|
El
Gobierno de Brasil se enfrenta a un nuevo presunto escándalo
de corrupción. Una comisión parlamentaria
de investigación (CPI) ha anunciado que investigará
las cuentas de José Alencar, vicepresidente de la
República y ministro de Defensa, ante sospechas de
que existen irregularidades. Según publica la prensa
regional, el gubernamental Partido de los Trabajadores (PT),
entregó un millón de reales (400.000 euros)
no contabilizados y en efectivo a la empresa Coteminas,
una poderosa empresa textil propiedad de Alencar.
La
compañía ha asegurado que este dinero correspondía
a una deuda de 12 millones de reales (4,6 millones de euros)
que el PT había contraído con Coteminas por
la confección de tres millones de camisetas para
la campaña electoral que llevó al poder a
la fórmula integrada por Lula y Alencar.
Una
vez confirmada la entrega de dicha cantidad por el ex tesorero
del PT, Delúbio Soares, la comisión legislativa
analiza ahora el motivo por el cual el pago, realizado en
mayo pasado, no aparece en las cuentas del partido. Además,
se desconoce el origen del dinero del PT, lo que confirmaría
que el partido del presidente del país usó
en la pasada campaña electoral dinero de procedencia
incierta.
Según
publica la prensa regional, las reacciones ante este nuevo
escándalo por parte del Ejecutivo han sido cautelosas.
El ministro de Justicia, Márcio Thomas Bastos, afirmó
que el caso debe ser investigado a fondo. La Presidencia
de la República ha asegurado que es un asunto entre
Alencar y el PT y que por tanto no afectará a las
relaciones entre presidente y vicepresidente. Por su parte,
Alencar, simplemente ha indicado a los medios de comunicación
regionales, que quiere que se esclarezca todo porque la
noticia le ha puesto de mal humor.
Gustavo
Fruet, diputado del opositor Partido de la Social Democracia
Brasileña (PSDB) y miembro de la CPI ha declarado
que han solicitado la colaboración del Consejo de
Control de Actividades Financieras, organismo que depende
del Banco Central (BC) y que está a cargo de la vigilancia
de todas las movilizaciones de dinero a través del
sistema financiero.
Un
mal momento. Las acusaciones a Alencar no aparecen
en un buen momento para el PT. La semana pasada el Congreso
brasileño destituyó como parlamentario a José
Dirceu, el que fuera mano derecha del presidente Lula, por
293 votos a favor y 192 en contra. La resolución
se votó en una sesión extraordinaria convocada
poco después de que el Tribunal Supremo rechazase
el último recurso presentado por Dirceu. El ex colaborador
de Lula fue ministro de la Presidencia hasta mediados del
pasado mes de junio cuando presentó su dimisión
por el escándalo sobre la financiación irregular
del Partido de los Trabajadores (PT).
El
proceso comenzó la pasada primavera cuando el diputado
el laborista Roberto Jefferson denunció la existencia
de una red montada por el PT para sobornar a diputados y
construir así la mayoría parlamentaria que
Lula no obtuvo en las elecciones de 2002. Jefferson dijo
entonces que el responsable de ese “aparato de corrupción”
era Dirceu si bien exculpó de las corruptelas al
presidente.
y
del que además no se conoce
|