| 2005
se encuentra en sus postrimerías y, en consecuencia, el Año
Internacional de la Física. Parece indicado hacer un balance
de lo que ha representado este año y de lo que significa
la Física en este momento y en un futuro previsible.
Después de la Relatividad, de la Mecánica
Cuántica y de los grandes hallazgos tecnológicos,
cuya base es la Física, se dijo que esta ciencia estaba terminada.
Dicho con otras palabras, que no podía desarrollarse más.
Nada más lejos de la realidad. En cuanto a la teoría,
como ha escrito Popper, toda teoría está condenada
a una duración, más o menos larga, pero de lo único
que podemos estar seguros es de que será superada por otra
teoría. La ciencia, toda ciencia, es una aproximación
a la realidad, pero la realidad es siempre mucho más compleja
que cualquier teoría, por sofisticada que ésta pueda
ser.
En el campo de las aplicaciones, es decir,
en el campo de la técnica, la Física tiene abiertos
una serie de frentes, en los que se espera, a lo largo de este siglo
XXI, importantes hallazgos y descubrimientos. Nos limitaremos a
enunciar tan sólo unos pocos.
Uno de estos campos es la Nanotecnología.
Aquí, se utiliza la estructura atómica para medir
el tiempo, lo que ya propuso Kelvin en 1879. Y con los relojes atómicos,
se consigue una precisión de un segundo en 60 millones de
años. Lo que tiene su aplicación en Internet, la sincronización
de la distribución de electricidad o los sistemas de navegación
por satélite.
Otro campo a desarrollar es el de la informática
autónoma. Hoy se sabe que los sistemas informáticos
tienen capacidad de autoconfiguración, autoprotección,
autodiagnóstico y autoreparación. Además, según
los expertos, a partir de 2020, será imposible miniaturizar
más los ordenadores fabricados con la tecnología actual.
Vendrán los nuevos chips: moleculares, atómicos y,
finalmente, cuánticos.
También se esperan nuevos avances en
los satélites de comunicación y detección.
La puesta en funcionamiento de EGNOS, para los comienzos del próximo
año y Galileo, para 2008, abrirá enormes posibilidades
a la navegación por satélite.
Continuamente se habla de que resulta imprescindible
un cambio de modelo energético. Los combustibles fósiles
dan lugar a un aumento de la contaminación, al tiempo que
se muestran escasos. Surgen nuevas formas de energía, como
la fusión nuclear o las renovables, como la eólica
o la solar, y eso sin contar, la geotérmica, la energía
de las mareas o la biomasa.
Las pilas de combustible, con el hidrógeno
como protagonista, presentan un futuro alentador. Según las
previsiones de la Unión Europea, en el año 2020, gran
parte de los automóviles europeos se moverán gracias
a las pilas de combustible. Y así aparece abierta una nueva
línea de investigación.
Otro campo es la bioinformática, disciplina
que se encarga de estudiar el contenido y flujo de la información
en sistemas y procesos biológicos.
Todo esto son unos ejemplos, en los que
la Física es la protagonista. Y con ella el científico,
término que introdujo William Whewell (1794-1886), entendiendo
por tal el que se interesa y trabaja por descifrar y explicar algún
hecho de la naturaleza.
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