| Un
día después de asegurar que el ministro de Hacienda
estaba firme en su posición,el presidente brasileño, Lula da Silva, reconfirmó
al ministro en su cargo con una frase fuerte: "Palocci es imprescindible
para Brasil". Recordemos que ante las profundas divergencias
que su figura provoca en el seno del partido gobernante, juega a
su favor el importante apoyo que el mercado financiero y los grupos
económicos brindan al actual ministro de Hacienda.
Después de más de diez días
de incertidumbre sobre la continuidad en su cargo, Lula reconfirmó
a su ministro como conductor de la política económica
brasileña, afirmando "Palocci acompañará
mi gestión hasta el final de mi mandato". Esta afirmación
rápidamente tuvo sus consecuencias: la calma retornó a los mercados
que operaron todo el día con clima positivo, lo que proyecta una
semana de recuperación y menos turbulenta que la anterior.
Evidentemente una negociación directa entre
Lula y Palocci habría calmado el clima de tensión
entre ambos que, por supuesto, se reflejó en el andamiaje tanto
económico como político del país. Detalles
de la dura negociación muestran que Palocci habría
logrado más que un medio compromiso a efectos de que el superávit
fiscal primario, actualmente en el 4,25%, fuese elevado al
4,5%; el ministro por su parte habría aceptado
abrir las puertas del Tesoro, liberando el ahorro extra que estaba
acumulado y que ya había superado el 6%, bastante
más de lo que el FMI alguna vez exigió.
Recordemos las críticas de la jefa de
Gabinete, Dilma Rousseff, vertidas sobre la ortodoxia económica
piloteada por Palocci, especialmente por la estrategia aplicada
hacia el superávit fiscal primario y los fondos destinados
al área social. La reunión en el Palacio del Planalto
continúa y Lula por el momento aparenta mantener el control
de la misma, con la mirada puesta en el año 2006. Veremos si con este
manejo le alcanza. |