Americaeconomica.com
Internet

 
Jueves 24 de noviembre de 2005 
 
Los empresarios argentinos recelan de los acuerdos firmados entre Chávez y Kirchner
 

La Cumbre que el pasado lunes celebraron el presidente argentino, Néstor Kirchner, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, generó un sin fin de acuerdos entre ambos países y dio que hablar a toda la prensa internacional. Sin embargo, fuentes empresariales argentinas reconocen a Americaeconomica.com, que cada vez recelan más de estos anuncios grandilocuentes. Todavía están esperando las macroinversiones prometidas por China.

Fue precisamente hace ahora algo más de un año, el pasado 17 de noviembre, cuando Néstor Kirchner decidió desvelar el contenido de un gran acuerdo con China después de semanas de anuncios misteriosos sobre acuerdos históricos y vitales para Argentina que fueron desmentidos y vueltos a reiterar de nuevo día sí y día no.

Finalmente, se conoció el secreto. El gigante asiático se comprometió a invertir en el país austral 20.000 millones de dólares (16.924 millones de euros), inversiones que se distribuirían a lo largo de los próximos 10 años y que tenían como destinos una multitud de áreas: al transporte, 8.000 millones de dólares (6.769 millones de euros); a construcción de viviendas y otras infraestructuras, 6.000 millones (5.077 millones de euros); al desarrollo de la exploración de gas y petróleo otros 5.000 millones (4.231 millones de euros) y a telecomunicaciones y tecnología espacial 710 millones de dólares (600 millones de euros).

¿Dónde están las inversiones chinas? Pues bien los empresarios argentinos todavía están esperando que se concrete alguno de esos anuncios. Por este motivo, según reconocen fuentes empresariales, "los acuerdos grandilocuentes del Gobierno de Kirchner son mirados cada vez más con cierto descreimiento".

El analista político argentino Roberto Starke coincide con esta visión y explica a este diario que, a pesar de la tinta que han gastado los medios de comunicación de ambos países en explicar la multitud de acuerdos firmados entre Kirchner y Chávez, lo cierto es que la visita del presidente austral a Venezuela tuvo un contenido más político que económico-comercial. Este experto reconoce que el impacto de los anuncios es importante, pero "la realización de los mismos, especialmente en el marco energético, contiene algunas características faraónicas que los convierten en verdaderas quimeras".

De hecho, a las pocas horas del regreso de la delegación argentina, el ministro de Planificación, Julio De Vido, uno de los gestores e impulsores del viaje, se ocupó de relativizar la construcción del famoso gasoducto que uniría Argentina y Venezuela al destacar, según cuenta Strake, que lo primero que se analizará es su factibilidad técnica y económica. A este analista político le llamó la atención sobre todo esta sugerente frase de De Vido: "vamos a impulsarlo (el gasoducto) políticamente con toda la fuerza para que se construya".

Sin embargo, otras fuentes sí que reconocen que, a pesar de los recelos que generan estos macro anuncios, hay sectores muy satisfechos con los acuerdos. Entre ellos, los agricultores argentinos que están "agradecidísimos" porque se les garantiza la provisión de combustibles y las empresas con intereses en Venezuela, como por ejemplo Techint, que "aplauden de pie".

Edita Asesores de Publicaciones S.L.