Viernes 25 de noviembre de 2005
 
Alierta e Inciarte destacan la importancia de la región para Telefónica y Santander
 
Grandes gracias a América Latina
Michela Romani
 

César Alierta, presidente de Telefónica, y Matías Rodríguez Inciarte, vicepresidente tercero del Grupo Santander, coincidieron el pasado jueves en un acto que tuvo lugar en Madrid en destacar que la internacionalización es una de las claves del éxito de sus empresas. Latinoamérica fue el primer objetivo de esta expansión.

Alierta e Inciarte repasaron, ante la mirada atenta del ex presidente brasileño Fernando Cardoso, los primeros pasos de sus compañías en América Latina. En una jornada organizada por la Fundación DMR Consulting, ambos directivos coincidieron en que no sólo la región ha jugado un papel fundamental en la evolución de Telefónica y Santander, sino que también estas compañías han contribuido al desarrollo del subcontinente.

Telecomunicaciones. Alierta subrayó que el éxito de Telefónica en América Latina se debe en buena parte a que la operadora supo adecuarse a la especificidad de cada país, sin pretender la imposición de un modelo común que no respondiera a las exigencias locales. Según los datos del cierre del primer semestre de 2005, el 64% de los clientes de Telefónica están en América Latina, así como el 60% de la plantilla trabaja fuera de España.

A este respecto, Alierta dijo que la postura de la operadora ha ido cambiando a lo largo de los años. "Quizás cuando llegamos a Latinoamérica fuimos un poco prepotentes y subestimamos la capacidad de los profesionales locales. Pero ahora todo es diferente", afirmó el presidente de la operadora quien explicó como ejemplo que la mayoría de las personas que conformaban el equipo que estudió la viabilidad de la compra de la ceca Cesky era latinoamericana.

Alierta destacó que Telefónica no sólo se ha beneficiado de América Latina, sino que también ha ayudado al desarrollo del sector de las telecomunicaciones de la región. Como ejemplo, el directivo explicó que la operadora ha llevado la banda ancha a Latinoamérica antes aún de que la tuvieran muchos países europeos.

Banca. Inciarte afirmó que la expansión a América Latina está entre los factores que permitieron que el Santander pegara el gran salto hasta transformarse en el octavo banco del mundo por capitalización bursátil. El vicepresidente del banco cántabro dijo que la etapa expansiva en la región se inició en 1996, dos años después de comprar Banesto "porque la internacionalización se puede llevar a cabo cuando se esté consolidado en el mercado doméstico". La segunda etapa de expansión, continuó Inciarte, se produjo a partir de 1999, tras la fusión entre el Banco Santander y el Banco Central Hispano (BCH).

El banquero hizo hincapié en que la banca española contribuyó al fortalecimiento de los sistemas financieros de la región, fomentando la competencia, abaratando el acceso al crédito e introduciendo nuevos productos y tecnologías. Inciarte también subrayó la importancia de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) del Santander en Latinoamérica, dedicada sobre todo a cooperación con las Universidades.

Más negocio. Telefónica y Santander desembarcaron en el subcontinente latinoamericano porque las ocasiones de negocio eran enormes ya que tanto el mercado de las telecomunicaciones como el bancario estaban casi por explorar. Alierta destacó que desde 1989 a 2004 el número de clientes de la operadora en España creció a un ritmo promedio del 8%, mientras que en América Latina creció al 17%, casi el doble.

Por su parte, Inciarte indicó como, aún a día de hoy, la bancarización de la región sigue estando muy por debajo de los valores que se registran en Europa y más aún con respecto a los ratios que se dan en los países anglófonos. Chile, el país más bancarizado de la región, tiene una relación del crédito sobre el PIB del 61%, frente al 118% de España o al 162% de EEUU.

Permanencia. Otro concepto común en las ponencias de Alierta e Inciarte fue el de la permanencia de sus respectivas empresas en Latinoamérica, pese a los problemas que se vivieron en pasado. "Hemos permanecido y siempre permaneceremos (en la región), mientras que otros se fueron cuando hubo crisis", dijo Alierta. Le hizo eco Inciarte cuando declaró "las crisis que hemos vivido no han disminuido ni un ápice la confianza que tenemos en Latinoamérica".

Una barbaridad por Banespa. El ex presidente Cardoso dejó por un momento al auditorio sin palabras cuando afirmó que "Santander pagó una barbaridad por Banespa". Sin embargo, el sentido de las palabras del político y catedrático brasileño quedó claro cuando añadió que el banco español fue astuto "porque entendió que se estaba comprando el corazón del sistema financiero brasileño".
A Inciarte, sentado a su izquierda, le devolvió la sonrisa. De hecho, cuando tomó la palabra puntualizó que Santander ha invertido un total de 8.200 millones de euros en Brasil y añadió que el grupo está "encantado con la rentabilidad que nos ofrecen estas inversiones".

Antes y después. Alierta e Inciarte coincidieron también en destacar el papel de Cardoso en el desarrollo de Latinoamérica. "Hay un antes y un después de Cardoso en la región", afirmó el presidente de Telefónica antes de comenzar su exposición. E Inciarte se sumó a estas palabras cuando le tocó el turno.

Cardoso, que habló antes de los dos directivos, afirmó que la solidez de las instituciones democráticas es una condición indispensable para un crecimiento económico sostenible. Según el ex presidente brasileño, esta solidez ya es un hecho en América Latina, en la práctica totalidad de los países. Cardoso destacó que también los partidos que hacen de la ruptura del estatus quo uno de sus puntos programáticos, cuando llegan al Gobierno se dan cuenta de que hay que mantener una disciplina económica y fiscal, además de garantizar la seguridad jurídica de los inversores.

Como ejemplo, Cardoso citó a su propio país, Brasil, y dijo que la elección de Lula da Silva fue la confirmación de la consolidación democrática del país por dos razones. Por un lado, explicó el ex presidente, Lula demostró que un sindicalista puede llegar al poder en Brasil, sin discriminaciones por su extracción social. Por el otro, la evolución del Partido de los Trabajadores, que antes de llegar al Gobierno se caracterizaba por una fuerte componente antisistémica, demuestra que todos los sujetos políticos tienen claro cuál es el marco que no se debe poner en discusión.

En este cuadro positivo, sin embargo, el ex presidente brasileño quiso llamar la atención sobre algunos riesgos que persisten. En particular, se refirió a las situaciones de exclusión que se producen en los países latinoamericanos con un alto porcentaje de población indígena, en particular Bolivia y Ecuador. En estas naciones, según Cardoso, la exclusión de estos sectores de la ciudadanía es peligrosa, porque no se trata sólo de marginación económica, sino también cultural y étnica.

Cardoso terminó su intervención con una invitación a los inversores españolas que también contenía una advertencia: "¡Qué vengan las empresas extranjeras, son las bienvenidas! Pero recuerden que van a encontrar competencia y reglas".

Edita Asesores de Publicaciones S.L.