Viernes 25 de noviembre de 2005
 
Martín Pineda, director general de la campaña electoral de Unión Democrática (UD)
 
“Los partidos emergentes somos la verdadera oposición"
Por Víctor López
 

La República de Honduras celebrará el próximo domingo sus elecciones generales, en las que se elegirá al nuevo presidente del país, a 128 diputados así como a 298 alcaldes y concejales municipales. Aunque son cinco los partidos que participarán en ellas, sólo los dos mayoritarios tienen posibilidades de ganar la Presidencia: el gobernante Partido Nacional (PN) y el Partido Liberal (PL). Por esta razón, las formaciones políticas con escasa presencia en el Congreso son consideradas 'redes clienterales' ya que están más interesadas en concentrar apoyo político que en ofrecer programas efectivos. Martín Pineda, responsable de la campaña electoral de Unión Democrática (UD), ofrece a Americaeconomica.com su visión sobre el clima electoral de Honduras.

- Los tres meses en los que los partidos políticos de Honduras pueden hacer su campaña electoral ha llegado a su fin. Ahora, la última decisión la tienen los hondureños, que acudirán a las urnas el próximo 27 de noviembre. Unos electores que sin embargo no conocen con mucho detalle los programas de gobierno de los distintos candidatos, según han denunciado algunas organizaciones. ¿Cómo se percibe este panorama desde UD?

- Nuestro equipo político ha visto una campaña de confrontación. Los aspirantes a la Presidencia se han sacado los trapos sucios y han hecho alarde de las publicaciones en las que han dado a conocer los casos de corrupción de unos y de otros. Además, los candidatos han realizado un derroche de recursos económicos en los medios masivos de comunicación, una situación en la cual nosotros no podemos competir por nuestro escaso presupuesto. Lamentablemente, la campaña se ha centrado en el 'mercadeo' de los candidatos.

- Según los últimos sondeos, dos de los principales aspirantes, Lobo Sosa, del grupo gobernante Partido Nacional (PN) y Zelaya Rosales, del Partido Liberal (PL), tienen un empate técnico del 36% en intención de voto. ¿Cómo planifica su partido la lucha por conseguir electores después de ver estos resultados?

- Es cierto que en las encuestas aparecen sumamente equilibrados, con muy poca diferencia. Nuestra perspectiva es que por lo menos haya un cruce de votos, es decir, los votos que no correspondan al presidente de la República, vayan hacia los diputados del Congreso. De esta forma, el electorado puede favorecer a los partidos emergentes, los que están siendo de verdad oposición. La esperanza es que la población sea cada vez más analítica a la hora de otorgar su voto y que esto permita crecer a UD como partido.

- Los hondureños consideran que la inseguridad es uno de los principales problemas por los que atraviesa el país. ¿Qué se propone desde UD para solucionar esta situación?

- La inseguridad, la corrupción, el coste de vida... todos son temas importantes. Desde UD vinculamos los tres ejes. El alto índice de inseguridad tiene que ver con la poca proyección social que tiene el Estado en atender los problemas de la población. Por ejemplo, el 51% de los ciudadanos hondureños es menor de 18 años, un porcentaje altísimo, y no disponemos de un ministerio de la Juventud, o en un espacio de recreación. Esto origina un clima propicio para el desarrollo de las maras -pandillas violentas-, frente a las que el Gobierno actual no ha tomado medidas preventivas, sino represivas, como la pena de muerte.

- ¿Piensa UD en alianzas políticas después de las elecciones?

- En la actualidad mantenemos negociaciones con Innovación y Unidad Social Demócrata (INU), con el fin de garantizar que los resultados electorales se respeten.

- Precisamente, cuando apenas faltaban dos semanas para las elecciones, el ministro de Seguridad, Oscar Álvarez, ha renunciado a su cargo para participar en la campaña electoral del PN...

- Oscar Álvarez es un hombre que ha hecho del tema de seguridad un espectáculo público, tratando de promover su imagen en vez de abordar con responsabilidad el tema de la inseguridad. Se ha fortalecido la compra de armas, de vehículos, de gases lacrimógenos. El asunto de la inseguridad no se ha manejado correctamente, no se ha pensado en un proyecto de país como programas hacía la juventud, apertura de espacios a la educación, culturales.

- Usted ha hecho mención a la corrupción y al elevado coste de vida...

- El sistema judicial está en entre dicho y politizado. Los magistrados de la Corte Suprema son o bien del PL o del PN, hay escándalos permanentes de venta de jueces y además, se descubre la vinculación de policías con actos criminales. No se aplican medidas judiciales a los corruptos o la misma fiscalía suspende las investigaciones. Por otro lado, la población también está preocupada por el alto coste de vida. Esto determina que la sociedad sea cada vez más violenta, incluso justificada en necesidades de la gente por falta de atención médica e instituciones educativas. No hay un control de los productos que consume la población y existe un sistema fiscal que está totalmente al revés: una señora que elabora tortillas paga impuestos al comprar maíz y sin embargo, las multinacionales no pagan impuestos y tienen ganancias millonarias con el cuento de que generan empleo.

- Señor Pineda, hablemos ahora del perfil del candidato de UD, Juan Almendárez Bonilla...

- Almendárez Bonilla es un médico con un largo historial de lucha social y popular. Es un científico reconocido en diferentes países y ha realizado estudios importantes en el ámbito de la salud. También ha dirigido organismos que atendían a personas víctimas de la violación de sus derechos. El señor Bonilla es la primera vez que se presenta como candidato a la Presidencia, costó convencerlo.

- Todos los partidos políticos del país aseguran buscar lo mejor para la sociedad. De hecho, los candidatos a la Presidencia plantearon la firma de un 'Acuerdo por Honduras' con el fin de desarrollar un programa de gobierno al margen de sus intereses. Pero este pacto nunca se convirtió en una realidad. ¿Qué sucedió?

- En el 'Acuerdo por Honduras' se iban a incorporar todos los elementos fundamentales para la sociedad del país: los elevados precios del combustible, la reforma fiscal, tratados de libre comercio (TLC), lucha directa contra la corrupción, etc. Sin embargo, a medida que se avanzaba en el pacto, los temas se fueron diluyendo. Cuando quisimos hacer propuestas puntuales sobre algunos temas comenzaron a haber negativas, por lo que no era conveniente firmarlo. Además, en 2001 se aprobó un pacto para reformar las instituciones del proceso político electoral, que en la actualidad ha sido traicionado.

- Aprovechando que hace alusión a los tratados de libre comercio, ¿cuál es la posición de UD en relación al Cafta?

- UD está en contra del Cafta. Nuestras empresas no van tener capacidad de competir contra las compañías de EEUU que van a inundar nuestro mercado, lo que generará mayor pobreza. Además, esto producirá que entren de forma masiva productos del exterior por lo que finalmente nuestros campesinos tendrán que comprar maíz extranjero. Los tratados no han sido debatidos de forma transparente y han generado disconformidad lejos de promover beneficios para los exportadores de nuestro país.

- ¿Y qué me puede decir, señor Pineda, sobre el proyecto de condonación de la deuda externa de Honduras (entre otros países) promovido por el G-8?

- Es un tema que no se ha manejado de forma transparente. El país ha caído en un nivel de dependencia con organismos internacionales. Desde luego, desde nuestro punto de vista, la condonación es beneficiosa para el país, pero tememos que el dinero que podríamos ahorrar se disperse y que se convierta en recursos perdidos.

 

 

 

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