Viernes 11 de noviembre de 2005
 
Derrotados y felices
Aurelio Pedroso (La Habana)
 
La comunidad internacional acaba de condenar el bloqueo económico, comercial y financiero que EEUU lleva imponiendo a Cuba durante más de cuatro décadas y el águila imperial se pasa por entre patas la aplastante decisión.

Esta vez, con una votación récord, 182 naciones exigieron el cese de tal política diseñada por Washington para asfixiar económicamente al régimen cubano con el componente agregado de sembrar el descontento entre la población y con ello facilitar el deceso del proceso cubano.

Recurrieron de nuevo al “no”: EEUU, Israel, Islas Marshall y Palau, mientras que El Salvador, Irak, Nicaragua y Marruecos optaron por no votar.

En Cuba, amén de ser considerado esto como una victoria, la gente en la calle no se hace la más mínima ilusión de que se levante el bloqueo y prosigue incrementando una auténtica enciclopedia de mañas y ardides para burlar sus efectos en el día a día.. Tampoco espera nada el Gobierno cubano, al que le es suficiente que nuevamente haya quedado por lo claro que al vecino norteño poco le interesan los criterios de países miembros de la Organización de Naciones Unidas.

Pero EEUU lo aprecia de otra forma. Adam Ereli, portavoz del Departamento de Estado ha dicho que “nuestra política es buena... y eficaz”. La obsesión es tal, que lo justifican como un tema bilateral, cuando en realidad resulta más que internacional por las consecuencias derivadas de leyes que sancionan a otros que intenten negociar con Cuba.

Los cubanos, empero, no asumen todas sus penurias bajo responsabilidad gringa. El propio canciller Felipe Pérez Roque recalcó recientemente en la provincia de Villa Clara y ante un auditorio de estudiantes universitarios que en ocasiones las dificultades poseían una factura local a pesar del incalculable daño ocasionado por el bloqueo.

Es la decimocuarta vez que Cuba alcanza mayoría en su demanda ante la ONU, que aunque no resolutoria, es demostrativa de razón. De igual manera, es la décima administración norteamericana empeñada en la supuesta efectividad del bloqueo.

Y la isla no se hunde .
Edita Asesores de Publicaciones S.L.