| Arcelor, fruto
de la fusión, en el año 2002, de Aceralia, Arbed y
Usinor, ha lanzado una OPA hostil por la totalidad del capital de
la siderúrgica canadiense Dofasco. Han fracasado, como se
venía venir, las conversaciones con el consejo de administración.
El precio ofrecido por acción en metálico es de 56
dólares canadienses. Por otra parte, los títulos de
Dofasco han superado ya esta cantidad. Han alcanzado en la Bolsa
de Toronto 59,05 dólares, lo que representa un incremento
del 34,20%. La oferta de Arcelor valora a Dofasco en 3.100 millones
de euros.
Arcelor tuvo una cifra de negocio de 30.000
millones de euros en el pasado año y en el mismo año
Dofasco facturó 4.224 millones de dólares, equivalentes
a 3.041 millones de euros. En el tercer trimestre del presente año,
Dofasco presentó unos resultados de 5,2 millones de dólares
canadienses. Esta cifra resulta muy pequeña frente a los
115 millones de dólares que se consiguieron en el mismo período
del anterior ejercicio, o los 59,2 millones de dólares de
beneficio neto del segundo trimestre del presente año. Dofasco
tiene una larga historia, pues fue fundada en 1912 en Hamilton (Toronto).
Si esta operación llegara a buen término,
constituiría la mayor inversión realizada por Arcelor
en Norteamérica. Hasta ahora sólo tenía una
cuota del 1% en el sector del automóvil, ahora se añadiría
el 10%, que posee Dofasco, que es líder en este sector.
Arcelor viene discutiendo con Dofasco desde
principios de este año. La decisión de una opa hostil
representa un giro completo en las negociaciones, pues en lugar
de consultar al consejo de administración, se recurre ahora
directamente a los accionistas.
Conviene tener presente que, en los últimos
seis meses, los precios del acero han descendido alrededor de un
30%. Se da así por finalizado a dos años de auténtica
subida de precios por la fuerte demanda de China y, en menor grado,
de Europa. A Dofasco se le abren dos posibilidades que son: aceptar
la opa de Arcelor o buscar una empresa con la que poder fusionarse.
Arcelor tiene también un importante reto en sus manos, que
consiste en rentabilizar una operación por la que, según
parece, se está pagando un precio muy alto.
Arcelor mantiene el punto de vista de extenderse
por aquellos países que pueda, y que no estén en Europa.
Estas operaciones se consuman a veces con éxito y, en ocasiones,
con un fracaso. Por ejemplo, Arcelor no consiguió comprar
la mayor acería de Ucrania, Kryvorizhstal, que fue adquirida
por el grupo Mittal Group, de origen indio, con sede en Holanda.
En cambio, Arcelor se ha consolidado en Brasil. Cerró el
primer semestre del presente año con un beneficio de 1.937
millones de euros, lo que significa un 124% superior al obtenido
en el mismo período de tiempo del pasado año.
Arcelor producirá en Asia, en los próximos
diez años, un 30% de su volumen de negocio, un 15% en América
Latina y entre un 4% en EEUU.
Conviene siempre tener presente a China. En
este año ha pasado de ser importador de acero a convertirse
en un neto exportador, lo que ha obligado a muchas empresas siderúrgicas
a recortar su producción. El gigante siderúrgico europeo
contempla a Brasil, Rusia, India y China (los países que
se agrupan en el término BRIC) como posibles alternativas
de negocio. Todo ello se engloba en un mundo cada vez más
globalizado, con sus ventajas y sus incovenientes.
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