| El
presidente venezolano, Hugo Chávez, está resentido
con sus socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Le molesta
el interés de los gobiernos de Colombia, Perú y Ecuador
en firmar un tratado de libre comercio con EEUU, en plena exacerbación
de la pelea entre Bush y Chávez por imponer su modelo de
integración regional. Las diferencias en el seno de la CAN
han puesto al borde de la quiebra a este bloque comercial, cuyos
miembros no entienden la actitud de Venezuela. Al fin y al cabo,
Chávez también hace negocios con EEUU. Cada día
mas.
En 2004, el intercambio comercial entre Venezuela
y EEUU se incrementó un 48,61% hasta alcanzar los 21.215
millones de dólares (18.078 millones de euros). Unas relaciones
que favorecen sobre todo al país andino. El 72% del comercio
responde a exportaciones venezolanas hacia EEUU y sólo un
28% a importaciones procedentes del país norteamericano.
Pero las relaciones económicas entre
estos dos países, presuntamente enemigos, van más
allá del mero comercio bilateral. EEUU es el país
que más inversión extranjera directa (IED) aporta
a Venezuela, capitales que se concentran fundamentalmente en el
sector del transporte, comunicaciones y la industria manufacturera.
El pasado año, según datos de la Superintendencia
de Inversiones Extranjeras en Venezuela (SIEX), la IED total ascendió
a 492 millones de dólares (418,5 millones de euros), y de
esa cantidad 174 millones (148 millones de euros), el 35% del total,
procedían de EEUU.
Complicidad económica. Con
este grado de complicidad económica entre EEUU y Venezuela,
¿quién necesita firmar un acuerdo bilateral? Eso piensan
algunos miembros de la CAN. Fuentes próximas a los organismos
de dirección de este bloque comercial aseguran que para Venezuela
es fácil pedir a sus socios que no firmen un TLC con EEUU
mientras este país no sólo se beneficia de una relación
económica directa con la nación estadounidense, sino
que además se trata de un intercambio comercial sólido
porque se fundamenta en las exportaciones de petróleo, crudo
del que EEUU no puede prescindir.
Según los últimos datos cerrados
de 2004, el 85,75% de las exportaciones de Venezuela a EEUU correspondió
a crudo y el 14,12% restante a productos no tradicionales. Rúbrica
esta última que, además, está creciendo a un
ritmo vertiginoso. En 1995, estas ventas apenas ascendían
a 976 millones de dólares (830 millones de euros) y el año
pasado fueron ya de 2.711 millones (2.306 millones de euros), lo
que supone un incremento del 177%.
Además, estas fuentes destacan que la
actitud de Venezuela no tiene en cuenta que el resto de socios en
la CAN son naciones más pequeñas y sobre todo más
pobres que necesitan aprovechar las ventajas económicas que
se derivan de un mayor intercambio comercial. Este hecho lo pueden
mostrar muchos datos. Uno de ellos, por ejemplo, el de volumen de
remesas.
Lo que cuentan las remesas. En
el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) directamente se excluye a Venezuela de los países andinos
que reciben este tipo de flujos de capital. Y esto es así
porque en este país apenas hay emigración, lo que
muestra que sus habitantes no necesitan salir al exterior para ganarse
mejor la vida. Aunque, según fuentes de la oposición
venezolana, en estos momentos sí se está produciendo
un incremento de las personas que emigran a otros países,
pero fundamentalmente por problemas políticos, no económicos.
Este año se espera que a Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú
lleguen en concepto de remesas 11.000 millones de dólares
(9.357 millones de euros).
Menos reticencias tiene Chávez en negociar
con Europa. La pasada semana la CAN y la Unión Europea (UE)
dieron un empujón importante a las negociaciones para la
firma de un TLC tras concluir con éxito en Caracas (Venezuela)
un primer encuentro técnico para valorar la posibilidad de
unir comercialmente ambos bloques. Ahora están elaborando
un informe conjunto que se presentará en la reunión
de la Comisión Mixta Andino-Europea que se celebrará
en enero. Según explica la CAN en su página web,
dicho informe contendrá todos los elementos que permitan
tomar la decisión de iniciar las negociaciones para un acuerdo
de asociación que incluya la firma de un TLC en la Cumbre
que se celebrará en Viena en mayo de 2006.
Los encuentros técnicos celebrados en
Caracas se desarrollaron en la sede de la Cancillería venezolana
y fue presidida en representación de la CAN por el viceministro
de Comercio Exterior del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio
de Venezuela, Róger Figueroa, y por la parte de la UE por
el director general adjunto de Comercio de la Comisión Europea,
Karl F. Falkenberg.
Venezuela y el Mercosur. Tampoco
tiene problemas Venezuela para acercarse al Mercosur, el bloque
integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. El canciller
uruguayo, Reinaldo Gargano, ha confirmado esta semana que a partir
del 9 de diciembre, fecha en la que se celebrará la Cumbre
de presidentes del Mercosur, Venezuela será un país
miembro de pleno derecho en el terreno político de este bloque
comercial.
En el Mercosur esta incorporación ha
generado recelos entre algunos sectores por el hecho de que el país
andino forme parte también de la CAN y por lo que califican
como "política de enfrentamiento" de Chávez.
Entre algunos miembros de la Comunidad Andina tampoco ha gustado
la idea y algunos países de este grupo han recordado a Chávez
el compromiso adquirido con la Comunidad Andina.
Parece que la CAN no está atravesando
su mejor momento, aunque algunas fuentes próximas a esta
organización trivializan las consecuencias de todos estos
movimientos y consideran que no existe ninguna contradicción
en el hecho de que un país forme parte de varios bloques
regionales. Bolivia y Perú, por ejemplo, son observadores
del Mercosur y no pasa nada. Además, consideran que la firma
de un TLC entre los países andinos y EEUU lo único
que provocará es un aumento de los retos de este bloque para
adaptar su economía a la competitividad que generará
enfrentarse a un mercado tan desarrollado como el estadounidense.
|