|
El
contrato ya está firmado. A primera hora de esta
tarde, el ministro de Defensa español, José
Bono, y el presidente venezolano, Hugo Chávez, han
presenciado en el Palacio de Miraflores cómo los
responsables de las empresas españolas, Navantia
y EADS-CASA, firmaban con el ministro de Defensa venezolano,
Ramón Maniglia, el contrato de venta de material
militar.
Un
convenio con el que Venezuela recibirá ocho patrulleras,
10 aviones de transporte y dos de vigilancia. En total,
el Gobierno de Chávez gastará 2.000 millones
de dólares (1.700 millones de euros). Las autoridades
españolas han calificado esta operación como
la más grande de la industria militar del país,
ya que generará más de 900 empleos en los
próximos nueve años.
Para
Venezuela, este contrato no es sólo un refuerzo de
los equipos militares de las Fuerzas Armadas del país.
Chávez ha interpretado esta firma como un triunfo
frente a EEUU. El presidente de Venezuela cree que esta
firma es la muestra de un nuevo aliado afín a su
ideología y un fuerte varapalo para la Casa Blanca.
Sin
embargo, Bono ha suavizado mucho esta cuestión y
ha asegurado que el material que España ha vendido
a Venezuela no son equipos ofensivos y que las razones de
este contrato son meramentes comerciales.
Tras
la firma, Bono viajará a Bogotá para reunirse
con el presidente colombiano, Álvaro Uribe, con el
que revisará la agenda de los acuerdos comerciales
entre ambos países así como el estado de los
mismos.
|