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Los
medios empresariales de EEUU están preocupados por
la capacidad de las multinacionales españolas para
adquirir empresas en el exterior. Hoy
Los Angeles Times la relaciona con algunas particularidades,
muy beneficiosas, que tendrían las leyes fiscales
del país europeo.
El
diario californiano se hace eco de una información
originalmente publicada en la edición europea de
Financial Times en la que se define como una espectacular
ventaja competitiva de estas compañías sobre
sus rivales de la Unión Europea (UE) la posibilidad
de eliminar de la factura impositiva anual, los costes del
fondo de comercio que supone cualquier adquisición.
Unas
cantidades que, además, pueden irse amortizando durante
un periodo de 20 años.
Según
los expertos citados, esta circunstancia es la que permite
a las compañías españolas pagar mucho
más caro que sus rivales por lo que quieren comprar
e imponerse en cualquier guerra corporativa
en la que se vean envueltos.
La
norma se introdujo en enero de 2002 y había pasado
relativamente desapercibida hasta ahora.
Actualmente
la expectación parece concentrarse en si el resto
de los países de la UE plantearán o no a la
Comisión la posibilidad de que este beneficio fiscal
pueda considerarse una subvención encubierta contraria
a las normas de la competencia.
Londres.
Más aún, cuando Londres es ahora el presidente
de turno de la UE y ha sido precisamente en Reino Unido
donde las empresas españolas han realizado, en el
plazo de 13 meses, las dos mayores operaciones de fusión
y adquisición de su historia.
Santander
compró Abbey por 12.800 millones de euros y Telefónica
acaba de pagar por O2 26.000 millones de euros.
Quizá
a Tony Blair le interese incluir esta cuestión como
un agravio comparativo para negociar con más fuerza
un nuevo presupuesto comunitario en el que se recorten las
ayudas europeas que recibe España.
Latinoamérica.
Según los autores del artículo, los competidores
comunitarios no habían reparado en las leyes fiscales
españolas hasta hace muy poco porque el interés
'depredador' de las grandes compañías hispanas
había estado centrado en Latinoamérica. |