Viernes 25 de noviembre de 2005
 
El Gobierno de Ecuador ameneza con enjuiciar a los diputados si éstos no dan una respueta inmediata a la propuesta de Asamblea Constituyente
 

Alfredo Palacios pierde la paciencia

Americaeconomica.com
 

El presidente de Ecuador, Alfredo Palacios, no está dispuesto a perder más tiempo. Su objetivo es cambiar la Constitución, su método, la Asamblea Constituyente y su problema, la oposición de los miembros del Congreso. El debate en torno a esta cuestión se prolonga ya durante tres semanas y los parlamentarios todavía no han tomado ninguna decisión. El presidente quiere una respuesta inmediata y para conseguirla ha recurrido a la amenaza. Si los parlamentarios no dan una contestación, el Gobierno está dispuesto a iniciarles un juicio de responsabilidades.

Aunque Alfredo Palacios podría comenzar el proceso Constituyente con la autorización del pueblo ecuatoriano en un referéndum. Pero no se atreve a hacerlo sin antes contar con el visto bueno del Congreso o del Tribunal Supremo Electoral. La razón es que su posición es muy delicada. El mandatario no accedió a la Presidencia por haber ganado unas elecciones, sino por una decisión del Congreso después de la destitución de Lucio Gutiérrez.

Pero ahora, los diputados no le apoyan. Temen que la Asamblea Constituyente se convierta en un caos. Los parlamentarios alegan que falta la estructura necesaria para poder dar paso a un periodo de cambio constitucional. La Corte Suprema, encargada de firmar el decreto correspondiente, no está constituida. Los partidos con más representación en el Congreso, el Socialcristiano (PSC) y la Izquierda Democrática (ID), prefieren una Asamblea Constitucional, un proceso más cerrado y en el que sólo se podrían modificar los artículos de la Carta Magna.

El mandatario quiere que los miembros del Congreso cambien de actitud. Primero ha utilizado la técnica de la presión. Palacios ha conseguido el respaldo de algunos sectores de la sociedad civil que han llevado sus propuestas a las puertas de la Cámara baja. La pasada semana, los miembros de la Confederación Indígena de Ecuador, un grupo de activistas que empieza a tener repercusión en la sociedad, se movilizaron a favor de la Asamblea Constituyente. Pero esto no ha sido suficiente para convencer a los parlamentarios.

Ahora, Palacios ha cambiado su estrategia y amenaza con "enjuiciar" a los diputados. Les acusa de poner trabas con el único objetivo de permanecer en sus cargos hasta el final de la legislatura (octubre de 2007). Y está dispuesto a obligarles a rendir cuentas de sus actuaciones ante un tribunal.

Sin embargo, otros sectores políticos de Ecuador también creen que la Asamblea Constituyentel es la única forma de superar la crisis por la que pasa el país. Además, ven este proceso como una oportunidad para que Lucio Gutiérrez recupere el poder. El ex mandatario quiere aprovechar la Constituyente para que se analice su puesta en libertad. Él también cuenta con apoyo popular. Desde su regreso a Ecuador y su posterior encarcelación, sus seguidores "hacen ruido en las calles" y exigen el retorno de su líder.

Palacios parece tener dos enemigos. Los grupos mayoritarios del Congreso y el Partido Sociedad Patriótica de Ecuador (PSPE), que lidera el Lucio Gutiérrez desde prisión y su esposa Ximena Bohórquez desde el Congreso. La única agrupación que está, como el presidente, a favor de la Constituyente. Lo malo es que no toleran a Palacio.

Según ha asegurado la esposa de Lucio Gutiérrez, actual jefa parlamentaria del PSPE, a Americaeconomica.com, el presidente no tendría ninguna intención de celebrar la Asamblea Constituyente y estaría engañando al país. En su opinión, la amenaza de un juicio político a los congresistas es una farsa ya que Palacios tiene un 'pacto de no agresión' con los partidos mayoritarios del Congreso. Se apoyan mutuamente para agotar la legislatura.

Otras fuentes coinciden con esta opinión: Palacios sólo querría permanecer en el poder y, para lograrlo, ha conseguido el aval de los dos partidos que aglutinan a más diputados: el Partido Socialcristiano (PS) y la Izquierda Democrática (ID). Los miembros de estas dos agrupaciones ocupan importantes cargos en las instituciones del país, como las controlarías, organismos estatales relacionados con las distintas actividades económicas.

Mientras tanto, aunque parece que las distintas fuerzas políticas están tomando posiciones, lo cierto es nada ha cambiado. No hay ningún avance y cada vez queda menos tiempo hasta las elecciones generales.

 

 

 


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