El
Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco
Central de Brasil (BC) ha decidido por unanimidad reducir
los tipos de interés de referencia en 0,5 puntos
porcentuales hasta situarlos en el 18,5% anual. La decisión, aunque esperada por la mayoría
de los analistas, ha decepcionado a los empresarios que
consideran que había margen de sobra para reducirlos
al menos en un punto porcentual.
La
Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo
(Fiesp) y la Confederación Nacional de Industria
(CNI) han coindicido en sus críticas a la autoridad
monetaria por mantener lo que consideran una decisión
demasiado conservadora. A su juicio existen las condiciones
adecuadas para acelerar la reducción de los tipos
de interés ya que los precios, la principal obsesión
del BC, se encuentran bajo control.
La
meta de inflación para este año es del 5,1%
mientras que el Indice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA),
el indicador que se utiliza como referencia para calcular
el objetivo de precios, se situó en octubre (acumulado
del año) en el 4,73%. Los expertos creen que finalmente
la inflación se situará a final de año
en el 5,3%, un poco por encima de la meta fijada por el
BC.
Los
precios y el real. Uno de los factores que han
contribuido al control de los precios ha sido la depreciación
del dólar frente al real que ha abaratado la importación
de materias primas. Sin embargo, esta evolución de
la divisa brasileña también tiene otra consecuencia
menos amable y que ha comenzado a preocupar a los empresarios:
las exportaciones son cada vez menos competitivas.
Fuentes
próximas al Gobierno explican que la apreciación
del real ha afectado a las ventas al exterior pero sólo
en el sentido de que en lugar de crecer un 50% anual lo
hacen un 30%, incremento que es en cualquier caso considerable.
Además, destacan que es precisamente el éxito
de las exportaciones brasileñas las que están
detrás de la apreciación del real puesto que
generan una gran entrada de dólares al país
que los inversiones utilizan para comprar reales atraídos
por la enorme rentabilidad que ofrecen (ahora un poco menos,
el 18,5% anual).
Este
nuevo recorte de los tipos de interés es el tercero
consecutivo que decreta el BC y no tendrá influencia
en la evolución de los precios de este año.
Según algunas estimaciones, una modificación
en la política monetaria de un país no se
aprecia en la evolución de los precios hasta después
de seis meses.
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