Viernes 11 de noviembre de 2005
 
Aumenta la tensión entre el Ejecutivo y la Conferencia Episcopal
 
Los obispos españoles, otra vez en la calle
El Boletin
 

Las relaciones entre el Ejecutivo español y la Iglesia se complican. A la manifestación en contra de la nueva Ley de Educación que se celebrará mañana sábado en Madrid y que está respaldada por la Conferencia Episcopal Española (CEE), se une la visita “discreta” de la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, al Vaticano y su entrevista con el secretario de Estado, Angelo Sodano. Este encuentro no ha gustado a la CEE ya que, según su secretario y portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, el interlocutor en las relaciones entre las dos instituciones es la CEE. Camino , quien ha realizado un maratoniano periplo por emisoras de radio y cadenas de televisión, también afirmó que el Gobierno había pedido “insistentemente” esta reunión unos días antes.

De la Vega desmarcó su visita de la manifestación y de la ley de educación que se está tramitando. Calificó el encuentro como puramente institucional. La vicepresidenta garantizó a Roma, según sus palabras, la continuidad de los acuerdos entre la Iglesia y el Estado español por los que la institución recibirá el próximo año 144 millones de euros, tres más que este. La vicepresidenta estableció diferentes planos en sus relaciones con el Vaticano y con los obispos españoles, a los que no ha gustado nada la visita pues se “sienten puenteados”. Fuentes cercanas a la corriente democristiana del PP aseguran que la decisión del Gobierno de acudir al Vaticano es desafortunada ya que la experiencia demuestra que esas actuaciones “nunca salen bien”.

Hay que recordar que José María Aznar salió escaldado de una iniciativa similar cuando pidió públicamente al Papa que forzará una “reprobación” a los obispos vascos. No sólo no lo consiguió sino que logró el efecto contrario. Ricardo Blázquez, por entonces obispo de Bilbao, acabó siendo presidente de la Conferencia Episcopal. Y es que los interlocutores de la Iglesia en España, se quiera o no, están en la CEE. Tampoco ha resultado ser estratégica, según dichas fuentes, la elección de María Teresa Fernández de la Vega para visitar al secretario del Vaticano. Se recuerda también que otros dirigentes socialistas, diplomáticos de oficio, mantienen una larga trayectoria de buenas relaciones con la Iglesia. Y eso no se ha aprovechado.

División interna. Lo cierto es que no sólo estan mal las relaciones entre la CEE y el Gobierno, ya que en los círculos católicos hay algunos sectores que se están rebelando contra algunas directrices de ciertos miembros del obispado. El presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, no acudirá a la manifestación, a pesar de haber mostrado su rechazo a la LOE. Tampoco asistirán los obispos de Bilbao, Vitoria y San Sebastián. En los círculos religiosos catalanes tampoco se ve con buenos ojos que la Iglesia participe activamente en una manifestación porque “no es su misión”, comentó a Americaeconomica.com el secretario de la Reunió d´Abats i Provincials de Cataluña, Joan Botam. En esta comunidad también hay cierta división, ya que los obispos catalanes tienen previsto ir a Madrid el sábado.

Al margen de estas divergencias internas, los convocantes aseguran que alrededor de un millón de personas llenarán las calles de Madrid para protestas contra la LOE. Hay que recordar que en el mes de junio el mismo número de personas se movilizaron contra la ley que permite los matrimonios homosexuales y en la cabecera de la protesta estaba el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Será, por tanto, una reedición de la del mes de junio, ya que está promovida por el Foro de la Familia, la CEE ha mostrado su respaldo y el PP enviará una representación. En esta ocasión, sí acudirá la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ausente en la del mes de junio.

Lemas y misses. Los organizadores de la marcha lo tienen todo previsto, incluso ya tienen himno: “Borriquito como tú, que no sabes ni la u”. Los lemas también están cerrados y en ellos se podrá leer, entre otros, “Yo no quiero que me eduque Zapatero” o “Esta educación es manipulación”. El manifiesto final lo leerá la ex miss mundo dominicana Marisela Álvarez, presentadora de un programa en Popular TV, canal de televisión de la COPE.

La COPE. Precisamente, la cadena del Obispado ha adquirido un fuerte protagonismo en las relaciones entre el Ejecutivo y la Iglesia y las críticas hacia su línea de opinión aumentan. En Cataluña, según Botam, varias asociaciones, religiosas y laicas, están recogiendo firmas en contra del “tono grosero” y de descalificaciones que está utilizando la emisora de los obispos en sus programas. En su opinión, los ciudadanos de esta comunidad están “disgustados” y no entienden que la COPE se identifique con una determinada línea política.

Los abades y provinciales ya han enviado una carta de protesta a Blazquez, mientras que el centro de estudios ‘Cristianismo y Justicia’, vinculado a los jesuítas, han publicado un manifiesto en contra de las opiniones que se vierten en la emisora de los obispos por considerar que incitan al odio. También ha levantado la voz en contra de la COPE ‘Cristianos Inquietos’, grupo de sacerdotes y laicos de Tarragona.
Por su parte, el periodista Iñaki Gabilondo, ha declarado durante un desayuno organizado por el Fórum Europa, que la CEE merece “una reprimenda social” por la “discordia” y la “tensión” que están generando desde su emisora.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.