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Gobierno de Cuba ha cuantificado en 704 millones de dólares
(600,77 millones de euros) las pérdidas que dejó
a su paso el huracán Wilma entre el 16 y
el 26 del pasado mes de octubre. En esa cifra se incluye
los gastos en los dispositivos preventivos, de recuperación
de las infraestructuras, de las pérdidas en las cosechas
de café y tabaco y en los servicios turísticos.
El
Wilma destruyó más de 400 viviendas
y ocasionó daños a más de 7.000 casas.
La agricultura cubana ha perdido las cosechas de 54.000
semilleros de café y tabaco. Los pescadores se vieron
obligados a dejar de faenar y además vieron cómo
más de 500 barcos fueron gravemente afectados.
El
sector turístico se lleva el peor balance. 41 hoteles
sufrieron deterioros y cinco de ellos no pudieron reabrir
hasta pasadas dos o tres semanas. Restaurantes, bares y
comericos también perdieron sus recursos materiales.
Se
evacuó a más de 2.373 turistas y se trasladaron
a otras zonas de la isla más seguras. Los servicios
sanitarios movilizaron a un contingente de más de
21.000 médicos, enfermeros y bomberos. Estas dos
últimas actuaciones facilitaron que no hubiera ninguna
pérdida humana.
El
sistema eléctrico también ha sufrido daños.
Se produjeron más de 400 cortes de luz y muchos de
los tendidos quedaron inutilizados.
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