| El
Gobierno de Ecuador empieza a perder la paciencia y exige
a los diputados del Congreso que no esperen más tiempo
y den una respuesta a la propuesta del presidente Alfredo
Palacios para celebrar una Asamblea Constituyente. El portavoz
del Ejecutivo, José Toledo, ha advertido a los parlamentarios
que si no ponen punto y final a los debates sobre qué
reforma política es la adecuada para el país,
el Gobierno está dispuesto a iniciarles un juicio
de responsabilidades.
El
portavoz del Ejecutivo ha llegado a declarar que si el presidente
opta por llevar a cabo su proyecto sin esperar a que los
miembros del Congreso adopten una determinación,
ya no podrán decir que "Palacios es un dictador".
Ya
han transcurrido tres semanas desde que el presidente Palacios
presentó ante la Cámara baja una propuesta
para que los congresistas autorizaran la celebración
de un referéndum que de paso a la convocatoria de
una Asamblea Nacional. Sin embargo, los partidos que tienen
más representación se muestran reticentes
y prefieren que el cambio político se efectúe
a través de una Asamblea Constitucional.
El
Gobierno interpreta esta demora como un intento de los diputados
para permanecer en sus cargos hasta el final de la legislatura
(octubre de 2006). Además, el propio mandatario ha
asegurado en varias ocasiones que después del proceso
constituyente estos parlamentarios desaparecerán
de la escena política.
El
presidente también aprovecha el clamor de algunos
sectores de la sociedad civil que defienden la Constituyente
como el único proceso con el que se puede superar
la crisis por la que atraviesa el país. Entre estos
grupos está la Confederación Indígena
de Ecuador, que la pasada semana protagonizó una
propuesta a las puertas del Congreso para exigir a los parlamantarios
que cambien su actitud.
En
este enfrentamiento entre Ejecutivo y Legislativo hay una
tercera posición. El entorno del Partido Sociedad
Patriótica de Ecuador, que lidera el ex presidente
Lucio Gutiérrez desde prisión, ha asegurado
que Palacios
ha pactado con los partidos mayoritarios del Congreso y
que los intentos por realizar la Asamblea Constituyente
son una auténtica farsa.
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