Viernes 25 de noviembre de 2005
 
Nelson Ortiz, presidente de la Bolsa de Caracas
 
“Siento que la economía venezolana esta desaprovechando otra vez un boom petrolero”
Por Miguel Humanes
 

El máximo responsable de la Bolsa de Caracas, que viajó a Madrid para asistir al VII Foro Latibex, el mercado de valores latinoamericanos que cotizan en euros en España, apuesta por que en el próximo año debutarán dos importantes emisoras de su país en Latibex. Ortiz lamenta que la economía venezolana no esté aprovechando la bonanza de los precios del petróleo y recuerda los anteriores episodios de euforia y crisis en su país al calor de las alzas del crudo. “Actualmente hay un boom de consumo en Venezuela, pero no hay un boom de inversión”.

- Presidente, Latibex ya ha cumplido seis años y aún no cuenta con ninguna empresa venezolana. ¿Por qué? ¿Cree usted que cambiará esta situación?

- Estoy seguro que eso va a cambiar y casi lo puedo apostar y me lo puedes sacar en 12 meses si eso no ha ocurrido. En el próximo Foro Latibex habrá dos importantes emisoras venezolanas cotizando en este mercado. Ahora, la realidad es que en Venezuela tampoco hay muchas empresas que cumplan el estándar de valor mínimo que exige Latibex, que es de unos 300 millones de euros. Esa es la otra realidad de Venezuela. Nuestro sector privado es relativamente pequeño en comparación con lo que es el tamaño total de nuestra economía, con lo que son otros sectores privados en América Latina.

- Don Nelson, otra realidad es que la economía venezolana está creciendo a un ritmo del 10% anual y la Bolsa de Caracas acumula una pérdida desde comienzos de año superior al 30%. Esto hace trizas cualquier manual de Economía, ¿nos lo puede explicar?

- Sí, yo creo que es muy pertinente tu pregunta. También otros años ha ocurrido lo contrario, cuando la economía no creció de una forma tan dinámica y sin embargo la Bolsa sí. La Bolsa muchas veces se maneja por expectativas y ahí en el fondo se nos mezclan varias cosas. Lo primero que hay que recordar es que la Bolsa de Venezuela viene de dos años de alzas muy importantes: en 2003 subió más de un 160% y en 2004 ganó cerca de un 40% adicional. Y obviamente este año 2005 en el que inicialmente por el tema petrolero se podría esperar que siguiera el elevado nivel de liquidez que hay en la economía, lo que se está produciendo es un proceso de toma de ganancias en un momento en que se comienza a generar algún tipo de incertidumbre sobre algunos temas de la economía. Parte de las razones por las que la Bolsa sube tanto en los años 2003 y 2004 –más allá de que partía de valoraciones muy bajas- es que a las empresas les estaba yendo muy bien, estaban ganando muy buen dinero. En 2005 las expectativas de ganancias de muchas de esas empresas cayeron de una forma importante debido a políticas de controles de precios y controles de tarifas que está aplicando el Gobierno como política anti-inflacionaria, que básicamente es un mecanismo relativamente en desuso, bastante heterodoxo y que en el fondo está afectando a los resultados y en los flujos de las empresas. Entonces, desde un punto de vista estrictamente de mercado, las valoraciones caen cuando el flujo descontado de los ingresos futuros también decae. Y ese es uno de los temas y no está claro en qué momento el Gobierno pudiese tener una política un poco más flexible de manejo de los controles de precios y de tarifas porque no es la primera vez que en Venezuela tenemos controles de precios, pero sí la primera vez que son esquemas tan rígidos y que duran tanto tiempo. Y las empresas empiezan a sufrirlos en un entorno de inflación, que si bien es menor que en años anteriores, todavía es una de las dos economías con más elevada inflación de la región, en torno al 14-15%.

- Venezuela se está beneficiando de los actuales precios del petróleo, pero no es la primera vez que se producen booms petroleros y su país se ha caracterizado en el pasado por no saberlos aprovechar, ¿cómo ve usted la actual situación?

- Desafortunadamente siento que estamos desaprovechando todo este flujo importante de ingresos que estamos teniendo, y así se lo he comunicado a distintos interlocutores del Gobierno. Efectivamente, como usted bien dijo, Venezuela ha tenido... pudiéramos contarlos: un boom en el año 74, que ya en el 78 estaba completamente erosionado y el país no entró en una crisis mayor aun cuando tuvo que ir a un ajuste muy importante porque nos salvó el episodio de Irán de la caída del Sha, que eleva los precios nuevamente en el año 80, sin embargo y a pesar de esos altos precios del crudo y de que el país se endeudó a una tasa de aproximadamente siete puntos adicionales del PIB por año, Venezuela acabó en una crisis financiera descomunal en 1983, de la cual todavía quedan muchas secuelas; luego tuvimos un boom petrolero en el 91 que, entre otras cosas, también se tradujo en alzas muy considerables en el mercado de valores y terminamos en una crisis financiera en 1994; nuevamente en el 96 tuvimos un nuevo episodio de bonanza y terminamos en 1998 otra vez con tasas de interés de tres dígitos y un importante número de actores económicos y empresas que había apostando por el boom acabaron pagando las consecuencias de su euforia porque ese boom demostró ser, por decirlo de alguna manera, una ‘eyaculación precoz', por su brevedad. Entonces, muchos de los agentes económicos de hoy en día han vivido y han pasado por todos esos episodios de euforia anteriores y yo sí siento que desafortunadamente esas experiencias no han acabado de convencer a la gente y uno lo ve en las cifras: hay un boom de consumo, pero no hay un boom de inversión, la inversión está muy limitada básicamente a expandir canales de distribución, a mejorar la planta existente, pero uno no ve nuevas inversiones productivas, y eso tiene mucho que ver con desarreglos macroeconómicos en el fondo. También tiene que ver con algunos temas sobre los que hay nubarrones, los mensajes que se reciben con relación a la seguridad jurídica son cruzados, algo fundamental para la inversión, y mientras el Gobierno no sea mucho más firme, mucho más contundente en este terreno va a seguir habiendo series limitaciones. Ahora, en este momento, afortunadamente, el Gobierno ha abierto un espacio importante de diálogo y dentro de él estoy seguro de que estos temas se van a plantear y lo importante es ver hasta que punto el Ejecutivo se puede concientizar de los correctivos que tiene que realizar para que estén los incentivos dados, porque al final la gente invierte en función de incentivos y en el mundo hay una gran competencia entre los países por atraer inversión extranjera. Y los inversionistas lo tienen claro: si en otros mercados les dan mejores incentivos, ellos se focalizan hacia esos otros mercados.

- Volviendo a la Bolsa, ¿cuándo cree usted que el mercado de valores venezolano va a poder cambiar de ciclo y retomar la senda alcista?

- Yo particularmente creo que no me sorprendería ver un rebote en un tiempo relativamente breve porque, como te decía al principio, parte de la corrección a la baja tuvo que ver con una toma de ganancias. Porque cuando tú tienes dos años tan buenos (2003 y 2004) y los inversionistas ven algunos signos que les preocupan, lo que hacen es tomar ganancias rápidamente y ahora que los valores han caído, muchos están buscando posicionarse a precios relativamente baratos. Hay mucha liquidez en el sistema y eso también ayuda, pero sobre todo si el Gobierno pudiera emitir algunas señales de cambio positivas, que yo estoy seguro -por las conversaciones que hemos tenido- que está dispuesto a hacerlo, vamos a tener una sorpresa grata en el corto plazo.

- Un cambio que podría producirse sería a raíz de las elecciones presidenciales de 2007, ¿qué esperan los empresarios venezolanos?

- Todavía es muy temprano. No conocemos quiénes van a ser todos los candidatos de esas elecciones presidenciales y, como en todos los países, en Venezuela ese es un proceso muy dinámico; ustedes mismos en España vieron cómo les cambió el panorama días antes de la propia elección y no me quiero aventurar tan pronto cuando ni siquiera conocemos, insisto, quiénes van a competir.

 

Edita Asesores de Publicaciones S.L.