Viernes 2 de diciembre de 2005
 
Argentina y Brasil renuevan su apuestan por la integración económica del Mercosur
 
Kirchner y Lula, más unidos que nunca
Americaeconomica.com
 

Kirchner y Lula han conmemorado el vigésimo aniversario del nacimiento del Mercado Común del Sur (Mercosur) de una manera especial. Los mandatarios han aprovechado esta ocasión para profundizar sus relaciones comerciales y productivas. Algo que han hecho efectivo con la firma de 30 convenios. La cita en Puerto Iguazú también ha servido para poner otra vez de manifiesto la simpatía que ambos presidentes se procesan. Kirchner ha conseguido el consentimiento de Lula para apartar de la escena regional a uno de sus rivales políticos en Argentina: Eduardo Duhalde ha dejado de ser el presidente del Mercosur.

Los presidentes de Argentina y Brasil se reunieron el pasado miércoles en la localidad fronteriza entre ambas naciones, Puerto Iguazú. Lugar en el que hace 20 años los entonces presidentes argentino y brasileño, Raúl Alfonsín y José Sarney, respectivamente, pusieron la primera piedra para la construcción de este bloque económico. El objetivo está cumplido. Ahora se inician nuevas relaciones bilaterales enmarcadas en un clima de máximo entendimiento.

Kirchner y Lula han firmado acuerdos para la protección de sus exportaciones, sobre colaboración en materia laboral, social, de salud y cultural. Además, Argentina y Brasil van a poner en marcha un proceso de integración productiva. Ambos países empezarán a trabajar juntos en la fabricación de productos militares y en el área espacial. Fuentes de la Cancillería argentina han explicado que la industria de los dos países desarrollarán conjuntamente un automóvil tipo 4x4 para uso militar y dos satélites. A pesar de todos los acuerdos, queda una cuestión pendiente. En este encuentro se ha dejado de lado el intento de llegar a un acuerdo sobre las salvaguardias, mecanismos para limitar las exportaciones entre los países del Mercosur.

Cuestión pendiente. Los gobiernos de Argentina y Brasil analizan este tema desde hace un año, cuando el Ejecutivo de Kirchner comenzó a poner barreras a los productos brasileños, entre ellos textiles, calzados y electrodomésticos. La idea es implantar nuevos protocolos que permitan imponer aranceles en el comercio entre los miembros del Mercosur. Un proyecto que no tiene una fijada para su formalización.

Brasil es el tercer país que en los últimos 12 meses ha firmado acuerdos económicos con Argentina. En lo que va de año, Kirchner ha establecido relaciones comerciales con Venezuela y China. En noviembre del año pasado, Kirchner consiguió el compromiso del gigante asiático, que invertirá en el país austral 20.000 millones de dólares (16.924 millones de euros) en transporte, infraestructura, exploración de gas y petróleo y telecomunicaciones. Y sólo hace una semana, el mandatario argentino suscribió un convenio con el presidente venezolano, Hugo Chávez. Un tratado por el que Argentina recibirá cinco millones de barriles anuales de gasoil.

Hasta ahora, los países del Mercosur permanecen unidos. Una muestra de ello ha sido el rechazo unánime a la propuesta de EEUU del ALCA en la reciente Cumbre de la Américas. Una actitud que no convence al resto de los países de la región. Chile es una de las naciones que sí esta a favor de este tratado comercial.

La candidata de Lagos a la Presidencia chilena, Michelle Bachelet, ha asegurado que si se convierte en la nueva mandataria promoverá un ALCA de dos velocidades. Es decir, que impulsará las negociaciones entre los países latinoamericanos que quieren suscribir un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU para que el convenio entre en vigor lo antes posible. Una propuesta de futuro que podría enfriar las relaciones entre los países del subcontinente.

Nuevo socio del Mercosur. Si la idea de Bachelet siguiera su curso, Venezuela también formaría parte de este conflicto. El Gobierno de Hugo Chávez ha iniciado la cuenta atrás para incorporarse al Mercosur. El próximo 9 de diciembre, el presidente Hugo Chávez firmará el Acuerdo Marco de Adhesión durante la cumbre de los mandatarios de este bloque en Montevideo (Uruguay).

Cuando la integración se produzca, Venezuela se convertirá en el único país de la región que forme parte de los dos bloques comerciales latinoamericanos, el Mercosur y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), de la que Venezuela es socio fundador junto a Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú. Cuatro países que están negociando Tratados de Libre Comercio (TLC) con EEUU.

Hay que esperar a que se celebren todas las citas electorales que tienen en su agenda muchos de los países del subcontinente. En el próximo mes de diciembre, Chile y Bolivia elegirán a sus nuevos presidentes. Cabe la posibilidad, como el mismo Lula ha dado a entender, de que Latinoamérica se convierta en una región dominada por gobiernos progresistas.

Por el momento, los ejecutivos de esta tendencia política estrechan cada vez más sus lazos amistosos. Un marco, en el que se incluye los apoyos mutuos que Kirchner y Lula se han dedicado. En Puerto Iguazú, los dos presidentes han hecho borrón y cuenta nueva. Kirchner ha dejado de lado su desconfiaza hacia el proyecto de Lula de crear una Comunidad Sudamericana de Naciones y le ha tendido su brazo para superar la crisis política por la que atraviesa su Gobierno. Lula, por su parte, ha respaldado al Ejecutivo argentino en la negociación de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

El otro punto de la reunión. Kirchner también ha recibido otra alegría, consecuencia directa de la conexión entre líderes políticos del Mercosur. Lula, el paraguayo Nicador Duarte y el uruguayo Tabaré Vázquez han aceptado sin miramientos la propuesta del presidente argentino para sustituir al ex presidente Duhalde de la Presidencia del Mercosur. A partir de diciembre, este cargo lo ocupará el ex vicepresidente argentino Carlos Álvarez.

El nuevo secretario ejecutivo del Mercosur inició su carrera política en la década de los setenta. Poco a poco fue creciendo en el ala más radical del Partido Justicialista hasta que en diciembre de 1991 llegó a la vicepresidencia de la mano de Fernando de la Rúa. Sólo permaneció diez meses en este cargo. En octubre de 2000 presentó su dimisión y desató una crisis política en su Gobierno. Una situación que se agravó todavía más un año después, cuando los argentinos protagonizaron protestas en contra del Ejecutivo.

Este cambio se produce después de que Kirchner y Duhalde hayan protagonizado una dura campaña electoral en la que los cruces de acusaciones eran constantes. En representación de sus respectivas esposas, los dos líderes justicialistas, libraron una verdadera lucha para ganar las elecciones legislativas del pasado 23 de octubre. Unos comicios que pusieron de manifiesto las profundas antipatías que se procesan. El saldo final favorece a Kirchner. El presidente argentino celebra el triunfo electoral de Cristina Fernández y la marcha de su rival político.

 

 



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