Viernes 18 de noviembre de 2005
 
Schwarzenegger viaja a China para defender los intereses de las majors de Hollywood
 
Terminator triunfa en Pekín
G. Watson
 

El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, tiene ahora una posibilidad de olvidar el reciente fracaso político cosechado en su territorio natural. Todo depende de su capacidad para aprovechar en China la popularidad conseguida como actor en aquel país, en beneficio de la poderosa industria audiovisual estadounidense. Los californianos han rechazado en las urnas hace una semana todas las propuestas de reforma política defendidas por Arnie, lo que ha provocado en los analistas la casi certeza de que el tiempo de este actor metido a político populista con el apoyo del Partido Republicano está a punto de cumplirse.

Sin embargo, quizá le quede alguna posibilidad. Sobre todo si sabe combinar su actual posición política con los intereses de la poderosa industria cinematográfica estadounidense que es también la generadora de una de las principales fuentes de riqueza de este estado. Sin contar con que para los presidentes de estas empresas el gobernador no deja de ser uno de los suyos.

Viaje oficial. De modo, que el viaje oficial de una semana que Schwarzenegger va a realizar a China, y que comenzó el pasado jueves, es para Hollywood una cita tan importante o más que la Cumbre de la Organización de Comercio (OMC) que se celebrará los días 12 y 13 de diciembre en Hong-Kong, lugar donde las majors presionarán de nuevo, por medio de partes interpuestas, para que los compromisos mundiales en la lucha contra la piratería intelectual sean un capítulo de vital importancia en la Ronda de Doha y para que los negociadores estadounidenses consigan evitar que los europeos mantengan sus cuotas de pantalla proteccionistas intentando evitar que las películas estadounidenses cumplan con su destino natural, monopolizar las pantallas de todo tipo que existen ahora en el mundo.

Y ¿quién mejor que este ídolo del cine para convencer a Pekín de que hay que luchar contra la piratería? Terminator es muy popular en el país asiático y, además, cuenta con otros argumentos contundentes para defender su causa.

Uno de ellos, sin duda, la potente apuesta que Hollywood ha realizado por un mercado que ya casi es el mayor del mundo y la promesa de la “majors” de desarrollar la industria local por medio de inversiones concretas. No sólo la industria audiovisual confía en la capacidad del gobernador para cerrar contratos.

Las peticiones. Otros sectores, como los fabricantes de acero, también han hecho ya sus peticiones. Y las telecomunicaciones. Lógico. En los últimos dos años compañías como Walt Disney, Qualcomm o Yahoo han realizado cuantiosas inversiones en este país asiático. Además, en 2005, las exportaciones a China realizadas por las empresas californianas aumentaron un 25%, hasta alcanzar un volumen total de 7.000 millones de dólares, cifra que convirtió al país asiático en el cuarto mercado mundial de California.

Además, a las compañías chinas les interesa también penetrar con fuerza en el mercado californiano. Poner, por ejemplo, un pie en Silicon Valley e incluso intentar acercarse a Hollywood en calidad de socios capitalistas.

Sólo hay un problema en este idílico panorama. La posibilidad de que al mezclarse con los empresarios californianos, los emprendedores chino consigan gracias a su rápida capacidad de aprendizaje, seguir avanzando en la producción de artículos con valor añadido. Y eso sí que podría llegar a ser peligroso.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.