Viernes 11 de noviembre de 2005
 
El Gobierno de México propone construir una refinería para abastecer de crudo a Centroamérica
 
La herencia de Vicente Fox
Miguel Cano
 

Vicente Fox quiere dejar una gran herencia al finalizar su mandato. Cuando sólo faltan ocho meses para las próximas elecciones presidenciales, el presidente de México ha propuesto construir una 'super refinería' regional para abastecer de crudo al mercado centroamericano, con el objetivo de aliviar la crisis energética que padece el istmo debido a los elevados precios del barril de petróleo en los mercados internacionales.

Faltan por lo menos cuatro años para que el proyecto pueda convertirse en realidad. Además las instalaciones petrolíferas necesitarían una inversión inicial de 3.125 millones de dólares (2.674 millones de euros). Los principales grupos de la oposición de México ya han pedido a Fox que 'se esté quieto'.

El Gobierno mexicano aprovechó la clausura de la Cumbre de las Américas, celebrada el pasado fin de semana en Argentina, para explicar la iniciativa energética en la que participarían todos los países de Centroamérica. La Secretaría de Energía de México (Sener) explicó a Americaeconomica.com que la refinería podría procesar 250.000 barriles de crudo diarios y garantizar el abastecimiento de gasolina a precios competitivos para el istmo. De esta forma, se originaría una fuente de aprovisionamiento de crudo paralela a EEUU y a Oriente Medio, dos regiones que actualmente tienen en sus manos una alta concentración de recursos energéticos.

Fox incluso ha conseguido que los países que formarán parte de la iniciativa se reúnan a discutirla la primera semana de diciembre en Cancún.

Financiación. El proyecto del presidente de México incluye muchos puntos sin aclarar. El más importante y a su vez, el que más polémica genera entre los principales grupos políticos de México, hace relación a cómo se financiará la construcción de la refinería. Según el subsecretario de Hidrocarburos de la Sener, Héctor Moreira, Pemex podría aportar 600 millones de dólares (513 millones de euros) y el resto, los distintos gobiernos de Centroamérica y empresas privadas.

Además, la planta de petróleo podría contar con un importante apoyo: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ha mostrado su interés en conceder un préstamo por el 100% del dinero necesario para construir la refinería. Pero miembros de la Sener aseguraron a este medio que hasta la fecha no hay nada oficial porque no se han iniciado las conversaciones con el organismo prestamisma internacional.

A pesar de la posible oferta de financiación del BID, Andrés Manuel López Obrador, el candidato a la Presidencia de México por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el favorito según las últimas encuestas sobre intención de voto, ha calificado de entelequia la propuesta de Fox. Obrador, que realiza actualmente una gira por el territorio nacional para contactar con futuros electores, ha asegurado que la refinería es inviable y excesivamente cara, ya que requeriría la construcción de conductos especiales para transportar el petróleo. El candidato perredista ha aprovechado su discurso para pedir a los ciudadanos mexicanos que no se dejen engañar por el jefe del Ejecutivo y recordó que Fox habrá abandonado la Presidencia dentro de ocho meses.

Americaeconomica.com quiso conocer también la opinión de Partido Revolucionario Institucional (PRI), con mayoría en el Congreso y en el Senado mexicano. Sin embargo, miembros de esta formación política no han realizado declaraciones oficiales a este medio, ya que aseguran que se encuentran exclusivamente centrados en las elecciones internas que se celebrarán el próximo domingo para determinar quién será el aspirante priísta que buscará la Presidencia mexicana. En ellas, el ex líder del PRI Roberto Madrazo, se enfrentará a Everardo Moreno

La localización de la planta. Pero la financiación de la refinería no es el único problema sin resolver. Todavía los representantes de los países involucrados en el proyecto discuten sobre cuál será el lugar exacto en donde se construiría la planta del país azteca y si bien la solución se determinará en la reunión que los países miembros realizarán en diciembre, algunos expertos ven a México el lugar idóneo donde situarla. Aun así, Costa Rica, Guatemala y Panamá también son considerados como opciones viables.

Desde la Sener se promueve fabricar la planta de crudo en suelo mexicano ya que es el país tiene las mayores reservas de crudo. Los funcionarios han indicado que en su opinión, no tiene sentido instalarla fuera del país porque entonces habría, primero, que exportar el petróleo con el fin de procesarlo y después volverlo a importar para el consumo nacional. Además, debido al pequeño tamaño de los mercados centroamericanos, México puede negociar con ellos a través de pequeños buques petroleros. Si la refinería se localiza lejos de los puntos de producción, habrá que pagar mayores precios de transporte de petróleo, una situación que la Sener ha calificado de incoherencia económica.

Invitación a Venezuela. El secreario de Energía de México, Fernando Canales, ha propuesto que en el proyecto también participe Venezuela, aunque no es un país centroamericano. Canales asegura que esta nación es actualmente el principal proveedor de hidrocarburos para la región, con un 43,7% del total de las exportaciones de crudo realizadas en el istmo en 2004, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Aunque de momento el Gobierno venezolano no ha realizado ninguna declaración oficial al respecto, Americaeconomica.com preguntó a los empleados de la Sener mexicana sobre la evolución de esta iniciativa. Los funcionarios indicaron que es necesario esperar a que se celebre el encuentro en Cancún de los distintos mandatarios que participan en la propuesta.

Además de México, de momento han confirmado su partipación en la refinería regional Barbados, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Sin embargo, Canales ha manifestado que se desconoce la participación accionarial de cada nación en el proyecto. Una de las posibilidades para el control de la planta que se baraja es que México tenga el 40% de la planta, la iniciativa privada otro 40% y Centroamérica el 20% restante.

Otras propuestas. Pero si bien todo parece indicar que el Gobierno de México se ha centrado sobre todo en la construcción de la planta de extracción de crudo, lo cierto es que hay otros dos proyectos más de integración energética que actualmente impulsa la Sener.

El primero tiene como objetivo la gasificación de Centroamérica, que consistirá en integrar un consorcio entre Pemex, la Comisión Federal de Electricidad de México (CFE), el sector privado mexicano y Centroamérica, para comprar de 3,5 a 4,6 billones de pies cúbicos diarios de gas natural a un vendedor que todavía no está definido y comercializarlos a precios más competitivos en el subcontinente.

Mientras que el segundo proyecto consiste en construir una línea de transmisión eléctrica de 100 kilómetros de 250 MW entre México y Guatemala con el fin de que la CFE amplíe su cartera de clientes y comercialice energía más barata en otros países.

 

 

 

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