|
La petrolera hispano-argentina Repsol YPF ha reiterado su disposición a ampliar hasta mediados de 2006 el plazo para negociar con las autoridades de Bolivia la aplicación de una reforma petrolera promulgada en mayo pasado. En unas declaraciones al diario local La Razón, el responsable de Relaciones Externas de la petrolera hispanoargentina, Miguel Cirbian, insistió en esta posición a pesar de que el próximo 8 de enero vence el plazo previsto por la compañía para alcanzar un acuerdo amistoso antes de recurrir al arbitraje internacional.
"Si bien en enero vence el plazo entre Repsol y el Gobierno para las conversaciones amigables, no habría ningún problema para ampliar y sentarse a negociar todos los aspectos de la ley", dijo Cirbian.
Según Repsol, la norma atenta contra sus intereses porque representa un cambio de las reglas de juego pactadas cuando decidió invertir en el país andino durante la década pasada. Por este motivo, a mediados de este año, la petrolera se amparó en un Tratado de Protección Recíproca de Inversiones suscrito entre Bolivia y España, que fija un plazo de seis meses para que las partes lleguen a un acuerdo amistoso. De no lograrse, el convenio indica que la empresa afectada puede recurrir a tribunales internacionales para defender sus derechos.
Impuestos. En este sentido, la Ley de Hidrocarburos fue aprobada en mayo pasado por un Congreso presionado por grupos de manifestantes en las calles que exigían la nacionalización del sector y otorga al estado boliviano un mayor control sobre el negocio.
Dicha norma impone un nuevo impuesto del 32%, a parte de la regalía o pago fijo por la explotación existente, que es del 18%.
Ahora bien, según la empresa, con el régimen tributario surgido de la nueva ley, las compañías no están pagando en realidad el 50%, como estableció un referéndum sobre política energética celebrado en julio de 2004, sino "entre un 65% y un 70%".
Inversiones. Pese a estas tensiones, Repsol ha anunciado que invertirá 98 millones de dólares el próximo año, cifra superior a la destinada este año, en la perforación de dos pozos de gas natural en el sur de Bolivia.
Según la empresa, no se trata de inversiones nuevas sino unas aportaciones que ya estaban comprometidas en los contratos de riesgo compartido con el estado boliviano. |