Los
escándalos de corrupción han vuelto a provocar
una nueva caída de la popularidad del presidente
brasileño, Lula da Silva. Según la última
encuesta divulgada por Sensus, este ratio cayó en
octubre hasta situarse en el 46,7% (desde el 50% de septiembre),
el peor resultado desde que el mandatario accedió
al poder hace ya casi tres años.
También
ha sufrido un varapalo la credibilidad general del Gobierno
brasileño. Sólo el 31,1% de los encuestados
confía en la actual Administración, el peor
resultado desde junio de 2004, frente al 35,8% del mes de
septiembre.
La
encuesta se realizó entre el 14 y el 17 de noviembre
y fueron consultados 2.000 brasileños en todo el
país.
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