Viernes 11 de noviembre de 2005
 
Los hedge funds de EEUU quieren que Euronext se fusione con Francfort
 
Los nuevos dueños de las bolsas europeas
Peter Kent
 

Las intenciones del actual consejo de Euronext de adquirir la Bolsa de Londres no convencen a algunos de los principales accionistas de este mercado franco-holandés que prefieren impulsar una fusión con la Bolsa de Francfort. Y han pasado a la acción.

Si este grupo consigue su propósito, Londres quedaría limitado a negociar con el único comprador potencial que, en teoría, sigue interesado en la operación: el bancon australiano Macquarie que aún no ha presentado su oferta pero que no parece dispuesto a pagar los 1.450 millones de libras (2.142,8 millones de euros) que supone en estos momentos la capitalización bursátil de la plaza financiera londinense.

Los accionistas rebeldes de Euronext están capitaneados por dos "hedge funds" (fondos de cobertura) estadounidenses, Atticus Capital y TCI que han comprado en el mercado acciones de Francfort y de la plaza financiera franco-holandesa y poseen ya participaciones significativas en ambas. De hecho, estos dos fondos de cobertura forzaron ya la salida de anterior consejero delegado de la principal bolsa alemana, Werner Seifert, para abortar el intento de adquisición de la Bolsa de Londres que este ejecutivo protagonizó hace un año.

Ahora han empezado a presionar a Jean-François Théodore, máximo ejecutivo de Euronext a quien acusan de lo mismo que acusaron a Seifert, de querer pagar por Londres mucho más de lo que vale. Según algunas fuentes citadas por la prensa francesa los hombres de Atticus y TCI habrían comenzado ya a poner en práctica su estrategia pidiéndole a Théodore que empiece a conversar con Francfort antes de seguir adelantes con la operación iniciada en el mercado británico.

El consejero delegado de Euronext considera todavía que la alianza con Londres sería más positiva para los intereses de su compañía, porque supondría unir a los dos mercados más capitalizados del Viejo Continente y aportaría más sinergias y recortes de costes que una fusión con Francfort. Además, la Bolsa franco-holandesa tiene ya intereses en el Reino Unido, donde posee Liffe, el segundo gran mercado de derivados de Europa.

Circunstancia que complica también la fusión con Francfort, plaza financiera propietaria de Eurex, la mayor bolsa europea de este tipo. Con la alianza se produciría casi un monopolio en la negociación de derivados que podría ser bloqueado por las autoridades de la competencia.

Claro que a Atticus y TCI no están preocupados por esa eventualidad. Su posición está bien definida. En una eventual fusión entre Euronext y Francfurt sea quién sea el comprador los dos "hedges" recibirían dinero. Lo que no sucedería si la operación se realiza con Londres. Y tampoco estarían en contra de deshacerse de uno de los dos mercados de derivados, por el mismo motivo.

Además, existe un precedente regulatorio que les preocupa más. Tras una consulta previa la Comisión Europea aseguró que si se produce una fusión entre Londres y el mercado franco-holandés, la nueva compañía resultante tendría que reducir hasta el 15% su participación en LCH, la empresa a través de la cual se realizan actualmente las operaciones de "clearing". El lugar, donde se depósita diariamente el dinero de las transacciones de la sesión.

De momento, y ante el empuje de los accionistas críticos con la fusión entre Euronext y Londres, Théodore ha anunciado que intentará reunirse con el nuevo consejero delegado de la Bolsa de Francfort, Reto Francioni, para examinar las posibilidades de una fusión.
Mientras, los australianos de Macquarie esperan el resultado de todos estos movimientos. En la compañía no hay, de momento, prisa por presentar una oferta a los responsables de la Bolsa de Londres. Saben que si se quedan sin rivales, la operación resultara mucho más barata. Por ahora, se han limitado a contratar a Goldman Sachs para que les asesore y dejar pasar el tiempo que ahora puede estar corriendo a su favor.

Mientras, la inquietud sobre el futuro de las Bolsas europeas y la posible actitud activa en la partida del poder financiero estadounidense ha llegado también a EEUU. Y con mucha más fuerza de la que podría pensarse. Aunque el consejero delegado de la Bolsa de Nueva York, John Thain, ni lo confirma ni lo desmiente, ni tampoco sus portavoces. En Wall Street, sólo se utiliza el conocido recurso de negarse a comentar los rumores que se extienden por los mercados. Pero la noticia lleva bastante tiempo circulando en los “blogs” financieros especializados: El mercado neoyorquino tiene interés en hacer una oferta por la Bolsa de Londres.

Antes, por supuesto debe completar su proceso de fusión con Archipelago y convertirse en una sociedad cotizada. Una tarea que no podrá estar culminada hasta enero o febrero del próximo año y que se iniciará el próximo 6 de diciembre, si los propietarios de asientos organizados en el grupo critico no lo impiden.

La posibilidad de que la oferta se esté estudiando seriamente en Wall Street justificaría, según algunas versiones que recorren el mercado, la posición adoptada por los “hedge funds” estadounidenses en Euronext, mercado al que en estos días han intentado desligar de Londres y a cuyos responsables exigen que inicien unas conversaciones inmediatas con Francfort para estudiar la posibilidad de una posible fusión. Una idea que consideran imposible. Sólo se trata de ganar tiempo.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.