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El
presidente del BCE ha vuelto a insistir en la conveniencia
de elevar los tipos de interés, en una semana en
la que la demanda de los bonos alemanes ha llegado a alcanzar
sus cifras más bajas en seis años. El índice
IFO ha recogido a la baja el escenario alcista en los tipos.
Los
mercados continúan expectantes ante la reunión
que justo dentro de una semana, el próximo jueves,
celebrará el BCE, y en la que podría aprobar
su primera subida de los tipos de interés desde octubre
del año 2000.
Con
este escenario de fondo, la demanda de duda pública
europea está disminuyendo, hasta el punto de que
la correspondiente a los bonos alemanes ha llegado a registrar
esta semana las cifras más reducidas de los últimos
seis años. El
precio de la deuda europea acumula cuatro semanas consecutivas
de descensos.
Las
expectativas de aumentos en los tipos de interés
en la eurozona han tenido también una significativa
influencia en el índice IFO.
El
principal barómetro de confianza empresarial de la
economía alemana ha registrado una evolución
más negativa de la estimada por el mercado.
Este indicador ha descendido en noviembre hasta los 97,8
puntos, frente a los 98,6 puntos que esperaban los analistas.
En
el mes anterior, el índice IFO había alcanzado
sus máximos de cinco años gracias al estímulo
para las exportaciones derivado de la debilidad del euro
frente al dólar.
En
el último indicador, la inquietud de los empresarios
por las posibles subidas de tipos se suma a los futuros
aumentos de los impuestos anunciados por el nuevo Gobierno
alemán.
En
una entrevista a varios diarios europeos, el presidente
del BCE, Jean Claude Trichet, reitera que el organismo emisor
no proyecta una serie de alzas en los tipos,
pero comenta sobre la inflación que más
vale prevenir que curar.
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