| En
un reciente informe del Banco Central de Cuba, citado por
el Financial Times, la autoridad monetaria de la
isla reafirma su evaluación preliminar del crecimiento
económico del país en 2005, situado en un
9%, y revisa al alza la cifra de 2004, ubicada en el 5%.
Los
analistas internacionales han vuelto a manifestar su perplejidad
por el sistema que emplean las autoridades cubanas para
medir el crecimiento económico.
El
método cubano es muy distinto al estándar
internacional que se utiliza para fijar esta medida. Y las
difencias provocan resultados heterogéneos. Según
la técnica internacional, las cifras de 2004 presentan
un desfase negativo de dos puntos porcentuales, es decir,
que utilizando el barómetro tradicional, el crecimiento
económico que experimentó la isla el pasado
año fue de 3%.
El
método del Gobierno considera que en las medidas
estándares de la comunidad internacional no se incluyen
elementos básicos para calcular la capacidad de producir
riqueza en un país. Las autoridades de la isla entienden
que el valor real que tienen los servicios sociales, la
educación y la sanidad, el precio subsidiado de los
productos relacionados con la canasta básica y de
los servicios públicos, como pueden ser los suministros
de agua potable y de luz, también deben tenerse en
cuenta para calcular el crecimiento económico.
Según
algunos observadores, quizás en 2006, Cuba retome
la utilización de los estándares tradicionales.
Sólo hace unas semanas, el Gobierno de Fidel Castró
decretó un aumento en las tarifas eléctricas.
A partir del 1 de enero del próximo año, los
cubanos que consuman más de 100 kw/h al mes se les
incrementará de 20 a 30 centavos el kw/h. Para los
que gasten más de 200 kw/h la subida será
de 20 a 40 centavos y los que pasen de 300 kw/h la factura
incluirá un aumento de 30 centavos. Además,
existen rumores que indican que en los próximos meses
también se ejecutarán incrementos similares
en otros servicios públicos.
|