| El
presidente argentino, Néstor Kirchner, ha presentado
un Plan de Nacional de Normalización Migratoria con
el que pretende legalizar con carácter de urgencia
a más de 700.000 inmigrantes ilegales procedentes
de los países integrantes del Mercosur. Los extranjeros
sólo tendrán que acreditar que han nacido
en uno de los países del bloque comercial y que son
padres, cónyuges o hijos de un argentino nativo o
de residentes en el país austral.
Según
el mandatario argentino, el plan migratorio va a agilizar
los trámites burocráticos para legalizar a
los inmigrantes y va a poner especial cuidado en evitar
que los funcionarios públicos exijan sobornos para
que la legalización sea rápida. Una práctica,
que según las autoridades del país, es cada
vez más extendida.
Otro
de los objetivos que se cumplirá con esta normalización
será acabar con los contratos mal remunerados. Kirchner
ha criticado que algunos empresarios sin escrúpulos
se aprovechan de la situación irregular de los trabajadores
inmigrantes y los usan como mano de obra barata. Algo que
está a punto de acabar, según el presidente.
Según
las cifras del Ministerio de Interior, en Argentina residen
ilegalmente más de un millón de inmigrantes
sin regularizar. De todos ellos, la gran mayoría
son originarios de los países fundadores del Mercosur
(Paraguay, Uruguay y Brasil) o de las naciones asociadas
(Bolivia, Perú y Chile). Los
inmigrantes nacidos en cualquiera de estos seis países
son los que pueden acogerse al nuevo plan migratorio.
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