Viernes 18 de noviembre de 2005
 
El comercio bilateral entre EEUU y Venezuela crece a un ritmo de casi el 50% anual
 
La Comunidad Andina, atrapada entre Chávez y Bush
G. Velasco
 

El presidente venezolano, Hugo Chávez, está resentido con sus socios de la Comunidad Andina de Naciones (CAN). Le molesta el interés de los gobiernos de Colombia, Perú y Ecuador en firmar un tratado de libre comercio con EEUU, en plena exacerbación de la pelea entre Bush y Chávez por imponer su modelo de integración regional. Las diferencias en el seno de la CAN han puesto al borde de la quiebra a este bloque comercial, cuyos miembros no entienden la actitud de Venezuela. Al fin y al cabo, Chávez también hace negocios con EEUU. Cada día mas.

En 2004, el intercambio comercial entre Venezuela y EEUU se incrementó un 48,61% hasta alcanzar los 21.215 millones de dólares (18.078 millones de euros). Unas relaciones que favorecen sobre todo al país andino. El 72% del comercio responde a exportaciones venezolanas hacia EEUU y sólo un 28% a importaciones procedentes del país norteamericano.

Pero las relaciones económicas entre estos dos países, presuntamente enemigos, van más allá del mero comercio bilateral. EEUU es el país que más inversión extranjera directa (IED) aporta a Venezuela, capitales que se concentran fundamentalmente en el sector del transporte, comunicaciones y la industria manufacturera. El pasado año, según datos de la Superintendencia de Inversiones Extranjeras en Venezuela (SIEX), la IED total ascendió a 492 millones de dólares (418,5 millones de euros), y de esa cantidad 174 millones (148 millones de euros), el 35% del total, procedían de EEUU.

Complicidad económica. Con este grado de complicidad económica entre EEUU y Venezuela, ¿quién necesita firmar un acuerdo bilateral? Eso piensan algunos miembros de la CAN. Fuentes próximas a los organismos de dirección de este bloque comercial aseguran que para Venezuela es fácil pedir a sus socios que no firmen un TLC con EEUU mientras este país no sólo se beneficia de una relación económica directa con la nación estadounidense, sino que además se trata de un intercambio comercial sólido porque se fundamenta en las exportaciones de petróleo, crudo del que EEUU no puede prescindir.

Según los últimos datos cerrados de 2004, el 85,75% de las exportaciones de Venezuela a EEUU correspondió a crudo y el 14,12% restante a productos no tradicionales. Rúbrica esta última que, además, está creciendo a un ritmo vertiginoso. En 1995, estas ventas apenas ascendían a 976 millones de dólares (830 millones de euros) y el año pasado fueron ya de 2.711 millones (2.306 millones de euros), lo que supone un incremento del 177%.

Además, estas fuentes destacan que la actitud de Venezuela no tiene en cuenta que el resto de socios en la CAN son naciones más pequeñas y sobre todo más pobres que necesitan aprovechar las ventajas económicas que se derivan de un mayor intercambio comercial. Este hecho lo pueden mostrar muchos datos. Uno de ellos, por ejemplo, el de volumen de remesas.

Lo que cuentan las remesas. En el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) directamente se excluye a Venezuela de los países andinos que reciben este tipo de flujos de capital. Y esto es así porque en este país apenas hay emigración, lo que muestra que sus habitantes no necesitan salir al exterior para ganarse mejor la vida. Aunque, según fuentes de la oposición venezolana, en estos momentos sí se está produciendo un incremento de las personas que emigran a otros países, pero fundamentalmente por problemas políticos, no económicos. Este año se espera que a Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú lleguen en concepto de remesas 11.000 millones de dólares (9.357 millones de euros).

Menos reticencias tiene Chávez en negociar con Europa. La pasada semana la CAN y la Unión Europea (UE) dieron un empujón importante a las negociaciones para la firma de un TLC tras concluir con éxito en Caracas (Venezuela) un primer encuentro técnico para valorar la posibilidad de unir comercialmente ambos bloques. Ahora están elaborando un informe conjunto que se presentará en la reunión de la Comisión Mixta Andino-Europea que se celebrará en enero. Según explica la CAN en su página web, dicho informe contendrá todos los elementos que permitan tomar la decisión de iniciar las negociaciones para un acuerdo de asociación que incluya la firma de un TLC en la Cumbre que se celebrará en Viena en mayo de 2006.

Los encuentros técnicos celebrados en Caracas se desarrollaron en la sede de la Cancillería venezolana y fue presidida en representación de la CAN por el viceministro de Comercio Exterior del Ministerio de Industrias Ligeras y Comercio de Venezuela, Róger Figueroa, y por la parte de la UE por el director general adjunto de Comercio de la Comisión Europea, Karl F. Falkenberg.

Venezuela y el Mercosur. Tampoco tiene problemas Venezuela para acercarse al Mercosur, el bloque integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. El canciller uruguayo, Reinaldo Gargano, ha confirmado esta semana que a partir del 9 de diciembre, fecha en la que se celebrará la Cumbre de presidentes del Mercosur, Venezuela será un país miembro de pleno derecho en el terreno político de este bloque comercial.

En el Mercosur esta incorporación ha generado recelos entre algunos sectores por el hecho de que el país andino forme parte también de la CAN y por lo que califican como "política de enfrentamiento" de Chávez. Entre algunos miembros de la Comunidad Andina tampoco ha gustado la idea y algunos países de este grupo han recordado a Chávez el compromiso adquirido con la Comunidad Andina.

Parece que la CAN no está atravesando su mejor momento, aunque algunas fuentes próximas a esta organización trivializan las consecuencias de todos estos movimientos y consideran que no existe ninguna contradicción en el hecho de que un país forme parte de varios bloques regionales. Bolivia y Perú, por ejemplo, son observadores del Mercosur y no pasa nada. Además, consideran que la firma de un TLC entre los países andinos y EEUU lo único que provocará es un aumento de los retos de este bloque para adaptar su economía a la competitividad que generará enfrentarse a un mercado tan desarrollado como el estadounidense.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.