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El que fuera miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) durante 35 años, fue expulsado de este partido por exigir elecciones primarias en el seno del mismo. A raíz de su expulsión, Lewites creó la “Alianza Herty 2006” y lidera las encuestas de la carrera presidencial con una intención de voto del 32%. Este histórico sandinista asegura que Nicaragua no necesita más Somozas, ni Ortegas, ni Alemanes y denuncia que en su país los ricos se han vuelto más ricos y los pobres más miserables. Para Lewites la descentralización de la Justicia es fundamental porque actualmente, con los acuerdos entre Alemán y Ortega, éste último es como si “gobernara el país desde abajo y en minoría”. Aun así, este candidato presidencial es muy optimista sobre el futuro del país centroamericano.
- A un año de las elecciones generales en Nicaragua, la división política incluso dentro de los propios partidos es muy acusada. ¿Qué está pasando?
- Sí, por ejemplo, en el partido en el que yo milité durante 35 años, el Frente Sandinista, un grupo de nosotros exigimos elecciones primarias en el mes de marzo de este año y Daniel Ortega y su posición dictatorial de que sólo él puede ser candidato presidencial, decidió en una asamblea, que no estaba completa, y un congreso expulsarnos del partido. Desde ese momento nos hemos venido organizando entre el Movimiento Renovador Sandinista y otro partido más, la Alternativa Cristiana, y ya estamos inscritos en el Consejo Supremo Electoral (CNE) como Alianza Herty 2006, y estamos trabajando arduamente, estamos organizando ahora lo que se llama la “Defensa del voto”, porque hay que tener en cuenta que para dentro de un año tenemos que contar con unas 60.000 personas para supervisar el trabajo de unas 10.200 Juntas Receptoras de Votos por todo el país y estamos escogiendo a lo mejor para defender ese voto. Entonces estamos en esa etapa, yo estoy visitando todo el país, haciendo una campaña que me ha colocado en el primer lugar en intención de voto con el 32% y una aceptación del pueblo del 60%.
- El candidato que le sigue en las encuestas, Eduardo Montealegre, ha tenido una experiencia similar a la suya, pero en el seno del Partido Liberal Constitucional (PLC), ¿no?
- A Montealegre le pasó lo mismo que a mí: tomó la decisión de ser candidato a la Presidencia del país en el seno de su partido, pero el secretario general del PLC, el doctor Alemán, decidió apartarlo y ahora se encuentra en esa misma posición de organizar un partido bajo otra bandera.
- Y esa pugna en las encuestas entre usted y Montealegre está muy reñida...
- Bastante sí, porque hay unos cuatro o cinco puntos de diferencia (a favor de Lewites), o sea que entre los dos sumamos casi el 60% y si las elecciones hubieran sido este mes, él o yo hubiéramos sido el nuevo presidente de Nicaragua.
- ¿Qué necesita Nicaragua para salir de su lacerante situación de pobreza?
- Mira, primero tiene que tener estabilidad política. Un país donde no ha habido estabilidad política en los últimos 10 años, es imposible que una inversión fuerte, nacional o extranjera, venga a nuestra economía. Y dos, el Gobierno que llegue, que no sea ni el arnoldismo ni el danielismo , tiene que descentralizar la Justicia. Porque hasta ahora ha estado en manos de ellos y ellos han decidido qué se debe y qué no se debe hacer en el ámbito judicial. Y ese control de la Justicia tiene a este país con una mala imagen tanto nacional como internacionalmente. Así, cuando el presidente Bolaños acusó a Arnoldo Alemán por robo, Daniel Ortega fue muy audaz y cogió a jueces sandinistas y les ordenó que le impusiera a Alemán una condena, pero no fija, sino que es como si dijera: “Yo te doy la libertad, pero tu me das los votos para yo tener los mismo magistrados en la Corte Suprema que vos. Y si te libero, también me das los votos para el Consejo Supremo Electoral”. Es como si Ortega gobernara desde abajo y en minoría. El presidente Bolaños ya cumplió su cuarto año de mandato y es un hombre que no pudo desarrollarse; estuvo ‘secuestrado' por los dos caudillos, el del Partido Liberal y el del Frente Sandinista. Se puede decir pues que hemos perdido un periodo de cinco años muy costoso, para un pueblo que está tan pobre y que necesita estabilidad política que es, insisto, la única manera de atraer inversiones y salir de esta miseria, una miseria que se ha agudizado también por la política, que no se ha centrado en dar a la población más pobre condiciones mejores. Aquí lo que ha pasado es que los ricos se han hecho más ricos y los pobres, más miserables. Eso es lo que tiene que buscar el nuevo Gobierno: cómo la distribución del ingreso del país se distribuya más equitativamente y especialmente favorecer a las clases más marginales.
- Hay quien todavía dice que Nicaragua es un país caudillista, que necesita caudillos, ¿usted qué opina?
- Es absurdo, eso es absurdo. Ningún país quiere eso. Eso es como si cuando voy a España me dicen que necesitan un Franco nuevo. Yo no creo que en España necesiten a otro Franco. Ni aquí necesitamos a un Somoza, ni a un Ortega ni a un Alemán.
- ¿Cree usted que 2006 va a ser el año del cambio para su país?
- Las elecciones del año que viene no son únicamente para un periodo presidencial, sino que serán la base para afianzar una verdadera democracia por 10-20 años más, para hacer programas que realmente den estabilidad al país. Y el nuevo Gobierno debería iniciar grandes proyectos que podrán continuar los gobiernos siguientes.
- ¿Es usted optimista Sr. Lewites?
- Muy optimista. Tengo fe absoluta de que Nicaragua va a cambiar, pero profundamente. |