| Según
el diario argentino Infobae, la nueva ministra
de Economía, Felisa Miceli, ya ha preparado el terreno
para negociar las tarifas con las compañías
privadas que ofrecen servicios públicos en el país.
Miceli ha firmado su primer proyecto de ley. Un texto en
el que se amplía un año más la Ley
de Emergencia Económica vigente desde 2001 y que
concluía a final de 2005. Si sale adelante, en el
caso de los servicios públicos se suspenderían
las cláusulas de los contratos que contemplan aumentos
indexados en las tarifas, referenciados a un índice,
como por ejemplo el del IPC.
El
Gobierno sería el encargado de negociar directamente
con las empresas los aumentos en los recibos de agua, luz
o gas natural. Unas subidas que están condicionadas
al impacto que éstas puedan tener en la competitividad
de la economía y en la distribución de ingresos
entre la población.
Además,
el grupo parlamentario del presidente Néstor Kirchner
en el Congreso ha iniciado conversaciones con los otros
bloques parlamentarios de la oposición, entre ellos
los duhaldistas, para que en la sesión de mañana
se aprueben los Presupuestos Generales del Estado de 2006.
En
esa votación estará ausente la titular del
Ministerio de Economía, Felisa Miceli, que se encuentra
de visita en Madrid para reunirse con los empresarios españoles
que tienen negocios en el país austral y con algunos
miembros del Gobierno de José Luis Rodríguez
Zapatero.
El
grupo que lidera Chiche Duhalde ha puesto dos condiciones
para votar a favor de los presupuestos. En 2006, se debería
aumentar el mínimo del Impuesto del IRPF, que ahora
se sitúa en 1.835 pesos (516,52 euros). Los duhaldistas
quieren que el número de argentinos que no están
obligados a pagar este impuesto sea mayor.
La
segunda condición, es que se reduzca a un año
el plazo de las prórrogas para pagar los impuestos,
que en algunos casos son de siete años. Una idea
que no está en los planes de las filas de Kirchner,
que quieren precisamente que se amplíen esos plazos.
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