Viernes 11 de noviembre de 2005
 
El Gobierno italiano intenta incluir en su proyecto las sugerencias del BCE
 
Reforma de la reforma de Bankitalia
Michela Romani
 

El esperado veredicto del Banco Central Europeo (BCE) sobre el comportamiento del gobernador de Bankitalia, Antonio Fazio, en las OPA de BBVA y ABN Amro sobre BNL y Antonveneta, no ha sido el que muchos en el Gobierno italiano esperaban. La institución europea ha "salvado" al gobernador, asegurando que éste siempre respetó las leyes italianas, pero añadió que dichas normas permiten una libertad que puede llegar a contrastar con los principios de la Unión Europea (UE). Pero lo que peor sentó en Roma ha sido la crítica del BCE sobre la propuesta de reforma de Bankitalia, incluida en el Proyecto de Ley sobre el Ahorro. Uno de los consejeros del BCE, el italiano Lorenzo Bini Smaghi, ha advertido a las autoridades italianas que si la reforma no recogiera las modificaciones sugeridas por la institución europea, esta "recurrirá a la Corte de Justicia Europea".

Al parecer, el ministro de Economía, Giulio Tremonti, está estudiando cómo modificar la ley para satisfacer los criterios del BCE. Uno de los puntos más controvertidos es la aplicación inmediata de las nuevas reglas, lo que afectaría a la permanencia de Fazio en el puesto de mando. La actual redacción de la reforma, de hecho, no afecta a este gobernador, protegido por su mandato vitalicio que la ley no recorta hasta los siete años, plazo previsto para quienes ocupen en futuro el cargo de Fazio.

Más pacífica debería resultar la introducción de la limitación del mandato de los miembros del Consejo de Bankitalia y también el refuerzo del principio de colectividad en las decisiones. Este último fin, según ha trascendido, se perseguirá imponiendo que todas las decisiones relevantes de competencia de Bankitalia sean votadas en el Consejo. El voto del gobernador valdrá más sólo en el caso de paridad entre los otros miembros de dicho órgano.

Bankitalia y los bancos. Pero hay otro aspecto de la propuesta de reforma que no ha gustado al BCE cuya opinión, en este caso, coincide con la del sector financiero italiano. Se trata de la "propiedad" de Bankitalia y su independencia financiera. A raíz de las polémicas generadas por el comportamiento de Fazio en los intentos de toma de control de bancos italianos por parte de entidades extranjeras, el Gobierno decidió la "estatalización" de Bankitalia. Actualmente, buena parte del capital de esta institución está en manos de bancos comerciales, pero la reforma prevé que estas entidades vendan sus participaciones al Estado u otras administraciones públicas.

Un planteamiento que no ha gustado a la patronal Asociación Bancaria Italiana (ABI), sobre todo por el precio que el Ejecutivo ha calculado que se deberá pagar para dichas participaciones, alrededor de 1.600 millones de euros por cerca del 77% de Bankitalia.
El desfase en los cálculos se ha producido porque el Gobierno considera que hay que pagar las participaciones a precio de coste. Sin embargo, los bancos defienden que la entrada en vigor de las nuevas normas de contabilidad internacional (NIC o IAS, por sus siglas en inglés), y específicamente la NIC 39, impone calcular el valor de las participaciones según su precio de mercado. ABI además recuerda que la Constitución italiana prevé "el justo indemnizo" cuando se produce un expropio por razones de interés general y asegura que 1.600 millones por casi l'80% del banco central italiano es "una cifra poco razonable con respecto a los valores reales que se pueden deducir del propio balance de Bankitalia".

ABI ha encontrado un aliado en el BCE. Este organismo también critica la estatalización de Bankitalia, pero lo hace porque teme que se podría reducir la autonomía del banco central frente a los otros poderes públicos.

Bruselas vigila. Mientras en Italia se discute sobre la reforma, la Comisaría europea de Competencia sigue estudiando la actuación de Fazio, según afirmó esta misma semana un portavoz del Ejecutivo comunitario. Los servicios jurídicos de la Comisaría presidida por Neelie Kroes están estudiando la posibilidad de expedientar a Fazio por abuso de poder.
En estos días, también el comisario del Mercado Interno, Charles McCreevy, se pronunció a favor de abrir un expediente contra el gobernador italiano, aunque matizó que es necesario esperar las conclusiones de los servicios legales de la CE.
La intervención de McCreevy en el Ecofin del pasado martes, sin embargo, ha provocado una cierta sorpresa en ambientes sindicales italianos relacionados con Bankitalia, según pudo constatar Americaeconomica.com. Se esperaba que el comisario diera alguna indicación más sobre cómo se piensa reformar el poder de los supervisores nacionales sobre las fusiones bancarias transfronterizas, mientras que McCreevy se ha limitado a repetir a los ministros de Finanzas cuáles son según la CE los principales obstáculos que dificultan estas operaciones.

Unipol y BNL. Mientras, una de las dos operaciones que provocaron el revuelo interno e internacional sobre Bankitalia, la lucha de BBVA y Unipol por BNL, sigue sin aclararse.
La decisión del consejo de administración de BNL de sumarse a los recursos presentados por BBVA contra la OPA de Unipol no ha sentado bien en la aseguradora. Unipol ha encargado a sus abogados que estudien la posibilidad de denunciar al consejo de BNL y a su presidente, Luigi Abete, por esta iniciativa, según manifestaron a Americaeconomica.com fuentes cercanas a la aseguradora. Unipol tacha de "inoportuna y ilegítima" la inclusión de BNL en la denuncia, ya que la banca romana es objeto de la OPA en cuestión, además de considerar "sin fundamento e instrumentales" las motivaciones de tales recursos. Las mismas fuentes aseguraron a este diario que Unipol ha decidido que lanzará la OPA "nada más recibir el visto bueno de Bankitalia y de Isvap, sin esperar el fallo del Tribunal Administrativo (TAR) del Lazio sobre las denuncias".

El TAR habría tenido que pronunciarse ayer sobre la petición de suspensión cautelar de la OPA pedido por BBVA y BNL. Sin embargo, el tribunal ha aplazado esta decisión para estudiarla conjuntamente con los otros recursos que afectan el precio de la oferta; la sostenibilidad financiera de la operación y la autorización que Bankitalia dio a Holmo, accionista mayoritario de Unipol, para aumentar su participación en BNL cuando estaba en curso la oferta de BBVA, según explicaron a este diario fuentes financieras italianas. El banco español no quiso comentar esta noticia.

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