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Lunes 28 de noviembre de 2005 
 
Kirchner destituye a Lavagna
 

El presidente argentino, Néstor Kirchner, ha realizado por sorpresa una remodelación de su gabinete que le ha costado el cargo a su ministro de Economía, Roberto Lavagna, el hombre que dirigió el proceso de reestructuración de la deuda en suspensión de pagos que terminó a finales de febrero de 2005 y que en estos momentos se encontraba en conversaciones con el FMI para iniciar las negociaciones que permitan al país postergar el pago de sus compromisos financieros con el organismo que dirige el español Rodrigo Rato. Le sustituye en el cargo la economista Felisa Miceli.

El presidente argentino, según la prensa argentina, le anunció la decisión a Lavagna en un encuentro de poco menos de un cuarto de hora esta mañana en la Casa Rosada, sede del Gobierno austral. Lavagna asumió el cargo de ministro de Economía en marzo de 2002, le nombró el anterior presidente del Gobierno transitorio, Eduardo Duhalde, actualmente el principal rival político de Kirchner dentro del Partido Justicialista (peronista).

Pero no siempre fue así. Kirchner fue el candidato propuesto por Duhalde en las elecciones de abril de 2003. En la primera vuelta obtuvo un 22,2% de los votos frente al 24,45% obtenidos por el ex presidente de Argentina Carlos Menem (también del partido peronista). Pero finalmente, antes de la segunda vuelta, Menem retiró su candidatura ante la aplastante mayoría que otorgaban las encuestas a Kirchner. Así el actual presidente argentino accedió al poder en mayo de 2003.

Lavagna, que siempre apoyó a Kirchner durante la campaña, fue el único ministro del equipo de Duhalde que confirmo el presidente argentino.

El titular de la cartera económica de Argentina, hasta hoy, ha tenido varios enfrentamientos con Kirchner. Según la prensa del país, el último conflicto lo mantuvieron hace unos días cuando Lavagna denunció que algunas empresas actuaban en forma de cártel en el sector de las obras públicas que contrataba el Gobierno. Kirchner, al parecer, interpretó la acusación como un ataque directo contra el ministro de Planificación de Argentina, Julio De Vido, hombre de confianza de Kirchner desde que era gobernador de la provincia de Santa Cruz y la persona que ha logrado que poco a poco las empresas extranjeras, entre ellas algunas españolas, retiraran las demandas contra el país en el Tribunal de Arbitraje del Banco Mundial (Ciadi).

También ha tenido varios rifirrafes con el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado, por la política económica y el control de la inflación, una de las variables que la Administración austral aún no ha sido capaz de enderezar.

Problemas con Redrado. En la última ocasión, Lavagna pidió a Redrado que aumentara antes de acabar el año los encajes (porcentaje sobre los depósitos que las entidades financieras tienen que inmovilizar en el BCRA) para fomentar la los préstamos al sector productivo a más largo plazo. La idea de Lavagna era liberar a los bancos de ese encaje adicional en el caso de que esos recursos se destinaran a financiación al sector productivo al mismo tiempo que provocaba una reducción de la masa monetaria al absorber fondos. En esa ocasión, Redrado anunció que lo estudiaría pero dudó de que se hiciera antes de acabar el año.

Lavagna era, además, según algunos observadores políticos, el hombre que ejercía de contrapunto a la política de provocación que inicia regularmente Kirchner contra EEUU. En este sentido, hay un ejemplo muy reciente. La visita de Kirchner a su homólogo venezolano, Hugo Chávez. Algunos analistas explican que mientras Kirchner consigue réditos electorales plantando cara a Washington, por detrás Lavagna negociaba con el FMI para firmar un acuerdo que alivie financieramente al país.

La sustituta. Ahora esas negociaciones las tendrá que liderar su sustituta, Felisa Miceli, licenciada en Economía por la Universidad de Buenas Aires. Entre sus cargos destaca la de presidenta del Banco Nación, directora del Banco de la Provincia de Buenos Aires, presidenta del Fondo Fiduciario de Asistencia a Entidades Financieras y Seguros, representante del Ministerio de Economía frente al BCRA. Y miembro de la consultora Ecolatino, fundada por Lavagna.

Además del ministro de Economía, salen del Gabinete, el canciller Rafael Bielsa, que será sustituido por Jorge Taina; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner (hermana del presidente), que dejará el cargo a favor de Juan Carlos Nadalich; y el ministro de Defensa, José Pampuro, quien será sustituido por la actual embajadora argentina en Venezuela, Nilda Garré.

Salidas esperadas. Estas tres salidas eran esperadas tras las elecciones legislativas del 23 de octubre. Todos ellos vuelven a las Cámaras. Bielsa será diputado nacional por la Capital, Alicia Kirchner liderará el bloque justicialista en el Senado por la provincia de Santa Cruz, y Pampuro asumirá el liderazgo en el Congreso por el partido en la Provincia de Buenos Aires.

Wall Street se ha tomado muy mal la decisión de Kirchner de echar del Gobierno a Lavagna. Al cierre de esta edición el índice bursátil Merval se desplomaba un 3,5%, pero llegó a perder un 5%. Y el peso argentino se depreciaba frente al dólar un 1,4%. Los inversores parece que dan por hecho que este cambio retrasará aún más el acuerdo con el FMI y el país necesita una reestructuración de la deuda que mantiene con el organismo porque antes de final de año tendrá que pagar 460 millones de dólares (392 millones de euros) de forma impostergable. En total, en 2005 ha pagado 1.568 millones (1.337 millones de euros) en pagos improrrogables (a no ser que se firme un acuerdo), la misma cantidad que deberá pagar en 2006 más otros 3.000 millones de dólares (2.558 millones de euros) que podrían ser retrasados si Argentina lo solicitase.

Edita Asesores de Publicaciones S.L.