|
El Consejo de la Comisión del Mercado de Valores de EEUU
(SEC, según sus siglas en inglés) aprobó ayer
en una decisión unánime: introducir una nueva regla
en las normas que rigen las elecciones de consejeros y otras decisiones
corporativas que deben ser aprobadas por las juntas de accionistas
de las compañías cotizadas. Esta modificación
obligará a los responsables de las compañías
a utilizar Internet como medio para proporcionar a sus accionistas
toda la información necesaria para votar una decisión
concreta, votación que, además, también tendrá
que realizarse a través de la Red.
La SEC ha previsto que en el caso concreto de las elecciones de
consejeros, si existen candidatos propuestos por grupos disidentes
de accionistas, sus nombres también figuren en las plantillas
electrónicas de votación, de modo que a través
del simple uso del ratón los accionistas individuales puedan
optar por el candidato de su elección.
El
proceso se abriría con una carta, de no más de un
folio, en la que la compañía notificará a los
accionistas el sitio de Internet en el que se encuentra el material
necesario para las resoluciones que deben votarse. La empresa también
debe proporcionar un número de teléfono o una dirección
de correo electrónico para que los interesados soliciten
que esos materiales les sean enviados en formato PDF. El consejo
del supervisor bursátil de Wall Street, que preside ahora
Christopher Cox, asegura que con esta fórmula el conjunto
de las empresas cotizadas bajo su supervisión podrán
ahorrar más de 1.000 millones de dólares al año
(853,3 millones de euros), al introducir la tecnología en
unos procesos que ahora se realizan a través de costosas
campañas de mailing.
Intención. Este sería, según él,
el motivo principal por el que el supervisor ha realizado el cambio.
Pero en los blogs financieros se hablaba durante toda la
mañana de una modificación revolucionaria en los esquemas
de buen gobierno y transparencia corporativa actualmente vigentes.
El supervisor ha querido abrir un periodo de reflexión de
60 días para que las cotizadas realicen sus alegaciones sobre
la nueva regla. Pasado este tiempo, la SEC realizará otra
votación y está ya definitiva. Si se aprueba entonces,
la norma estaría vigente a mediados de 2006.
En 2003, una propuesta preliminar del mismo tipo fue derrotada en
primera votación por el consejo de la SEC que presidía
entonces William Donaldson. Los cinco comisionados de aquella época
sufrieron una dura presión de los lobby empresariales que
rechazaban este sistema de votación. En aquel momento, alegaron
que la Red no proporcionaba la seguridad suficiente y que el proceso
de autentificación de los sufragios emitidos era dudoso y
complicado.
Para algunos especialistas como Patrick McGunn, conocido asesor
en estos procesos de algunos grandes inversores institucionales,
la reciente decisión de la SEC es correcta. McGunn afirmaba
hoy en la edición on line de Los Angeles Times
que con el apoyo de Internet los accionistas disidentes podrán
tomar por asalto muchos consejos ahora blindados.
Otros expertos aseguraban que, en la votación de la SEC ha
pesado mucho un informe de PriceWaterhouseCoopers presentado ayer
en que se afirma que en los dos últimos años los casos
de fraude corporativo en todo el mundo han aumentado un 22%, a pesar
de los esfuerzos realizados por los supervisores para que se apliquen
las prácticas de buen gobierno. Según este informe,
al menos en un tercio de los casos el delito se descubre por una
simple cuestión de suerte. Sobre todo porque suele haber
altos cargos de las empresas implicados en estos procesos irregulares,
a veces incluso los máximos ejecutivos y algunos consejeros,
que contribuyen a impedir que las trampas sean descubiertas.
|