Americaeconomica.com
Internet


 
Lunes 21 de noviembre de 2005 
 
Perú y Japón descartan que el 'caso Fujimori' interfiera en sus relaciones comerciales
 

Cuando las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Perú y Japón no atravesaban uno de sus mejores momentos, el encuentro de ambos presidentes en el foro de la Organización de Cooperación Económica de Asia y el Pacífico, parece haber suavizado las diferencias por el caso Fujimori. Los dos mandatarios han asegurado que la detención del ex presidente peruano no debe interferir en las relaciones comerciales entre Lima y Tokio, a pesar de que el Ejecutivo de Perú mantenga la retirada de su emabajador en Japón.

Según la prensa local, el primer ministro nipón, Junichiro Koizume, ha resaltado al presidente peruano, Alejandro Toledo, la importancia de mantener una relación sólida entre ambos países. Sin embargo, a pesar de la firmenza en las declaraciones de Koizume, en un primer momento el alto funcionario japonés había rechazado la propuesta para dialogar con Toledo durante la cumbre, con el argumento de no disponer de tiempo.

Con este breve encuentro se ha puesto fin a una supuesta crisis en las relaciones entre ambos países. Una tensión diplomática que se hizo patente la semana pasada, tras la decisión de Toledo de retirar a su embajador peruano de Japón, Luis Macchiavello. Lima aseguró de esta forma que estaba molesta por la injerencia del Gobierno japonés en el 'caso Fujimori', ya que en su opinión, intentaba proteger al detenido.

Pero las diferencias entre los Ejecutivos de ambos países comenzaron en el año 2000, cuando Fujimori se refugió en Japón al amparo de su doble nacionalidad. Desde entonces, Lima ha pedido la extradición del ex presidente peruano, pero Tokio siempre ha rechazado sus solicitudes al asegurar que había falta de pruebas.

La primera petición se realizó el 13 de junio de 2002 en la que se acusaba al mandatario de haber autorizado la muerte de 15 personas en 1991, y la segunda, el 25 de junio de 2003, para que Fujimori respondiese por el pago de 15 millones de dólares (12 millones de euros) para permitir que Montesinos se fugara a Panamá.

 
Edita Asesores de Publicaciones S.L