| Vicente Fox quiere
dejar una gran herencia al finalizar su mandato. Cuando
sólo faltan ocho meses para las próximas elecciones
presidenciales, el presidente de México ha propuesto construir
una 'super refinería' regional para abastecer de crudo al
mercado centroamericano, con el objetivo de aliviar la crisis energética
que padece el istmo debido a los elevados precios del barril de
petróleo en los mercados internacionales.
Faltan por lo menos cuatro años para
que el proyecto pueda convertirse en realidad. Además las
instalaciones petrolíferas necesitarían una inversión
inicial de 3.125 millones de dólares (2.674 millones de euros).
Los principales grupos de la oposición de México ya
han pedido a Fox que 'se esté quieto'.
El Gobierno mexicano aprovechó la clausura
de la Cumbre de las Américas, celebrada el pasado fin de
semana en Argentina, para explicar la iniciativa energética
en la que participarían todos los países de Centroamérica.
La Secretaría de Energía de México (Sener)
explicó a Americaeconomica.com que la refinería
podría procesar 250.000 barriles de crudo diarios y garantizar
el abastecimiento de gasolina a precios competitivos para el istmo.
De esta forma, se originaría una fuente de aprovisionamiento
de crudo paralela a EEUU y a Oriente Medio, dos regiones que actualmente
tienen en sus manos una alta concentración de recursos energéticos.
Fox incluso ha conseguido que los países
que formarán parte de la iniciativa se reúnan a discutirla
la primera semana de diciembre en Cancún.
Financiación. El proyecto
del presidente de México incluye muchos puntos sin aclarar.
El más importante y a su vez, el que más polémica
genera entre los principales grupos políticos de México,
hace relación a cómo se financiará la construcción
de la refinería. Según el subsecretario de Hidrocarburos
de la Sener, Héctor Moreira, Pemex podría aportar
600 millones de dólares (513 millones de euros) y el resto,
los distintos gobiernos de Centroamérica y empresas privadas.
Además, la planta de petróleo
podría contar con un importante apoyo: el Banco Interamericano
de Desarrollo (BID), que ha mostrado su interés en conceder
un préstamo por el 100% del dinero necesario para construir
la refinería. Pero miembros de la Sener aseguraron a este
medio que hasta la fecha no hay nada oficial porque no se han iniciado
las conversaciones con el organismo prestamisma internacional.
A pesar de la posible oferta de financiación
del BID, Andrés Manuel López Obrador, el candidato
a la Presidencia de México por el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) y el favorito según las últimas
encuestas sobre intención de voto, ha calificado de entelequia
la propuesta de Fox. Obrador, que realiza actualmente una gira por
el territorio nacional para contactar con futuros electores, ha
asegurado que la refinería es inviable y excesivamente cara,
ya que requeriría la construcción de conductos especiales
para transportar el petróleo. El candidato perredista
ha aprovechado su discurso para pedir a los ciudadanos mexicanos
que no se dejen engañar por el jefe del Ejecutivo y recordó
que Fox habrá abandonado la Presidencia dentro de ocho meses.
Americaeconomica.com quiso conocer
también la opinión de Partido Revolucionario Institucional
(PRI), con mayoría en el Congreso y en el Senado mexicano.
Sin embargo, miembros de esta formación política no
han realizado declaraciones oficiales a este medio, ya que aseguran
que se encuentran exclusivamente centrados en las elecciones internas
que se celebrarán el próximo domingo para determinar
quién será el aspirante priísta que
buscará la Presidencia mexicana. En ellas, el ex líder
del PRI Roberto Madrazo, se enfrentará a Everardo Moreno
La localización de la planta.
Pero la financiación de la refinería no es
el único problema sin resolver. Todavía los representantes
de los países involucrados en el proyecto discuten sobre
cuál será el lugar exacto en donde se construiría
la planta del país azteca y si bien la solución se
determinará en la reunión que los países miembros
realizarán en diciembre, algunos expertos ven a México
el lugar idóneo donde situarla. Aun así, Costa Rica,
Guatemala y Panamá también son considerados como opciones
viables.
Desde la Sener se promueve fabricar la planta
de crudo en suelo mexicano ya que es el país tiene las mayores
reservas de crudo. Los funcionarios han indicado que en su opinión,
no tiene sentido instalarla fuera del país porque entonces
habría, primero, que exportar el petróleo con el fin
de procesarlo y después volverlo a importar para el consumo
nacional. Además, debido al pequeño tamaño
de los mercados centroamericanos, México puede negociar con
ellos a través de pequeños buques petroleros. Si la
refinería se localiza lejos de los puntos de producción,
habrá que pagar mayores precios de transporte de petróleo,
una situación que la Sener ha calificado de incoherencia
económica.
Invitación a Venezuela. El
secreario de Energía de México, Fernando Canales,
ha propuesto que en el proyecto también participe Venezuela,
aunque no es un país centroamericano. Canales asegura que
esta nación es actualmente el principal proveedor de hidrocarburos
para la región, con un 43,7% del total de las exportaciones
de crudo realizadas en el istmo en 2004, según datos de la
Comisión Económica para América Latina y el
Caribe (Cepal).
Aunque de momento el Gobierno venezolano no
ha realizado ninguna declaración oficial al respecto, Americaeconomica.com
preguntó a los empleados de la Sener mexicana sobre la evolución
de esta iniciativa. Los funcionarios indicaron que es necesario
esperar a que se celebre el encuentro en Cancún de los distintos
mandatarios que participan en la propuesta.
Además de México, de momento
han confirmado su partipación en la refinería regional
Barbados, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Haití,
Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
Sin embargo, Canales ha manifestado que se desconoce la participación
accionarial de cada nación en el proyecto. Una de las posibilidades
para el control de la planta que se baraja es que México
tenga el 40% de la planta, la iniciativa privada otro 40% y Centroamérica
el 20% restante.
Otras propuestas. Pero si
bien todo parece indicar que el Gobierno de México se ha
centrado sobre todo en la construcción de la planta de extracción
de crudo, lo cierto es que hay otros dos proyectos más de
integración energética que actualmente impulsa la
Sener.
El primero tiene como objetivo la gasificación
de Centroamérica, que consistirá en integrar un consorcio
entre Pemex, la Comisión Federal de Electricidad de México
(CFE), el sector privado mexicano y Centroamérica, para comprar
de 3,5 a 4,6 billones de pies cúbicos diarios de gas natural
a un vendedor que todavía no está definido y comercializarlos
a precios más competitivos en el subcontinente.
Mientras que el segundo proyecto consiste en
construir una línea de transmisión eléctrica
de 100 kilómetros de 250 MW entre México y Guatemala
con el fin de que la CFE amplíe su cartera de clientes y
comercialice energía más barata en otros países.
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