. Si los periódicos tradicionales, se encuentran amenazados por la prensa gratuita, todos los medios, la radio incluida, tienen que reflexionar sobre la presencia de Internet. Hasta ahora, la radio daba la información, en el mismo momento en que se producía. La televisión también lo puede hacer, pero con más dificultades. Ahora la radio tiene que competir con Internte, lo que añade una nueva dificultad. Si la radio fue capaz de resistir la competencia de la televisión y, además, fue capaz de crecer, ahora es de esperar que pueda soportar esta nueva tecnología.

Las tres principales cadenas privadas de radio, la SER, Onda Cero y la COPE, aumentaron su volumen de negocio en el pasado año, un 5,8%, lo que se debió al buen comportamiento de la publicidad, por segundo año consecutivo, después de dos años adversos. La suma de ingresos netos de la SER, Onda Cero y la COPE ascendió a 330,44 millones de euros, frente a los 312,25 del ejercicio anterior.

Por primera vez, las tres compañías obtuvieron beneficios netos, al conseguir Onda Cero abandonar los números rojos, que caracterizaron sus cuentas hasta ahora. De todos modos, este volumen de negocio es considerado insuficiente por los expertos y, en cierto sentido, injusto con relación a la audiencia que mueve.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.